lunes, 16 de febrero de 2026

2026 marcará la consolidación del mercado automovilístico español entre la recuperación de ventas, nuevas normativas de seguridad y el impulso a la electrificación

 

El sector de la automoción arranca 2026 con expectativas positivas. Tras varios ejercicios marcados por la pandemia, la crisis de semiconductores y la incertidumbre económica, el mercado español vuelve a mirar hacia cifras cercanas a su volumen natural. A ello se suman nuevas medidas regulatorias, cambios en movilidad urbana y un renovado impulso industrial en clave eléctrica.

¿Será 2026 un año plenamente consolidado para el sector? Estas son las claves que marcarán el rumbo.

Ventas al alza: el objetivo, volver al mercado natural de 1,3 millones

El ejercicio 2025 cerró con 1.148.650 turismos matriculados en España, lo que supone un crecimiento del 12,9% respecto a 2024. Este dato ha reforzado la confianza del sector y ha consolidado una tendencia de recuperación sostenida.

Desde ANFAC se apunta a que en 2026 el mercado podría acercarse al llamado “mercado natural” español, estimado en cerca de 1,3 millones de unidades anuales, una cifra que no se alcanza desde antes de la pandemia.

El reto no es menor. Para lograrlo será necesario:

  • Mantener la estabilidad económica.

  • Recuperar la confianza del consumidor.

  • Consolidar la electrificación sin frenar la demanda.

  • Garantizar el suministro industrial.

La previsión es clara: 2026 debería consolidar la senda alcista iniciada tras la crisis sanitaria, siempre que no aparezcan factores externos que alteren el escenario.

Baliza V16: implantación firme pese a la polémica

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es obligatoria. El Gobierno mantiene su apuesta pese a las críticas surgidas durante su implantación.

El dispositivo presenta varias ventajas técnicas:

  • Evita que el conductor tenga que bajar del vehículo en caso de avería o accidente.

  • Ofrece iluminación visible a un kilómetro de distancia.

  • Está integrada en el sistema de vehículo conectado, enviando información a navegadores y paneles de señalización.

Según el Ministerio del Interior, el objetivo es reducir la mortalidad en carretera, especialmente en vías rápidas. Además, se ha anunciado un periodo de adaptación “razonable” antes de aplicar sanciones.

La baliza V16 no es solo un nuevo elemento obligatorio: representa un paso más hacia la digitalización de la gestión del tráfico.

Zonas de Bajas Emisiones: Pamplona como referencia

En cumplimiento de la normativa estatal, todas las ciudades de más de 50.000 habitantes deben contar con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). En este contexto, Pamplona ya ha activado su zona en el Casco Antiguo.

El acceso requiere distintivo ambiental y se permite la circulación de vehículos con etiquetas:

  • 0 emisiones

  • ECO

  • B

  • C

Existen excepciones para residentes del Sector 1 y Paseo de Sarasate, así como para usuarios con plaza de garaje en la zona.

Las ZBE serán uno de los elementos estructurales de la movilidad urbana en 2026. Más allá de la regulación, condicionan decisiones de compra y aceleran la renovación del parque.

Uso obligatorio del cinturón en ciudad: sin excepciones

La Dirección General de Tráfico (DGT) eliminará la excepción vigente para ciertos colectivos profesionales.

Hasta ahora, taxistas, repartidores e instructores de autoescuela podían circular sin cinturón en entornos urbanos. A partir de 2026, el uso será obligatorio para el 100% de los conductores, sin distinción.

La medida responde a un principio claro: la seguridad no depende del tipo de trayecto. Los impactos en ciudad también pueden provocar lesiones graves.

Con esta modificación, la DGT refuerza el enfoque preventivo en seguridad vial.

Carril de emergencia: adaptación a una maniobra vital

Otra novedad relevante es la consolidación del denominado carril de emergencia. Ante retenciones en autopistas y autovías, los conductores deberán desplazarse hacia los laterales para crear un pasillo central por el que puedan circular ambulancias, bomberos o fuerzas de seguridad.

Esta práctica está ampliamente implantada en países europeos y ha demostrado reducir tiempos de asistencia sanitaria. En España, 2026 será un año clave de adaptación y pedagogía para interiorizar esta maniobra.

Reducir minutos en la atención médica puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Programa Auto+: ayudas renovadas, pero menos ambiciosas

El nuevo Programa Auto+ sustituye al anterior Moves III. Cuenta con 400 millones de euros para 2026 y tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero.

Sus principales características son:

  • Hasta 4.500 euros de ayuda para vehículos eléctricos.

  • Prioridad para modelos eléctricos puros, de precio accesible y fabricados en la Unión Europea.

  • No incluye incentivos por achatarramiento.

  • No contempla ayudas para la instalación de cargadores domésticos.

En comparación con el Moves III, el nuevo plan es menos amplio. El anterior contemplaba hasta 2.500 euros adicionales por achatarramiento y cubría hasta el 70% del coste de puntos de recarga.

En Navarra se mantiene la deducción fiscal del 30% del valor del vehículo (hasta 35.000 euros), compatible con el Auto+.

La estrategia busca concentrar recursos en el vehículo eléctrico, aunque con menor intensidad presupuestaria que en fases anteriores.

Impulso industrial: nuevos modelos eléctricos en Navarra

A nivel industrial, la planta de Landaben, en Navarra, incorporará dos nuevos modelos eléctricos a su producción.

La factoría gestionada por Volkswagen Navarra refuerza así su posicionamiento dentro de la estrategia europea de electrificación del grupo.

Este movimiento consolida a España como uno de los polos industriales relevantes en la transición hacia la movilidad eléctrica y aporta estabilidad al empleo en la región.

Un año de consolidación, no de revolución

El 2026 no parece llamado a ser un año de grandes sobresaltos, sino de consolidación:

  • Recuperación progresiva de las ventas.

  • Refuerzo normativo en seguridad vial.

  • Implantación definitiva de la baliza V16.

  • Extensión real de las ZBE.

  • Apoyo moderado pero firme a la electrificación.

  • Nuevas inversiones industriales.

La pregunta no es tanto si será un año “sobre ruedas”, sino si el sector logrará estabilizarse definitivamente en un entorno regulatorio más exigente y tecnológicamente más avanzado.

Si se cumplen las previsiones y el mercado se acerca a los 1,3 millones de matriculaciones, 2026 podría convertirse en el ejercicio que confirme la recuperación estructural de la automoción española tras años de incertidumbre.

El motor vuelve a girar con fuerza. Ahora falta comprobar si la velocidad se mantiene.