Las marcas chinas de automóviles están dejando de ser unas desconocidas para el consumidor español. Su mayor presencia en los concesionarios, la ampliación de la oferta y su apuesta por la tecnología están modificando progresivamente la percepción del mercado. El 50% de los españoles asegura haberse planteado comprar un coche de una marca china, según el estudio El consumidor español y las marcas chinas de automóviles, elaborado por el Observatorio Cetelem.
Los resultados reflejan una evolución significativa en la forma en la que los compradores valoran estos vehículos. Aunque todavía persisten dudas relacionadas con la durabilidad, los recambios o la fiabilidad, el precio competitivo y el equipamiento tecnológico comienzan a inclinar la balanza a favor de los fabricantes procedentes de China.
Unas marcas cada vez más conocidas
El conocimiento de los fabricantes chinos ha aumentado con rapidez. Ocho de cada diez consumidores españoles conocen actualmente alguna marca china de automóviles, un porcentaje que ha crecido diez puntos respecto al año anterior.
MG es la firma más reconocida, mencionada por el 66% de los encuestados, mientras que BYD ocupa la segunda posición, con un 56% de las menciones. La expansión de sus redes comerciales, las campañas de comunicación y la llegada de nuevos modelos eléctricos e híbridos han contribuido a reforzar su visibilidad.
El crecimiento de estas compañías también se interpreta como un elemento capaz de transformar el mercado. Para el 37% de los españoles, su llegada puede ayudar a reducir los precios de los automóviles. Otro 29% considera que aumentará la competencia y favorecerá una mejora de la calidad general de los vehículos disponibles.
El precio y la tecnología impulsan el interés
Entre quienes han considerado adquirir un coche chino, el precio es el principal motivo, señalado por el 30% de los participantes. Este porcentaje aumenta siete puntos respecto al ejercicio anterior, lo que demuestra la relevancia del coste en un contexto marcado por el encarecimiento de los vehículos nuevos.
La tecnología es el segundo factor más valorado, con un 19% de las respuestas, doce puntos más que el año pasado. Los consumidores prestan cada vez más atención a elementos como la conectividad, los sistemas de asistencia a la conducción, las pantallas digitales, la autonomía de las versiones eléctricas o el equipamiento incluido de serie.
El diseño, por el contrario, únicamente aparece como argumento principal para el 1% de los encuestados. Esto indica que el posicionamiento de estas marcas continúa apoyándose fundamentalmente en la relación entre precio, prestaciones y dotación tecnológica.
Mejora la percepción sobre la seguridad
La seguridad ha sido tradicionalmente una de las principales dudas asociadas a los coches de origen chino. Sin embargo, la valoración de los consumidores está mejorando. El 42% considera que su nivel de seguridad es bueno y un 8% lo califica como muy bueno, lo que supone un avance de ocho puntos frente al año anterior.
Un 39% mantiene una opinión regular, mientras que el 7% considera que la seguridad es mala y el 4%, muy mala. La suma de las valoraciones menos favorables se ha reducido siete puntos respecto a 2025, una evolución que muestra una mayor confianza, aunque todavía existe margen de mejora.
La falta de información sigue siendo una barrera
Entre quienes no se han planteado comprar un vehículo chino, la falta de información es el principal freno, mencionado por el 26%. No obstante, este porcentaje ha descendido diez puntos en un año.
La falta de confianza representa otra barrera relevante para el 22% de los consumidores, aunque también retrocede siete puntos. Las mayores inquietudes se concentran en la disponibilidad de recambios, la durabilidad de los vehículos y la seguridad, aspectos vinculados al mantenimiento a largo plazo y a la consolidación de las redes de posventa.
Qué necesitan las marcas para convencer al comprador
El precio continúa siendo el factor decisivo para dar el paso definitivo. El 31% compraría un coche chino si encontrase una oferta económica atractiva, el mismo porcentaje que en 2025.
Las buenas opiniones de otros compradores y una mejora percibida de la calidad obtienen un 21% de las menciones cada una. Por detrás aparecen la mejora de la seguridad, con un 15%, y la tecnología avanzada, con un 13%.
Los datos muestran que las marcas chinas han conseguido aumentar su notoriedad y reducir parte de la desconfianza inicial. Su consolidación en España dependerá ahora de su capacidad para ofrecer precios competitivos, demostrar la fiabilidad de sus vehículos y garantizar una red sólida de mantenimiento, asistencia y suministro de recambios.













