viernes, 5 de junio de 2026

EyeDAR: cuando la carretera empieza a “ver” por sí misma

Durante años, la conducción autónoma ha sido presentada como una revolución inminente. Sin embargo, el paso del tiempo ha matizado ese entusiasmo inicial. Lejos de desaparecer, el desarrollo continúa, pero lo hace desde una perspectiva más madura, consciente de que los grandes avances no siempre están dentro del vehículo. En ese nuevo enfoque emerge una idea distinta: y si la clave no estuviera en el coche, sino en la propia carretera.

Del vehículo inteligente a la ciudad inteligente

Hasta ahora, la evolución de la conducción autónoma ha girado en torno al perfeccionamiento de los sistemas embarcados. Sensores, cámaras y radares han convertido al automóvil en una plataforma tecnológica capaz de interpretar su entorno con notable precisión. Aun así, existe un límite difícil de superar: la incertidumbre del entorno real.

Cruces con visibilidad reducida, peatones imprevisibles o vehículos que irrumpen fuera del campo de visión siguen siendo escenarios críticos. En estos contextos, incluso los sistemas más avanzados pueden encontrar dificultades para anticipar lo que ocurre más allá de su alcance directo.

EyeDAR: ampliar la percepción más allá del vehículo

En este escenario, investigadores de la Universidad de Rice han desarrollado EyeDAR, una tecnología que propone una solución complementaria: dotar a la infraestructura de capacidad sensorial propia.

Este dispositivo compacto, comparable en tamaño a una naranja, está pensado para integrarse en elementos cotidianos del entorno urbano. Su función no es sustituir a los sensores del coche, sino reforzarlos. Actúa como un observador externo capaz de captar información que el vehículo, por su posición o limitaciones físicas, no puede detectar.

El resultado es una percepción más amplia, especialmente en puntos críticos como intersecciones, donde la visibilidad parcial suele ser un factor de riesgo.

Un diseño inspirado en el ojo humano

El concepto de EyeDAR se apoya en una analogía biológica clara. Su arquitectura replica el funcionamiento del ojo humano: una lente impresa en 3D concentra las señales entrantes, mientras que una compleja matriz de más de 8.000 antenas interpreta la dirección y naturaleza de los estímulos recibidos.

Pero la verdadera innovación reside en su forma de procesar la información. Frente a los sistemas digitales tradicionales, EyeDAR utiliza computación analógica, lo que permite ejecutar cálculos directamente a nivel físico.

Este planteamiento se traduce en una ventaja decisiva: puede procesar datos hasta 200 veces más rápido que los radares convencionales, reduciendo la latencia y mejorando la capacidad de respuesta en situaciones dinámicas.

El fin de los puntos ciegos

Uno de los principales aportes de esta tecnología es su capacidad para eliminar zonas de sombra en la percepción del entorno. Allí donde el vehículo no alcanza, EyeDAR sí puede hacerlo.

El dispositivo recoge señales dispersas, las interpreta y devuelve al vehículo una visión más completa del entorno. De este modo, se construye una imagen perimetral más precisa, que permite anticipar riesgos antes de que entren en el campo de visión directo del coche.

Este enfoque no solo mejora la seguridad, sino que refuerza la fiabilidad de los sistemas autónomos en entornos urbanos complejos.

Comunicación sin coste energético adicional

Otro aspecto relevante es su sistema de interacción con los vehículos. EyeDAR no necesita emitir nuevas señales, lo que evita incrementar el consumo energético o generar interferencias.

En su lugar, emplea un mecanismo basado en la absorción y reflexión de ondas, creando un lenguaje binario que permite intercambiar información con el radar del coche en tiempo real. Este modelo de comunicación eficiente refuerza su viabilidad en escenarios urbanos a gran escala.

Hacia un nuevo modelo de movilidad

La aparición de tecnologías como EyeDAR sugiere que el futuro de la conducción autónoma podría depender tanto de la evolución del vehículo como de la transformación del entorno.

La integración entre infraestructuras inteligentes y vehículos conectados abre la puerta a un sistema más colaborativo, en el que la información fluye de manera constante y compartida. En este contexto, la ciudad deja de ser un escenario pasivo para convertirse en un agente activo de la seguridad vial.

Una innovación que redefine el camino

La conducción autónoma sigue avanzando, pero lo hace explorando nuevas direcciones. EyeDAR no representa una ruptura, sino una ampliación del enfoque: complementar la inteligencia del vehículo con la inteligencia del entorno.

Si esta tecnología logra consolidarse, podría marcar un punto de inflexión en el desarrollo de sistemas autónomos más seguros, precisos y adaptados a la complejidad del tráfico real.

lunes, 1 de junio de 2026

Baterías bajo revisión: Volkswagen activa una campaña global que afecta a cerca de 100.000 eléctricos

La electrificación del automóvil continúa consolidándose como eje central de la movilidad, pero también pone a prueba la robustez de tecnologías aún en desarrollo. En este contexto, el Grupo Volkswagen ha anunciado una llamada a revisión global que afecta a cerca de 94.000 vehículos eléctricos, tras detectarse un posible defecto en sus baterías de alto voltaje.

Una anomalía detectada a tiempo

El origen de esta campaña se sitúa en una posible irregularidad en los módulos de batería, identificada durante los procesos internos de control de calidad del fabricante y comunicada posteriormente por la Autoridad Federal del Transporte a Motor de Alemania (KBA).

En términos operativos, el fallo puede traducirse en una reducción de la autonomía o la aparición de avisos en el cuadro de instrumentos. Sin embargo, el motivo principal de la revisión responde a un escenario menos probable, pero más crítico: un riesgo potencial de sobrecarga térmica que podría derivar en incendio en condiciones extremas.

Modelos afectados: el núcleo de la estrategia eléctrica

Volkswagen: la familia ID, protagonista de la campaña

La mayor parte de las unidades afectadas corresponde a más de 74.000 vehículos de la gama eléctrica de Volkswagen, entre ellos los modelos ID.3, ID.4, ID.5 y la ID.Buzz, fabricados entre junio de 2023 y agosto de 2024. Se trata de modelos estratégicos dentro del despliegue eléctrico del grupo.

Cupra Born: también bajo supervisión

La incidencia alcanza igualmente a la marca Cupra, con más de 19.000 unidades del Cupra Born incluidas en la revisión, producidas entre febrero de 2022 y abril de 2024. Este modelo ha sido clave en la expansión de la firma en el segmento eléctrico compacto.

Una solución técnica focalizada

La intervención prevista por el fabricante se caracteriza por su enfoque selectivo. Los talleres oficiales llevarán a cabo una actualización del software de gestión de la batería, acompañada de una inspección detallada de los módulos afectados.

En caso de detectarse anomalías, se procederá a la sustitución individual de los módulos defectuosos, evitando así el reemplazo completo del paquete de baterías. Esta estrategia permite reducir tiempos de intervención y costes asociados, manteniendo la eficacia de la reparación.

Cabe destacar que, hasta el momento, no se ha registrado ningún accidente, daño personal ni incendio vinculado a este fallo, lo que confirma el carácter preventivo de la campaña.

Control de calidad y confianza en el proceso de electrificación

La llamada a revisión pone de relieve la complejidad inherente a los sistemas eléctricos de alto voltaje y la necesidad de un seguimiento constante. En un entorno de innovación acelerada, la capacidad de identificar incidencias de forma temprana resulta determinante.

Más allá del impacto puntual, este caso evidencia dos aspectos clave en la evolución del sector:

Por un lado, la eficacia de los sistemas de control internos para detectar desviaciones antes de que generen consecuencias mayores. Por otro, la importancia de actuar con transparencia para preservar la confianza del usuario en una tecnología que aún se encuentra en fase de consolidación.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El avance de la IA en la automoción plantea nuevos retos para el empleo y la regulación

 

La inteligencia artificial ya forma parte del presente de la automoción. Desde la optimización de procesos productivos hasta la mejora de la calidad final del vehículo, su impacto es incuestionable.

Sin embargo, no todas las внедaciones tecnológicas responden al mismo objetivo. Mientras algunas buscan reforzar la seguridad y las condiciones laborales, otras se centran exclusivamente en mejorar la competitividad, dejando en segundo plano el impacto humano.

Es ahí donde surge la preocupación: cuando la tecnología avanza más rápido que la capacidad de adaptación del entorno laboral y regulatorio.

Más que eficiencia: una cuestión de modelo

El debate no gira en torno a si la inteligencia artificial debe formar parte del sector, sino a cómo y bajo qué criterios debe внедarse.

Desde una perspectiva social, se defiende que estas tecnologías pueden ser aliadas si se utilizan de forma responsable: reducen tareas repetitivas, mejoran la ergonomía y elevan la productividad. Pero ese mismo potencial, sin control, puede traducirse en destrucción de empleo, desequilibrios fiscales y mayor desigualdad.

La diferencia, por tanto, no está en la herramienta, sino en el modelo que la acompaña.

Una carrera tecnológica sin reglas claras

Uno de los aspectos más críticos es la velocidad. La внедación de inteligencia artificial en el tejido empresarial se está produciendo en muchos casos sin una evaluación profunda de sus efectos a medio y largo plazo.

Este avance acelerado plantea interrogantes relevantes:
¿Cómo afectará al empleo estructural del sector? ¿Qué impacto tendrá en los sistemas de cotización? ¿Está preparado el modelo actual para absorber estos cambios?

La falta de respuestas claras refuerza la necesidad de actuar con previsión.

El diálogo como punto de partida

La experiencia en procesos de transformación industrial apunta a una conclusión recurrente: los cambios sostenibles son aquellos que se construyen desde el consenso.

Por ello, se insiste en que la внедación de inteligencia artificial debe apoyarse en el diálogo entre empresas, trabajadores y administraciones. Solo así será posible garantizar una transición que no solo sea eficiente, sino también justa, ordenada y alineada con los principios de equidad social.

Un desafío que trasciende fronteras

La dimensión del cambio supera el ámbito nacional. La automoción es un sector global, y la внедación de estas tecnologías requiere una respuesta coordinada.

En este sentido, se plantea la necesidad de que Europa avance hacia una regulación común que establezca límites claros y evite desequilibrios competitivos entre países, al tiempo que se preservan los estándares sociales.

Repensar el futuro del trabajo

El avance de la inteligencia artificial obliga también a replantear las bases del modelo laboral. Sobre la mesa aparecen propuestas que hace apenas unos años parecían lejanas, pero que hoy forman parte del debate: nuevos mecanismos fiscales asociados a la automatización, marcos éticos para la IA o incluso la reducción de la jornada laboral.

Más allá de las medidas concretas, el trasfondo es claro: adaptar el sistema a una nueva realidad productiva sin perder cohesión social.

Tecnología con propósito

El desarrollo de la inteligencia artificial en la automoción marcará el futuro del sector. Pero su verdadero impacto dependerá de las decisiones que se tomen hoy.

La innovación, por sí sola, no garantiza progreso. Para que lo sea, debe ir acompañada de responsabilidad, planificación y una visión que integre tanto la eficiencia económica como el bienestar social.

lunes, 25 de mayo de 2026

El renting impulsa la movilidad en 2026 mientras el 64% de las empresas aún no cuenta con planes sostenibles

Los primeros meses de 2026 confirman una tendencia que ya venía consolidándose en los últimos años: el renting se afianza como una solución clave dentro del nuevo ecosistema de movilidad en España. Sin embargo, este avance convive con una realidad menos favorable en el ámbito corporativo: la mayoría de empresas aún no ha desarrollado planes de movilidad sostenible para sus empleados.

El renting gana protagonismo en la nueva movilidad

El modelo de renting continúa ganando peso como alternativa flexible y eficiente para empresas y particulares. En un contexto marcado por la transición energética, la digitalización y la optimización de costes, el renting se posiciona como una herramienta estratégica para adaptar las flotas a las nuevas exigencias del mercado.

Su crecimiento no responde únicamente a criterios económicos. Cada vez más compañías ven en este modelo una vía para incorporar vehículos más eficientes, reducir emisiones y mejorar la gestión de sus recursos, alineándose así con los objetivos de sostenibilidad y responsabilidad corporativa.

Además, el renting facilita la renovación constante de vehículos, lo que permite integrar tecnologías más limpias y sistemas avanzados de seguridad sin necesidad de grandes inversiones iniciales.

Un dato preocupante: el 64% de las empresas, sin plan de movilidad sostenible

A pesar de este contexto favorable, los datos evidencian una brecha significativa en el tejido empresarial español. Según el estudio del Foro de Movilidad de Alphabet, el 64% de las empresas españolas carece de planes de movilidad sostenible para sus empleados.

Este dato resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta el nuevo marco normativo. El Gobierno ha reducido de 24 a 12 meses el plazo para que las empresas de más de 500 empleados (o 250 por turno) desarrollen estos planes, lo que acelera la necesidad de adaptación.

La medida se enmarca en el Real Decreto-ley 7/2026, que incluye el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Próximo y refuerza el impulso hacia modelos de movilidad más sostenibles.

Presión regulatoria y desafío empresarial

La entrada en vigor de esta normativa supone un punto de inflexión. La aceleración de los plazos plantea un “desafío considerable” para muchas compañías, que deberán diseñar e implementar estrategias de movilidad en un tiempo limitado.

No se trata únicamente de cumplir con la legislación. La movilidad laboral se ha convertido en un factor clave dentro de las políticas corporativas, con impacto directo en la productividad, la sostenibilidad y la reputación empresarial.

En este escenario, el renting puede desempeñar un papel relevante, al ofrecer soluciones que permiten adaptar las flotas corporativas a los nuevos requisitos sin comprometer la eficiencia operativa.

Qué demandan los empleados: transporte público y soluciones mixtas

El estudio también pone el foco en las expectativas de los trabajadores. La movilidad sostenible no es solo una exigencia normativa, sino una demanda creciente de los propios empleados.

Entre las medidas más valoradas destacan:

  • Incentivos al uso del transporte público (43,6%)
  • Disponibilidad de autobuses lanzadera o rutas de empresa (32,2%)
  • Oferta de plazas de aparcamiento (31,1%)

Estos datos reflejan una tendencia clara hacia modelos de movilidad más flexibles y combinados, donde el vehículo privado convive con alternativas colectivas y sostenibles.

Movilidad sostenible: de obligación legal a ventaja competitiva

Más allá del cumplimiento normativo, la movilidad sostenible se está consolidando como un elemento estratégico dentro de las empresas. Tal y como señala Ángeles Roca, existe una oportunidad para integrar estos planes como parte del enfoque ESG y mejorar la eficiencia operativa.

Las compañías que adopten estas medidas de forma proactiva no solo evitarán sanciones, sino que podrán optimizar costes, mejorar su imagen corporativa y atraer talento.

Un escenario dual: avance del renting y retraso en planificación

El inicio de 2026 dibuja un panorama con dos velocidades. Por un lado, el renting avanza con fuerza y se consolida como pieza clave en la movilidad moderna. Por otro, una parte importante del tejido empresarial aún no está preparada para afrontar los nuevos retos regulatorios y sociales.

La convergencia entre ambos elementos será determinante en los próximos meses. La capacidad de las empresas para integrar soluciones como el renting dentro de planes de movilidad sostenibles marcará la diferencia en un entorno cada vez más exigente y orientado a la eficiencia.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El Estudio de Movilidad 2026 confirma el predominio del coche frente a alternativas sostenibles

El último informe de Ipsos sobre movilidad en 2026 retrata una realidad tan reconocible como compleja: la ciudadanía apuesta por una movilidad más sostenible, pero sigue confiando en el coche como eje de sus desplazamientos. No se trata de una contradicción, sino de un equilibrio aún no resuelto entre conciencia y hábito.

La sostenibilidad avanza… la comodidad manda

En los últimos años, el discurso medioambiental ha calado con fuerza en la sociedad española. Sin embargo, cuando se analizan los comportamientos reales, el coche continúa ocupando una posición central.

El 83% de los españoles dispone de vehículo propio, y dos de cada tres lo utilizan al menos una vez al mes. Más allá de la frecuencia, el dato clave es otro: casi la mitad lo considera su medio de transporte habitual, muy por encima de cualquier alternativa.

Caminar o utilizar el transporte público forman parte del día a día, sí, pero no compiten en términos de preferencia. El coche sigue siendo la opción más cómoda, más flexible y, en muchos casos, la más integrada en la rutina diaria.

Más que un medio de transporte: un hábito profundamente arraigado

El estudio va un paso más allá y revela algo especialmente significativo: la relación con el coche no es solo práctica, también es cultural.

Aunque una parte relevante de la población reconoce que podría prescindir de él, la mayoría no quiere hacerlo. El vehículo privado representa autonomía, control del tiempo y una sensación de seguridad difícil de sustituir.

A esto se suma un dato estructural: la gran mayoría del parque móvil sigue dependiendo de motores tradicionales, y una parte muy significativa de los coches han sido adquiridos nuevos. Esta inversión económica refuerza aún más la permanencia del modelo actual.

Alternativas disponibles… pero aún en segundo plano

España no carece de alternativas. De hecho, el estudio refleja que caminar y el transporte público forman parte habitual de la movilidad cotidiana. Además, este último goza de una valoración positiva en términos de seguridad, accesibilidad y coste.

La clave está en que, aunque estas opciones están presentes, no consiguen desplazar al coche en preferencia real. Incluso cuando se introduce el factor medioambiental, la decisión final sigue condicionada por la practicidad.

Aun así, hay señales claras de apertura al cambio. Una parte importante de la población apoyaría medidas que incentiven el uso de vehículos eléctricos o que regulen el tráfico en entornos urbanos. La aceptación social existe, pero necesita acompañarse de soluciones eficaces.

Un futuro más activo, más limpio… y todavía incierto

Cuando se pregunta por el futuro, la respuesta es clara: los ciudadanos imaginan una movilidad más saludable y sostenible. Caminar, usar la bicicleta o reducir la dependencia del coche aparecen como aspiraciones compartidas.

En paralelo, el coche eléctrico empieza a consolidarse en el imaginario colectivo. Casi la mitad de la población cree que su adopción crecerá de forma significativa en los próximos años, y una proporción similar lo asocia con beneficios medioambientales.

Sin embargo, la transición no está exenta de dudas. Persisten barreras de percepción, dudas sobre su conveniencia y una cierta resistencia al cambio que ralentiza su adopción.

El verdadero desafío: cerrar la brecha entre intención y realidad

El Estudio de Movilidad 2026 deja una conclusión clara: España no tiene un problema de concienciación, sino de transformación práctica.

La ciudadanía está dispuesta a avanzar hacia modelos más sostenibles, pero no a costa de renunciar a la comodidad que hoy ofrece el coche. El reto pasa por lograr que las alternativas no solo sean más ecológicas, sino también igual de eficientes, accesibles y adaptadas a la vida real.

Solo entonces será posible que el cambio deje de ser una intención… y se convierta en un hábito.

lunes, 18 de mayo de 2026

Nexen N’FERA Sport: precisión y seguridad que destacan en el exigente test de AutoBild 2026

El segmento de los neumáticos de alto rendimiento no admite concesiones. Cada metro de frenada, cada giro del volante y cada reacción sobre el asfalto cuentan. En este escenario, el Nexen N’FERA Sport ha logrado posicionarse con solvencia tras obtener la calificación de “Bueno” en la prueba de neumáticos de verano 2026 de Auto Bild, uno de los ensayos más influyentes del sector.

Este reconocimiento no solo valida su rendimiento, sino que refuerza la presencia de Nexen Tire, partner de ASBOC, en la categoría UHP (Ultra High Performance), donde la competencia es especialmente exigente.

Rendimiento medido al detalle en condiciones reales

El test, realizado sobre una berlina de referencia como el BMW Serie 5 (G60) y en medida 245/45 R19, ha sometido al N’FERA Sport a una batería de pruebas donde se evalúan aspectos clave para la conducción diaria y dinámica.

En este contexto, el modelo ha demostrado un comportamiento equilibrado y fiable tanto en seco como en mojado, dos escenarios donde la seguridad depende directamente de la calidad del neumático.

Uno de los datos más relevantes es su desempeño en frenada: el N’FERA Sport alcanzó el tercer puesto en distancia de frenado, situándose entre los mejores de un total de 50 candidatos en la fase de clasificación. Este resultado pone de manifiesto su capacidad para detener el vehículo con eficacia incluso en situaciones comprometidas.

Dirección precisa y control en situaciones exigentes

Más allá de la frenada, el neumático ha destacado por ofrecer una respuesta de dirección precisa y una elevada capacidad de agarre, factores determinantes cuando se exige al vehículo en curvas o cambios de trayectoria.

La sensación al volante es clara: control progresivo, estabilidad y confianza, incluso cuando las condiciones del asfalto no son ideales. Esta combinación resulta especialmente relevante para conductores que alternan trayectos urbanos con conducción más dinámica en carretera.

Confort y eficiencia: el valor añadido

Otro de los apartados donde el N’FERA Sport ha brillado es en el confort acústico. En un momento en el que el ruido de rodadura cobra cada vez más importancia, el modelo ha logrado el segundo puesto en nivel de emisiones sonoras entre 20 neumáticos analizados.

Este resultado refuerza su perfil como un producto equilibrado, capaz de ofrecer prestaciones deportivas sin renunciar al confort en el día a día.

Un neumático pensado para el uso real

El mérito del N’FERA Sport no reside únicamente en sus cifras, sino en su capacidad para trasladar ese rendimiento a la conducción cotidiana. Combina seguridad, precisión y estabilidad con una respuesta ágil, adaptándose tanto a trayectos habituales como a situaciones más exigentes.

Este equilibrio es, precisamente, uno de los factores que explican su valoración positiva en el test de AutoBild, donde no solo se premian las prestaciones extremas, sino también la coherencia del conjunto.

Una apuesta sólida en el universo UHP

La calificación de “Bueno” obtenida en 2026 confirma que el Nexen N’FERA Sport es una opción competitiva dentro del segmento UHP, capaz de medirse con modelos de referencia en aspectos clave como la frenada, el agarre o el confort.

Su rendimiento consistente en diferentes condiciones y su equilibrio general lo convierten en un neumático fiable para quienes buscan seguridad sin renunciar a sensaciones al volante.

viernes, 15 de mayo de 2026

ADAS y ARAS: la tecnología que ya está transformando la seguridad en carretera

 

Los sistemas de asistencia a la conducción se han convertido en una de las herramientas tecnológicas más relevantes para mejorar la seguridad vial. Los sistemas ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) y ARAS (Advanced Rider Assistance Systems) incorporan sensores, cámaras y algoritmos que ayudan al conductor —o al motorista— a detectar riesgos y reaccionar antes de que se produzca un accidente.

Según estimaciones europeas, la implantación generalizada de estos sistemas podría salvar más de 25.000 vidas y evitar alrededor de 140.000 lesiones graves en Europa hasta el año 2038. Estas cifras reflejan el impacto potencial de una tecnología que ya forma parte del presente de la movilidad.

La regulación europea impulsa su implantación

El gran salto en la incorporación de estas tecnologías se produjo en 2019, cuando la Unión Europea aprobó el Reglamento General de Seguridad de Vehículos.

Este marco normativo estableció la incorporación progresiva de asistentes de seguridad en todos los vehículos nuevos:

  • Desde julio de 2022: obligatorio para los modelos de nueva homologación.

  • Desde julio de 2024: obligatorio para todas las nuevas matriculaciones.

El objetivo es avanzar hacia el concepto conocido como “visión cero”, una estrategia europea que persigue reducir al mínimo las víctimas mortales en carretera.

De acuerdo con las estimaciones europeas, los asistentes de conducción pueden prevenir aproximadamente el 40 % de los accidentes de tráfico, además de reducir el 37 % de las lesiones graves y el 29 % de las muertes en carretera.

Un recorrido histórico que comenzó hace casi un siglo

Aunque hoy se asocian a tecnologías digitales avanzadas, los primeros antecedentes de los ADAS se remontan a la década de 1930, cuando se patentó un sistema mecánico destinado a evitar el bloqueo de las ruedas durante una frenada brusca.

El verdadero salto tecnológico llegó en 1978, con la aparición del ABS (Anti-lock Braking System), el primer sistema electrónico antibloqueo de frenos integrado en un vehículo de producción. Inicialmente reservado a modelos de gama alta, el ABS se convirtió en obligatorio en Europa en 2004 tras demostrarse su eficacia en la prevención de accidentes.

Posteriormente, en 1995, se introdujo el Control Electrónico de Estabilidad (ESC o ESP), diseñado para evitar derrapes y pérdidas de control del vehículo. Este sistema pasó a ser obligatorio para todos los vehículos matriculados en la Unión Europea desde 2014.

Estos avances marcaron el camino hacia los actuales sistemas de asistencia a la conducción.

ADAS y ARAS: asistentes que reducen los errores humanos

Los expertos coinciden en que entre el 80 % y el 90 % de los accidentes de tráfico están relacionados con errores humanos, como distracciones, fatiga o velocidad inadecuada.

Los asistentes de conducción están diseñados precisamente para actuar sobre esos factores de riesgo. Entre los sistemas más extendidos se encuentran:

  • Frenada automática de emergencia, capaz de evitar hasta el 55 % de las colisiones por alcance.

  • Mantenimiento de carril, que puede impedir hasta el 25 % de las salidas de vía.

  • Detección de somnolencia, que ayuda a reducir hasta el 35 % de las distracciones.

  • Control inteligente de velocidad, orientado a disminuir accidentes relacionados con velocidad excesiva.

  • Detección de ángulo muerto, especialmente relevante para proteger a peatones, ciclistas y motoristas.

Estos sistemas combinan cámaras, radares y sensores ultrasónicos que analizan continuamente el entorno del vehículo y alertan al conductor o actúan automáticamente ante una situación de peligro.

Inteligencia artificial al servicio de la conducción

La evolución de los ADAS está estrechamente vinculada al desarrollo de la inteligencia artificial.

Los sistemas actuales procesan grandes cantidades de información procedente de sensores y cámaras. Los algoritmos permiten interpretar esos datos en tiempo real, identificando situaciones de riesgo como peatones en la calzada, frenadas repentinas o cambios inesperados en el tráfico.

Esta capacidad de análisis se basa en modelos entrenados con miles de escenarios de conducción diferentes, lo que permite mejorar progresivamente la precisión de los sistemas.

Además, la combinación de diferentes tecnologías —como radar, visión artificial y sensores ultrasónicos— aumenta la fiabilidad del conjunto incluso en condiciones meteorológicas adversas.

ADAS y vehículo autónomo: dos desarrollos distintos

A menudo se relaciona la evolución de los ADAS con el desarrollo del vehículo autónomo, aunque ambos conceptos responden a etapas diferentes de la automatización de la conducción.

Según la clasificación de SAE International, los niveles de automatización van del 0 al 5.

Actualmente, la mayoría de los vehículos con asistentes avanzados se sitúan en nivel 2, donde el sistema puede asistir en tareas como mantener la velocidad o el carril, pero el conductor sigue siendo responsable de la conducción.

El salto hacia un vehículo realmente autónomo comienza en el nivel 3, donde el sistema asume el control en determinadas circunstancias.

Por ello, los ADAS deben entenderse como una evolución progresiva de la seguridad en carretera, más que como una sustitución inmediata del conductor.

Dos retos para su expansión

A pesar de su creciente implantación, los sistemas ADAS aún deben superar dos desafíos importantes.

Un parque automovilístico envejecido

En países como España, la edad media del parque automovilístico supera los 14 años, lo que limita la presencia de estos sistemas en circulación.

Muchos vehículos en uso fueron fabricados antes de que estas tecnologías comenzaran a incorporarse de forma generalizada.

Falta de conocimiento entre los conductores

Otro desafío es el desconocimiento sobre su funcionamiento.

Un estudio sociológico realizado en España reveló que:

  • El 40 % de los conductores no conoce los sistemas ADAS.

  • El 60 % restante admite tener importantes lagunas sobre su funcionamiento.

Esta falta de familiaridad puede provocar que algunos usuarios perciban las alertas del sistema como una molestia, en lugar de una ayuda.

El papel clave de los talleres en el mantenimiento de los ADAS

Para que estos sistemas funcionen correctamente, su mantenimiento y calibración deben realizarse con precisión técnica.

Los ADAS dependen de cámaras y sensores instalados en distintos puntos del vehículo —especialmente en el parabrisas— que actúan como los “ojos” del sistema.

Cuando se realizan determinadas intervenciones, como:

  • sustitución del parabrisas

  • reparaciones estructurales

  • alineaciones de dirección

  • cambios en la suspensión

es necesario recalibrar los sensores y cámaras para garantizar que las mediciones de distancia, velocidad o trayectoria sean exactas.

Un sistema mal calibrado puede comprometer la eficacia del asistente y alterar su capacidad de reacción ante situaciones de riesgo.

Por este motivo, los talleres de reparación desempeñan un papel fundamental en el correcto funcionamiento de estas tecnologías, ya que disponen del equipamiento y los procedimientos necesarios para asegurar su calibración conforme a las especificaciones del fabricante.

Lo mejor está por llegar

Aunque los ADAS ya forman parte del equipamiento habitual de muchos vehículos, su evolución tecnológica continúa avanzando.

La mejora de los algoritmos, la integración con sistemas conectados y la incorporación de inteligencia artificial permitirán que estos asistentes sean cada vez más precisos y eficaces.

Los expertos coinciden en que los beneficios reales comenzarán a apreciarse con mayor claridad durante los próximos años, a medida que los vehículos equipados con estas tecnologías sustituyan progresivamente a los más antiguos.

Mientras tanto, los ADAS representan una oportunidad tangible para reducir la siniestralidad vial, mejorar la seguridad en carretera y avanzar hacia una movilidad cada vez más segura.

jueves, 7 de mayo de 2026

¿Prohibirá la DGT conducir solo en el coche? El origen y la realidad del mensaje que vuelve a viralizarse

En los últimos meses han reaparecido en redes sociales y en algunos titulares afirmaciones que aseguran que la Dirección General de Tráfico (DGT) prohibirá circular con una sola persona en el coche a partir de 2026. El mensaje se ha repetido en diferentes formatos y plataformas, generando dudas entre conductores.

Sin embargo, no existe ninguna medida aprobada ni anuncio oficial que contemple una prohibición general de este tipo. La confusión procede de interpretaciones amplificadas de declaraciones realizadas hace más de un año sobre la ocupación de los vehículos en las grandes ciudades.

Un mensaje viral sin respaldo normativo

Los titulares que hablan de una prohibición directa de conducir solo en el coche no se corresponden con la normativa actual ni con ninguna decisión legislativa en vigor.

Lo que sí existe es un borrador de real decreto que plantea posibles modificaciones relacionadas con las zonas de bajas emisiones y el reglamento de circulación. En ese documento se contempla únicamente la posibilidad de que los ayuntamientos puedan establecer restricciones basadas en la ocupación de los vehículos, siempre dentro de su ámbito competencial.

En cualquier caso, la propuesta no ha sido aprobada. El proceso normativo permanece detenido desde junio de 2025, cuando concluyó la fase de consulta pública.

El origen de la confusión

La idea que ha alimentado estos titulares se remonta a unas declaraciones realizadas en noviembre de 2024 por el director general de Tráfico, Pere Navarro, en las que comentaba datos sobre el uso del automóvil en los accesos a grandes ciudades.

Según las mediciones realizadas en corredores como la A-1 y la A-2, aproximadamente el 85% de los vehículos circulaba con un único ocupante.

Navarro señalaba entonces que mover vehículos de entre 1.000 y 1.500 kilos para transportar a una sola persona supone un uso poco eficiente del espacio urbano y de los recursos energéticos.

A partir de esa reflexión surgieron interpretaciones que transformaron un comentario sobre movilidad en titulares que hablaban directamente de una futura prohibición.

Más ocupación, menos vehículos

Las declaraciones de Tráfico se enmarcan en una estrategia que persigue reducir la congestión y mejorar la eficiencia del transporte urbano.

El planteamiento que defiende la DGT es que si aumentara la ocupación media de los coches particulares, el número de vehículos en circulación podría reducirse de forma significativa.

Según este enfoque, duplicar el número de personas por vehículo permitiría disminuir el tráfico, el consumo de combustible y las emisiones contaminantes.

Por este motivo, la institución lleva años impulsando iniciativas que favorecen:

  • el uso del transporte público

  • los desplazamientos compartidos

  • una mayor eficiencia en los trayectos diarios

Posibles medidas en manos de los municipios

En el caso de que el borrador legislativo llegue a avanzar, las decisiones concretas corresponderían a los ayuntamientos, especialmente en el marco de las políticas de movilidad urbana y las zonas de bajas emisiones.

Esto significa que cada ciudad podría evaluar si aplica o no medidas relacionadas con la ocupación de los vehículos, siempre adaptadas a sus necesidades de tráfico y a su planificación urbana.

Por el momento, no existe ninguna restricción aprobada en este sentido.

Carriles de alta ocupación y movilidad compartida

La DGT continúa apostando por iniciativas que incentiven el uso compartido del vehículo, especialmente en los accesos a grandes núcleos urbanos.

Uno de los proyectos más conocidos es el nuevo carril Bus-VAO de la A-2 entre Alcalá de Henares y Madrid, diseñado para favorecer a los vehículos con varios ocupantes y al transporte público.

Este carril funcionará principalmente en horas punta:

  • de lunes a viernes entre las 7:00 y las 9:00

  • y entre las 16:00 y las 18:00

Fuera de esos periodos podrá utilizarlo cualquier vehículo.

Los datos de tráfico explican la lógica de estas medidas. En las horas de mayor intensidad circulan por la A-2 unos 4.500 coches que transportan aproximadamente 5.000 personas, mientras 125 autobuses trasladan a cerca de 5.500 viajeros.

Iniciativas para fomentar el coche compartido

Además de las infraestructuras de alta ocupación, Tráfico participa en proyectos destinados a facilitar el uso compartido del coche en entornos urbanos.

Uno de ellos es “28027 Comparte Coche”, una iniciativa que busca coordinar desplazamientos compartidos en el área del distrito postal 28027 de Madrid, donde se concentran numerosos centros de trabajo.

El sistema cuenta con una plataforma tecnológica gestionada por Tribbu y la participación de entidades como Banco Santander, Alsa y Asisa, además de la propia DGT.

El objetivo es facilitar que trabajadores con trayectos similares puedan organizar viajes compartidos, reduciendo así el número de vehículos en circulación.

Un debate recurrente en la movilidad urbana

La cuestión de la ocupación de los vehículos forma parte desde hace años del debate sobre movilidad en las grandes ciudades.

Según Tráfico, el desafío no está relacionado únicamente con las emisiones, sino también con el uso del espacio urbano y la gestión del tráfico en horas punta.

Por este motivo, la institución continúa defendiendo un modelo que priorice transporte público, desplazamientos compartidos y una mayor eficiencia en el uso del automóvil.

Lo que sí está claro

A día de hoy, la situación es clara:

  • no existe ninguna prohibición de circular solo en el coche

  • no hay una normativa aprobada que establezca esa medida

  • las iniciativas actuales se centran en fomentar la movilidad compartida

En consecuencia, la idea de que la DGT prohibirá conducir solo en 2026 carece de base normativa y responde más a una interpretación amplificada de un debate sobre movilidad urbana que a una decisión legislativa real.