El estado deficiente de determinadas carreteras españolas continúa siendo un factor que contribuye a la siniestralidad vial. Durante 2025, la Dirección General de Tráfico (DGT) contabilizó 676 accidentes con víctimas en los que las condiciones de la vía fueron señaladas como un factor concurrente, según los datos facilitados por el organismo.Estos siniestros dejaron 9 personas fallecidas, 68 heridos hospitalizados y 807 heridos que no necesitaron ingreso. Aunque el número de accidentes se redujo respecto a los dos años anteriores, las cifras muestran que elementos como los baches, las grietas, el desgaste del pavimento o el deterioro de la señalización siguen teniendo consecuencias directas para la seguridad de los usuarios.
El estado de la vía, un factor presente en los atestados
La DGT obtiene esta información a través del formulario oficial de accidentes de tráfico con víctimas, regulado por la Orden INT/2223/2014. Cuando los agentes encargados de elaborar el atestado consideran que las condiciones de la carretera pudieron influir en el siniestro, incorporan esta circunstancia al registro.
Posteriormente, los datos se integran en el Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico para su análisis estadístico. Esto significa que el mal estado de la carretera no se considera necesariamente la única causa del accidente, sino uno de los factores que pudieron favorecer o agravar el suceso, junto con la velocidad, las condiciones meteorológicas, las distracciones o el comportamiento del conductor.
Una evolución irregular desde 2019
La incidencia del estado de las carreteras en la siniestralidad ha experimentado variaciones durante los últimos años. En 2019 se registraron 857 accidentes con víctimas, con 17 fallecidos, 94 heridos hospitalizados y 984 heridos no hospitalizados.
En 2020, coincidiendo con la reducción de la movilidad provocada por la pandemia, la cifra descendió hasta los 714 accidentes. Sin embargo, en 2021 volvió a crecer hasta los 907 siniestros y se mantuvo en niveles similares durante 2022, cuando se contabilizaron 900 accidentes.
A partir de 2023 comenzó una tendencia descendente. Ese año se produjeron 754 accidentes relacionados con el estado de la vía, mientras que en 2024 se registraron 771. Los 676 siniestros de 2025 representan la cifra más baja del periodo analizado, aunque continúan dejando un elevado número de personas afectadas.
Más de 34.000 kilómetros necesitan actuaciones urgentes
El problema trasciende las estadísticas de accidentes. De acuerdo con los datos de la Asociación Española de la Carretera (AEC), cerca de 34.000 kilómetros de la red viaria española necesitan una reconstrucción urgente, lo que representa más del 30% de las carreteras analizadas.
En estos tramos se han detectado daños estructurales y superficiales graves, como baches, grietas longitudinales y transversales, desprendimientos del pavimento y el denominado efecto de “piel de cocodrilo”, caracterizado por una red de pequeñas fisuras que evidencia la pérdida de resistencia del firme.
A estos kilómetros se suman otros 20.407 en los que sería necesario intervenir en un plazo máximo de cuatro años para evitar que los desperfectos continúen avanzando.
Más consumo, menor velocidad y mayores tiempos de viaje
La falta de conservación no solo afecta a la seguridad vial. Circular por pavimentos deteriorados puede incrementar el consumo de combustible hasta un 12%, debido a la mayor resistencia a la rodadura y a las continuas variaciones de velocidad.
Además, el mal estado del firme obliga a reducir la velocidad media alrededor de un 10%. Según las estimaciones recogidas, esta situación puede aumentar los tiempos de viaje un 12,5% para los camiones, un 25% para los autobuses y un 20% para los vehículos ligeros.
La conservación de las carreteras se presenta, por tanto, como una cuestión vinculada a la seguridad, la eficiencia del transporte y la sostenibilidad. El mantenimiento preventivo permite reducir riesgos, evitar reparaciones más costosas y avanzar hacia una red viaria más segura, conectada y adaptada a las necesidades actuales.












