El parque automovilístico español continúa envejeciendo. La combinación de ventas moderadas de vehículos nuevos desde la pandemia, junto con una mayor duración de los coches en circulación, ha elevado la antigüedad media de los turismos hasta 14,6 años en 2025, según los últimos datos del sector.
Esta evolución refleja un cambio estructural en el mercado de la automoción en España, donde cada vez más conductores prolongan la vida útil de sus vehículos. El fenómeno tiene implicaciones relevantes tanto para la seguridad vial, como para la transición energética y la renovación del parque móvil.
Un parque cada vez más veterano
Los datos del informe elaborado por Ideauto para ANFAC, a partir del registro de la Dirección General de Tráfico (DGT), muestran con claridad esta tendencia.
En 2017, la edad media de los turismos era de 12,4 años. Ocho años después, el indicador supera ya los 14,6 años, confirmando un incremento sostenido en la antigüedad de los coches en circulación.
El envejecimiento no solo afecta a los turismos. El análisis del parque móvil en su conjunto revela que:
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Las furgonetas y comerciales ligeros alcanzan una media de 14,8 años.
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Los vehículos industriales se sitúan en 15,1 años.
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Los autobuses presentan una media de 11,1 años.
En total, el parque español suma 31.708.927 vehículos registrados, lo que supone un crecimiento del 1,3% respecto al año anterior.
Sin embargo, ese aumento no responde tanto a una renovación acelerada como a una mayor permanencia de vehículos antiguos en circulación.
Más de nueve millones de coches superan los 20 años
Uno de los indicadores que mejor refleja esta realidad es el peso de los vehículos más antiguos.
Actualmente, más de uno de cada cuatro coches en España tiene más de 20 años, lo que equivale a 9,28 millones de vehículos, es decir, el 29,3% del parque total. Además, esta cifra ha aumentado un 1,6% respecto al año anterior.
Este crecimiento pone de manifiesto una tendencia clara: los vehículos permanecen cada vez más tiempo en circulación, lo que ralentiza la renovación del parque automovilístico.
Al mismo tiempo, los coches más modernos siguen teniendo un peso limitado. Los vehículos con menos de cinco años representan solo el 17,3% del total del parque, una proporción que se reduce ligeramente en el caso de los turismos, donde apenas alcanza el 17,1%.
Las tendencias de compra confirman el envejecimiento
Los hábitos de los conductores también reflejan este contexto. Según el estudio “Tendencias de compra de un vehículo 2025-2026”, elaborado por coches.net, una parte importante del parque está formada por vehículos con muchos años de uso.
La encuesta revela que:
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El 33% de los conductores posee un coche con más de 15 años.
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Otro 20% afirma que su vehículo supera los 11 años de antigüedad.
Estos datos coinciden con las estadísticas de la DGT y refuerzan la idea de que la renovación del parque avanza a un ritmo lento, incluso en un momento de transformación tecnológica del sector.
Un cuarto del parque aún circula sin etiqueta ambiental
El envejecimiento del parque también se refleja en la distribución de los distintivos medioambientales de la Dirección General de Tráfico.
Según el informe, el 24,5% de los vehículos en España no tiene etiqueta ambiental, lo que equivale a 7.754.566 unidades. Aunque esta cifra supone un descenso del 7,8% respecto a 2024, sigue representando una proporción significativa del parque.
Si se suman los vehículos sin etiqueta y los que cuentan con etiqueta B, el resultado es que el 52,7% del parque automovilístico corresponde a vehículos más antiguos y con mayores emisiones.
Este escenario explica parte de la presión regulatoria que existe actualmente para impulsar la renovación del parque y reducir las emisiones contaminantes en las ciudades.
Los vehículos Eco y Cero crecen, pero siguen siendo minoritarios
La electrificación del parque automovilístico avanza, aunque todavía a un ritmo moderado.
Los vehículos con distintivo Eco y Cero emisiones han experimentado un crecimiento importante en términos relativos:
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Los vehículos Eco aumentaron un 29,8%.
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Los vehículos Cero emisiones crecieron un 51%.
Sin embargo, su peso en el conjunto del parque sigue siendo limitado. En total, representan el 11,1% del parque automovilístico.
Dentro de esta categoría:
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Los vehículos Eco suponen el 8,5%.
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Los vehículos Cero alcanzan el 2,6%.
Por tipología, los autobuses y los turismos concentran la mayor presencia de etiqueta Eco, con una cuota del 12,8% en el caso de los autobuses.
En paralelo, el parque de vehículos electrificados (eléctricos e híbridos enchufables) alcanzó en 2025 las 746.510 unidades, lo que equivale a solo el 2,4% del total.
El predominio del diésel y la gasolina continúa
A pesar del avance de la electrificación, los motores tradicionales siguen dominando claramente el parque automovilístico español.
Actualmente:
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El 57,1% de los vehículos son diésel, con 18.098.867 unidades.
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El 33,2% corresponde a vehículos de gasolina.
En conjunto, los coches diésel y gasolina representan el 90,3% del parque circulante, lo que evidencia que la transición hacia tecnologías electrificadas aún se encuentra en una fase inicial.
Seguridad y emisiones: las preocupaciones del sector
Desde el sector automovilístico, el envejecimiento del parque genera inquietud tanto por razones medioambientales como por cuestiones de seguridad.
El director general de ANFAC, José López-Tafall, advierte de que “el parque de vehículos en España sigue envejeciendo y la media de antigüedad de los turismos ya alcanza los 14,6 años”.
El responsable del organismo subraya además que casi un tercio de los coches supera los 20 años, lo que implica que más de 9,2 millones de vehículos antiguos continúan circulando.
Según López-Tafall, esta situación resulta preocupante por dos motivos principales:
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Un mayor nivel de emisiones contaminantes.
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La ausencia de sistemas avanzados de seguridad (ADAS) presentes en los vehículos más modernos.
Estos sistemas, cada vez más extendidos en los coches actuales, contribuyen a reducir accidentes y mejorar la seguridad vial, por lo que su ausencia en vehículos antiguos supone un desafío para las políticas de movilidad.














