La llegada del verano activa uno de los momentos de mayor movilidad del año. Kilómetros, altas temperaturas y largos trayectos ponen a prueba la fiabilidad del vehículo. En este contexto, el mantenimiento preventivo deja de ser una opción para convertirse en un factor decisivo de seguridad y rendimiento.Tras meses en los que muchos coches han tenido un uso irregular o incluso periodos prolongados de inactividad, acudir al taller antes de emprender un viaje largo es una práctica cada vez más necesaria. Así lo subraya Reynasa Recambios, partner de ASBOC, que identifica cuatro puntos críticos a revisar: aceite, filtros, batería y frenos.
Aceite y filtración: el equilibrio invisible del motor
El sistema de lubricación es el encargado de reducir la fricción interna del motor y preservar su integridad. Sin embargo, su eficacia no depende únicamente del estado del aceite, sino también de la capacidad del filtro para retener impurezas.
Cuando el filtro alcanza su nivel máximo de saturación, el sistema puede activar la válvula by-pass, permitiendo que el aceite circule sin filtrar. Este fenómeno, apenas perceptible para el conductor, puede comprometer seriamente la durabilidad del motor, incluso si el lubricante ha sido sustituido recientemente.
Por ello, respetar los intervalos de mantenimiento establecidos por el fabricante y sustituir conjuntamente aceite y filtro resulta esencial para garantizar un funcionamiento óptimo.
Batería: el impacto silencioso de las altas temperaturas
El verano no solo afecta al confort del conductor, también tiene consecuencias directas sobre los sistemas eléctricos del vehículo. La batería, especialmente sensible al calor, puede ver reducida su vida útil hasta en un 50% en condiciones extremas.
Este desgaste se acentúa en vehículos con un uso discontinuo o en aquellos equipados con tecnologías como el start-stop, que exigen un mayor rendimiento energético. A ello se suma la creciente carga electrónica de los vehículos actuales, que incrementa la demanda sobre este componente.
En este escenario, verificar el estado de la batería antes de iniciar un viaje largo es una medida preventiva clave para evitar fallos inesperados.
Frenos: desgaste progresivo, riesgo acumulado
El sistema de frenado es uno de los pilares de la seguridad activa del vehículo. Su desgaste, sin embargo, no siempre es evidente ni uniforme. Las pastillas delanteras, sometidas a mayor esfuerzo, tienden a deteriorarse aproximadamente el doble que las traseras, especialmente en entornos urbanos.
Aunque no existe una cifra exacta para su sustitución, la revisión periódica —en torno a los 20.000 kilómetros— permite anticipar problemas y mantener la eficacia del sistema.
Además, hay un aspecto técnico fundamental: la sustitución de discos y pastillas debe realizarse de forma conjunta y por ejes, garantizando así una frenada equilibrada y la estabilidad del vehículo en cualquier estación.
Un mantenimiento que anticipa el verano
Más allá de cada componente, el mensaje es claro: la prevención es la mejor herramienta para evitar averías, reducir costes imprevistos y mejorar la seguridad en carretera.
El aumento de la complejidad tecnológica de los vehículos y las condiciones exigentes del verano hacen que una revisión completa en taller sea una decisión estratégica para cualquier conductor.
Reynasa, partner del taller en la puesta a punto del vehículo
En este contexto, Reynasa Recambios desempeña un papel relevante como proveedor de soluciones para el mantenimiento, ofreciendo productos de primeras marcas en lubricación, filtración, baterías y frenado.
Su condición de partner de ASBOC refuerza su compromiso con la calidad, la formación técnica y la profesionalización del sector, facilitando a los talleres los recursos necesarios para afrontar con garantías las campañas de verano.
Fiabilidad que empieza antes de salir
Preparar el coche antes del verano no responde únicamente a una recomendación técnica. Es una decisión que impacta directamente en la seguridad, la eficiencia y la tranquilidad del conductor.
Aceite, filtros, batería y frenos forman un conjunto interdependiente. Revisarlos a tiempo permite transformar un posible contratiempo en un viaje sin sobresaltos.













