miércoles, 15 de julio de 2026

Nexen Tire estrena el N’FERA Primus UX, un neumático UHP para vehículos eléctricos, térmicos y SUV


Nexen Tire ha presentado el N’FERA Primus UX, su nuevo neumático de ultra altas prestaciones —UHP, por sus siglas en inglés—, desarrollado para responder a las necesidades de distintos tipos de vehículos. Tras su lanzamiento en Corea el pasado 1 de junio, el producto inicia su comercialización en los mercados de Asia-Pacífico y Oriente Medio.

Con esta novedad, el fabricante surcoreano refuerza su apuesta por el mercado internacional de reposición. La compañía plantea el nuevo modelo como una solución versátil, capaz de mantener un rendimiento equilibrado tanto en vehículos eléctricos como en automóviles con motor de combustión y SUV.

Una única propuesta para diferentes tipos de vehículo

El N’FERA Primus UX forma parte de la estrategia «One Universal Fit» de Nexen Tire. Este planteamiento busca desarrollar neumáticos compatibles con distintas arquitecturas de vehículo, sin limitar el producto a una única tecnología de propulsión.

El neumático incorpora la certificación propia EV ROOT, con la que Nexen Tire identifica los productos preparados para ofrecer un comportamiento estable tanto en vehículos eléctricos como en modelos de combustión interna.

Esta versatilidad resulta especialmente relevante en un mercado en el que conviven múltiples tecnologías. Los vehículos eléctricos presentan necesidades específicas, como un peso generalmente superior, una entrega inmediata de par y una mayor exigencia sobre la resistencia a la rodadura. Los automóviles térmicos, por su parte, continúan demandando equilibrio entre duración, consumo, estabilidad y confort.

Un 20% más de rendimiento frente al desgaste

Uno de los principales avances del nuevo neumático se encuentra en la duración de la banda de rodadura. Según los datos facilitados por la compañía, el N’FERA Primus UX ofrece una mejora del 20% en el rendimiento frente al desgaste en comparación con su predecesor.

Para conseguirlo, Nexen Tire ha aplicado un nuevo compuesto elaborado con materiales avanzados. Esta solución reduce las pérdidas de energía durante la circulación y contribuye a prolongar la vida útil del neumático.

El objetivo consiste en mejorar la eficiencia sin comprometer otras prestaciones importantes, como la estabilidad, el confort acústico o la respuesta del vehículo a alta velocidad.

Mayor estabilidad y menor ruido de rodadura

El fabricante también ha reforzado la estructura interna del neumático. El nuevo armazón ayuda a mantener su forma durante la conducción, lo que favorece una mayor estabilidad a velocidades elevadas.

Además, la ampliación de la superficie de contacto con el asfalto permite repartir mejor las fuerzas que actúan sobre el neumático. Esta característica busca proporcionar una respuesta más estable y previsible en diferentes situaciones de conducción.

Por otra parte, Nexen Tire ha optimizado la distribución de los bloques de la banda de rodadura para reducir el ruido generado por el contacto con la carretera. Este aspecto adquiere una importancia especial en los vehículos eléctricos, donde la ausencia del sonido del motor hace más perceptibles otros ruidos procedentes de la rodadura y del aire.

Eficiencia para mejorar el consumo y la autonomía

El diseño del N’FERA Primus UX también presta atención a la eficiencia energética. Sus flancos presentan una configuración aerodinámica concebida para reducir la resistencia al aire durante la marcha.

En los vehículos con motor de combustión, esta mejora puede contribuir a contener el consumo de combustible. En los eléctricos, una menor resistencia ayuda a aprovechar mejor la energía almacenada en la batería y, por tanto, a optimizar la autonomía disponible.

La combinación de un compuesto con menores pérdidas energéticas y un diseño aerodinámico responde a una tendencia creciente en la industria del neumático: desarrollar productos capaces de acompañar la electrificación sin dejar de atender al parque de vehículos convencionales.

Inteligencia artificial y simulación virtual en el desarrollo

Nexen Tire ha recurrido a herramientas de inteligencia artificial y simulación virtual durante el proceso de desarrollo del nuevo producto. La compañía ha utilizado un sistema predictivo basado en IA y un simulador de conducción de alta dinámica para analizar el comportamiento del neumático en diferentes escenarios.

Estas tecnologías permiten reproducir matemáticamente condiciones similares a las de la conducción real antes de completar las pruebas físicas. De este modo, los ingenieros pueden medir variables, identificar posibles mejoras y ajustar el producto con mayor rapidez.

La simulación virtual no sustituye las validaciones en carretera, pero permite reducir los tiempos de desarrollo y orientar las pruebas hacia configuraciones previamente evaluadas en entornos digitales.

Una apuesta por el mercado mundial de reposición

John Bosco Hyeon Suk Kim, director ejecutivo de Nexen Tire, señala que el N’FERA Primus UX se ha diseñado para ofrecer un rendimiento adecuado con independencia del tipo de vehículo. La compañía pretende ampliar su catálogo internacional mediante la estrategia «One Universal Fit» y reforzar su presencia en el mercado mundial de recambio.

Con este lanzamiento, Nexen Tire propone un neumático UHP que combina durabilidad, estabilidad, eficiencia energética y reducción del ruido. Su llegada refleja la evolución de una industria que debe adaptarse simultáneamente a los vehículos eléctricos, a los modelos de combustión y a las nuevas exigencias de eficiencia y prestaciones.

España supera los 55.000 puntos de recarga públicos y refuerza el avance del coche eléctrico

La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos continúa creciendo en España. Poco a poco, las estaciones de carga empiezan a formar parte del paisaje habitual en ciudades, áreas de servicio, aparcamientos y corredores estratégicos de transporte. Aunque todavía existen desafíos importantes relacionados con la velocidad de carga y la operatividad de muchas instalaciones, los últimos datos reflejan una evolución sostenida del sistema de recarga público.

Según el último Barómetro de la Electromovilidad publicado por la ANFAC, España cerró el primer trimestre de 2026 con 55.077 puntos de recarga de acceso público operativos, tras sumar 2.005 nuevas instalaciones entre enero y marzo.

El incremento supone un crecimiento del 3,77% respecto al cierre de 2025 y confirma que la red continúa expandiéndose en un momento clave para la transformación de la movilidad.

La red de recarga gana presencia en toda España

Durante los últimos años, uno de los principales frenos para muchos conductores interesados en pasarse al coche eléctrico ha sido la percepción de que todavía faltaban puntos de recarga suficientes para viajar con tranquilidad.

Sin embargo, esa imagen empieza a cambiar de forma progresiva. La instalación de nuevos cargadores públicos está permitiendo que la infraestructura gane visibilidad y presencia tanto en grandes ciudades como en rutas interurbanas.

El crecimiento registrado en el primer trimestre de 2026 duplica el ritmo observado en el último tramo de 2025. Aun así, el sector considera que todavía es necesario acelerar el despliegue para responder al aumento previsto del parque de vehículos electrificados durante los próximos años.

Más allá de las cifras, el desarrollo de esta infraestructura tiene un impacto directo en la experiencia cotidiana de los usuarios. Para muchos conductores, disponer de puntos de carga accesibles y fiables influye tanto como la autonomía del propio vehículo a la hora de tomar la decisión de compra.

El gran reto no es solo instalar cargadores, sino mantenerlos operativos

Uno de los aspectos que más preocupa actualmente al sector es el elevado número de puntos instalados que todavía no pueden utilizarse.

Según el informe, en España existen 17.073 puntos de recarga públicos fuera de servicio. Algunos presentan averías, otros todavía no están conectados a la red eléctrica y varios permanecen inactivos por problemas administrativos o técnicos.

En la práctica, esto significa que cerca del 24% de toda la infraestructura instalada no está disponible para los usuarios.

Si todos estos puntos estuvieran operativos, España superaría ya los 72.000 cargadores públicos.

El dato refleja que el crecimiento de la red no depende únicamente de instalar nuevos equipos. También requiere agilizar conexiones eléctricas, mejorar el mantenimiento y coordinar mejor los procesos administrativos. Para el conductor, la diferencia entre un cargador operativo y uno fuera de servicio puede traducirse en una experiencia positiva… o en un viaje lleno de incertidumbre.

La velocidad de carga sigue marcando diferencias

Otro de los desafíos pendientes tiene que ver con la potencia de los cargadores instalados.

Actualmente, el 69% de los puntos de recarga públicos en España son de baja potencia, es decir, iguales o inferiores a 22 kW. Este tipo de cargadores resulta útil en aparcamientos, centros comerciales o lugares donde el vehículo permanece estacionado durante varias horas, pero ofrece tiempos de carga considerablemente más largos.

En muchos casos, una recarga completa puede superar las tres horas.

Por ello, la expansión de los cargadores rápidos y ultrarrápidos se ha convertido en una prioridad para el sector. No solo facilitan viajes largos, sino que también ayudan a que el vehículo eléctrico pueda adaptarse a un uso más flexible y cotidiano.

Actualmente, solo el 31% de la infraestructura pública supera los 22 kW, todavía lejos del objetivo fijado por ANFAC para 2026, que sitúa la meta en el 55%.

Los cargadores rápidos avanzan a buen ritmo

Pese a que la red de baja potencia sigue predominando, los datos del primer trimestre muestran avances importantes en los segmentos más rápidos.

Entre enero y marzo de 2026 se instalaron:

  • 476 nuevos puntos de entre 50 y 150 kW, alcanzando un total de 9.015 unidades.
  • 215 cargadores de entre 150 y 250 kW, hasta llegar a 3.206 puntos.
  • 309 nuevos puntos ultrarrápidos de más de 250 kW, que elevan el total nacional hasta 2.469 unidades.

Este último segmento es especialmente relevante porque permite reducir de forma considerable los tiempos de espera durante la recarga. En muchos casos, este tipo de cargadores puede recuperar gran parte de la batería en menos de media hora.

Además, los puntos ultrarrápidos instalados durante el primer trimestre representan ya el 43% de todos los desplegados a lo largo de 2025, lo que demuestra una clara aceleración en este tipo de infraestructura.

Los fabricantes toman protagonismo en el despliegue

El crecimiento de la red también está contando con una participación cada vez más activa de los fabricantes de automóviles.

Según ANFAC, aproximadamente el 75% de los puntos públicos de alta potencia instalados actualmente en España están vinculados a proyectos impulsados por marcas automovilísticas.

Este movimiento refleja cómo la electrificación se ha convertido en una estrategia global para el sector. Ya no se trata únicamente de vender vehículos eléctricos, sino también de crear un ecosistema capaz de hacer viable su uso diario.

Las marcas saben que la confianza del conductor depende en gran medida de la facilidad para recargar. Por eso, muchas compañías están invirtiendo directamente en redes de carga rápida, acuerdos energéticos y corredores eléctricos.

Una transformación que ya forma parte del paisaje cotidiano

La movilidad eléctrica sigue avanzando en España de manera progresiva y todavía convive con retos importantes. Sin embargo, la expansión de la infraestructura de recarga demuestra que el cambio ya no pertenece únicamente al futuro.

Cada nuevo punto operativo amplía las posibilidades de desplazamiento y reduce las barreras para quienes valoran dar el salto hacia un vehículo electrificado. El desafío ahora pasa por mejorar la calidad, la fiabilidad y la velocidad de una red que será cada vez más importante en la vida diaria de millones de conductores.

martes, 14 de julio de 2026

El gasto medio de las familias en mantenimiento del coche aumenta un 34% en cinco años

 

El gasto medio de las familias españolas en el mantenimiento y la reparación de sus vehículos ha aumentado un 34% entre 2021 y 2025. Así se desprende del análisis realizado por la Federación Española de Empresarios de Talleres de Automoción (CONEPA) a partir de los últimos datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

CONEPA, entidad de la que ASBOC es miembro, señala que los hogares españoles destinan actualmente más recursos que hace cinco años a conservar sus vehículos en condiciones adecuadas de funcionamiento y seguridad.

En concreto, el gasto medio anual en servicios de mantenimiento y reparación ha pasado de 563,46 euros en 2021 a 754,87 euros en 2025. Esto supone un incremento cercano al 34%, notablemente superior al registrado por el presupuesto familiar en su conjunto durante el mismo periodo.

El gasto en el taller crece más que el presupuesto familiar

La evolución adquiere mayor relevancia al compararla con el aumento general del gasto de los hogares.

En 2021, las familias españolas registraron un gasto medio total de 29.167 euros anuales, de los cuales 563,46 euros se destinaron a mantener o reparar el vehículo. En 2025, el presupuesto medio familiar ascendió a 35.100 euros, mientras que la cantidad dedicada al coche alcanzó los 754,87 euros.

Por tanto, mientras que el gasto total de los hogares aumentó un 20,3%, la inversión destinada a llevar el coche a punto avanzó aproximadamente un 34%.

Esta diferencia muestra que el mantenimiento del vehículo ha ganado importancia dentro de las decisiones económicas de las familias. No se trata únicamente de un incremento asociado a la evolución general de los precios, sino también de un mayor peso relativo de estos servicios en el presupuesto doméstico.

El mantenimiento representa ya el 2,15% del gasto anual

Los datos del INE también reflejan un cambio en la proporción que las familias dedican al taller.

En 2021, el mantenimiento y la reparación del automóvil representaban el 1,93% del gasto medio anual de los hogares. Cuatro años después, este porcentaje se sitúa en el 2,15%.

Aunque pueda parecer una variación moderada, el aumento resulta significativo al aplicarse al conjunto de hogares españoles. Además, confirma que el cuidado del vehículo ocupa una posición cada vez más relevante dentro de los gastos relacionados con la movilidad.

Este crecimiento debe analizarse en un contexto marcado por el envejecimiento del parque automovilístico, la mayor complejidad tecnológica de los vehículos y la necesidad de conservar durante más tiempo los coches que ya forman parte de las economías familiares.

Seguridad, consumo y emisiones: las razones para cuidar el vehículo

Desde CONEPA consideran que esta evolución refleja una mayor concienciación entre los conductores sobre la importancia de mantener el coche en buen estado.

Un mantenimiento adecuado permite detectar desgastes o averías antes de que se conviertan en problemas más graves, además de contribuir a una conducción más segura. Elementos como los neumáticos, los frenos, la dirección, la suspensión, los líquidos o los sistemas de iluminación requieren revisiones periódicas para garantizar su correcto funcionamiento.

Asimismo, un vehículo bien mantenido puede ayudar a reducir el consumo de combustible y las emisiones contaminantes. Circular con una presión incorrecta en los neumáticos, filtros en mal estado o problemas en el sistema de inyección puede aumentar el esfuerzo del motor y, en consecuencia, el gasto energético.

Ana Ávila, directora corporativa de CONEPA, destaca que el incremento de la inversión familiar pone de manifiesto que cada vez más hogares comprenden la importancia de cuidar sus vehículos para circular con seguridad. También subraya la labor de asesoramiento que desarrollan los profesionales del taller, especialmente antes de los grandes desplazamientos vacacionales.

El mantenimiento preventivo continúa siendo una asignatura pendiente

A pesar del crecimiento del gasto, CONEPA considera que todavía es necesario reforzar la cultura del mantenimiento preventivo.

Acudir al taller únicamente cuando aparece una avería puede elevar el coste final de la reparación y aumentar el riesgo de que el vehículo sufra una incidencia durante la circulación. Por el contrario, respetar los intervalos de revisión recomendados facilita la detección temprana de fallos y puede prolongar la vida útil de numerosos componentes.

La federación reclama a las administraciones públicas el desarrollo de campañas de concienciación sobre la importancia del mantenimiento y la puesta en marcha de ayudas que faciliten a las familias conservar sus vehículos en condiciones adecuadas.

Una inversión que condiciona la movilidad de las familias

Los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares muestran que llevar el coche a punto supone un esfuerzo económico cada vez mayor. Sin embargo, este gasto también debe entenderse como una inversión vinculada a la seguridad vial, la eficiencia y la conservación del vehículo.

Entre 2021 y 2025, las familias han incrementado en más de 191 euros su gasto medio anual en mantenimiento y reparación del automóvil. La cifra confirma que el taller gana peso dentro del presupuesto doméstico y refuerza la necesidad de promover revisiones periódicas que ayuden a evitar averías, reducir costes futuros y garantizar una movilidad más segura.

España acelera hacia una nueva movilidad: el renting y los vehículos electrificados impulsan el mercado en 2026

El mercado automovilístico español ha comenzado 2026 con una tendencia claramente positiva. Las matriculaciones crecen, las tecnologías electrificadas siguen ganando presencia y el renting continúa consolidándose como una de las fórmulas más utilizadas para acceder a un vehículo nuevo. Todo ello sucede en un momento de transformación para el sector, marcado por la renovación del parque móvil, el aumento del coste de los combustibles y la adaptación a nuevas políticas de movilidad sostenible.

Los últimos datos de ANFAC y el análisis realizado por Autovista24 muestran que España mantiene un comportamiento especialmente sólido dentro del contexto europeo. Mientras otros grandes mercados avanzan con mayor moderación, el mercado español continúa creciendo y refuerza su papel como uno de los más dinámicos del continente.

Un inicio de año con cifras positivas

Durante marzo de 2026 se matricularon en España 130.340 turismos nuevos, lo que representa un crecimiento del 11,7% respecto al mismo mes del año anterior. El dato confirma la buena evolución registrada desde comienzos de año y sitúa al mercado español en niveles superiores incluso a los de 2019, antes de la pandemia.

En el acumulado del primer trimestre, las matriculaciones alcanzaron las 300.513 unidades, con una subida del 7,6%.

Más allá de los porcentajes, el comportamiento del mercado refleja un cambio de contexto. Muchos conductores están comenzando a sustituir vehículos antiguos por modelos más eficientes, mientras empresas y particulares buscan fórmulas de movilidad más flexibles y adaptadas a las nuevas necesidades urbanas.

Además, el crecimiento llega en un momento de cierta incertidumbre en torno a los incentivos públicos para la compra de vehículos electrificados, lo que hace todavía más relevante la respuesta positiva del mercado.

El renting gana peso en la forma de entender el automóvil

En paralelo al crecimiento de las matriculaciones, el renting continúa reforzando su presencia en España. Lo que hace unos años estaba asociado principalmente a flotas corporativas se ha convertido en una alternativa cada vez más habitual también entre particulares.

La razón es sencilla: muchos usuarios ya no buscan únicamente comprar un coche, sino acceder a una solución de movilidad más flexible, con costes previsibles y menor preocupación por el mantenimiento o la depreciación del vehículo.

En un contexto de transición tecnológica, donde conviven motores térmicos, híbridos y eléctricos, el renting permite adaptarse con mayor facilidad a los cambios del mercado. También facilita el acceso a modelos más eficientes sin asumir el compromiso de una compra a largo plazo.

Por eso, el crecimiento del renting está estrechamente ligado al avance de la electrificación y a la renovación progresiva del parque automovilístico español.

Los vehículos eléctricos mantienen el ritmo

Uno de los aspectos más destacados del inicio de 2026 es el comportamiento del vehículo eléctrico puro. A pesar de la transición entre planes de ayudas, el interés de los compradores no se ha detenido.

En marzo se matricularon 11.861 vehículos 100% eléctricos, un 46,4% más que en el mismo mes de 2025. La cuota de mercado de esta tecnología alcanzó el 9,1%.

El anterior programa MOVES III finalizó a finales de 2025 y será sustituido por el nuevo programa Auto+, incluido dentro del Plan Auto 2030. Aunque el Gobierno ya ha anunciado una dotación de 400 millones de euros, la puesta en marcha definitiva del sistema todavía está pendiente.

Aun así, muchos compradores continúan apostando por el vehículo eléctrico confiando en la aplicación retroactiva de las ayudas. Esa continuidad en la demanda demuestra que el mercado comienza a mostrar una madurez mayor que en años anteriores.

En el conjunto del primer trimestre, las entregas de eléctricos crecieron un 41,6%, con 27.273 unidades matriculadas.

Los híbridos enchufables encuentran su espacio

Si hay una tecnología que está ganando protagonismo rápidamente en España, esa es la híbrida enchufable.

Los modelos PHEV registraron en marzo 14.859 matriculaciones, un crecimiento del 77,5% respecto al año anterior. La cifra refleja cómo muchos conductores ven en esta tecnología una solución equilibrada entre electrificación y autonomía tradicional.

Los híbridos enchufables permiten realizar trayectos urbanos en modo eléctrico y mantener la flexibilidad de un motor de combustión para viajes largos. Esa combinación continúa resultando atractiva para conductores que todavía no quieren depender exclusivamente de la infraestructura de recarga.

En los tres primeros meses del año, esta tecnología acumula ya 35.693 unidades matriculadas, con una cuota de mercado cercana al 12%.

Los híbridos convencionales siguen liderando

Mientras eléctricos e híbridos enchufables aumentan su presencia, los híbridos convencionales continúan siendo la opción más elegida por los conductores españoles.

Durante marzo se entregaron 61.938 vehículos híbridos, un crecimiento del 26,2%. Con ello, esta tecnología alcanzó una cuota del 47,5% del mercado.

Su éxito responde a varios factores. Por un lado, ofrecen consumos reducidos y etiquetas medioambientales favorables. Por otro, no requieren cambios importantes en los hábitos de conducción ni depender de puntos de recarga.

Para muchos usuarios, especialmente en entornos urbanos e interurbanos, representan una transición cómoda hacia una movilidad más eficiente.

Los motores tradicionales pierden protagonismo

Frente al avance de las tecnologías electrificadas, los motores de gasolina y diésel continúan reduciendo su presencia en el mercado.

Las matriculaciones de vehículos de gasolina descendieron un 14,9% en marzo, mientras que el diésel cayó un 23,6%.

Aunque siguen teniendo peso en determinados segmentos y usos profesionales, la tendencia muestra una pérdida progresiva de protagonismo frente a opciones más eficientes y adaptadas a las nuevas exigencias medioambientales.

Actualmente, los motores térmicos representan menos de un tercio del mercado español.

El envejecimiento del parque impulsa la renovación

Detrás de esta transformación también existe una realidad evidente: España cuenta con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa.

La edad media de los vehículos en circulación ya alcanza los 14,6 años, una cifra que preocupa tanto por motivos medioambientales como económicos y de seguridad.

El incremento del precio de los combustibles está afectando especialmente a los vehículos más antiguos, que presentan consumos más elevados y mayores costes de mantenimiento.

Desde FACONAUTO advierten de que, si la situación energética se mantiene durante los próximos meses, los coches de más de diez años podrían generar un sobrecoste en combustible cercano a los 4.000 millones de euros.

En este contexto, la renovación del parque no solo se interpreta como una cuestión tecnológica, sino también como una necesidad ligada a la eficiencia y al uso diario del vehículo.

Una movilidad en plena transformación

La entrada en vigor de la nueva Ley de Movilidad Sostenible refuerza además el cambio de escenario que vive el sector. El objetivo pasa por avanzar hacia modelos de transporte menos contaminantes y más eficientes, pero también por facilitar una transición realista para conductores, empresas y ciudades.

España afronta así una etapa de transformación gradual, donde conviven distintas tecnologías y nuevas formas de acceso al automóvil. Y en medio de ese proceso, el renting, la electrificación y la renovación del parque móvil están marcando el ritmo de una movilidad que comienza a ser más flexible, eficiente y conectada con las necesidades reales de los conductores.

jueves, 9 de julio de 2026

El conductor español cambia de coche… y también de marca: así evoluciona la fidelidad en el automóvil

Durante décadas, muchas marcas de coches construyeron su reputación sobre una idea muy concreta: la fidelidad del conductor. Había familias que repetían fabricante generación tras generación y conductores que apenas se planteaban mirar más allá de su marca habitual. Sin embargo, esa relación está cambiando, especialmente en España.

El mercado español se ha convertido en el más abierto de Europa en cuanto a cambio de marca. Según el último informe Global Automotive Consumer Study de Deloittedos de cada tres conductores españoles consideran cambiar de fabricante cuando compren su próximo coche. No se trata únicamente de una cuestión de precio. Detrás de esta tendencia también aparecen factores como la evolución tecnológica, la electrificación, la digitalización del proceso de compra y una mayor comparación entre modelos.

El dato sitúa a España por delante de otros grandes mercados europeos como Italia o Reino Unido y refleja cómo está cambiando la forma de entender la movilidad.

Un mercado donde comparar se ha convertido en algo habitual

El mercado automovilístico español siempre ha destacado por su elevada competencia. A diferencia de otros países europeos, donde determinadas marcas mantienen un peso histórico muy marcado, en España la oferta está mucho más repartida.

Actualmente, ninguna marca domina claramente el mercado nacional. Esa diversidad ha acostumbrado al consumidor español a comparar constantemente precios, equipamientos, consumos, garantías y tecnologías antes de tomar una decisión.

En este contexto, el cambio de marca se percibe cada vez menos como una ruptura y más como una decisión práctica. Muchos conductores ya no buscan únicamente continuidad, sino un vehículo que encaje mejor con sus necesidades actuales.

El informe de Deloitte muestra que el 67% de los españoles estaría dispuesto a cambiar de marca en su próxima compra, una cifra superior a la de Italia (65%) y claramente por encima de la registrada en Alemania, donde el apego a los fabricantes nacionales sigue siendo mucho más fuerte.

En el caso alemán, solo un 44% de los conductores se plantea cambiar de fabricante. La tradición industrial del país y la presencia histórica de marcas locales continúan influyendo de forma importante en el comportamiento del consumidor.

La fidelidad tradicional pierde peso entre los conductores

Los hábitos de compra también reflejan este cambio de mentalidad. Según el estudio, solo el 28% de los conductores españoles repitió marca al comprar su último coche. En países como Francia o Alemania, las cifras superan el 45%.

En cambio, el 61% de los españoles afirma haber cambiado de fabricante en su adquisición más reciente, un porcentaje significativamente superior al de otros mercados europeos.

Esta evolución tiene varias explicaciones. Por un lado, la oferta de modelos es hoy mucho más amplia que hace apenas una década. Además, la llegada de nuevos fabricantes, especialmente asiáticos, está aumentando las opciones disponibles para el comprador.

A ello se suma otro factor importante: el automóvil atraviesa uno de los mayores procesos de transformación de su historia. La convivencia entre motores gasolina, diésel, híbridos, híbridos enchufables y eléctricos está haciendo que muchos conductores reconsideren sus preferencias habituales.

Calidad, tecnología y precio: las prioridades del comprador español

Aunque el precio sigue siendo decisivo, el estudio refleja que el conductor español valora cada vez más otros aspectos relacionados con la experiencia de uso del vehículo.

Para los consumidores españoles, los factores más importantes al elegir coche son:

  • La calidad del vehículo (53%)
  • Las prestaciones y el comportamiento del modelo (40%)
  • El precio (37%)
  • El equipamiento tecnológico (35%)
  • La familiaridad con la marca (29%)

Los datos muestran que la tecnología ya forma parte central de la decisión de compra. Sistemas de conectividad, asistentes de conducción, eficiencia energética o ayudas a la seguridad tienen hoy un peso mucho mayor que hace algunos años.

Además, muchos compradores buscan vehículos versátiles, cómodos y adaptados a un uso diario cada vez más condicionado por las restricciones medioambientales y los desplazamientos urbanos.

El concesionario ya no es el único camino

Otro de los cambios que refleja el informe afecta directamente a la manera de comprar un coche. España lidera en Europa la predisposición a adquirir vehículos sin pasar necesariamente por un concesionario tradicional.

En concreto, el 54% de los conductores españoles se muestra dispuesto a realizar una compra directa, frente al 45% de Italia o el 37% de Francia.

La digitalización del sector ha cambiado parte del proceso comercial. Muchos usuarios comparan modelos online, consultan vídeos, leen opiniones y llegan al punto de venta con una decisión mucho más avanzada.

Sin embargo, eso no significa que el concesionario pierda relevancia. La prueba del vehículo, el asesoramiento personalizado o la confianza en el servicio posventa siguen siendo elementos muy valorados por muchos compradores.

Lo que sí está cambiando es el equilibrio entre el entorno físico y el digital dentro del proceso de compra.

El híbrido gana terreno como opción de equilibrio

En cuanto al tipo de motorización, el estudio confirma que el mercado español sigue moviéndose hacia soluciones intermedias.

Aunque el vehículo eléctrico continúa creciendo en notoriedad, solo un 8% de los españoles piensa actualmente en comprar un eléctrico puro como próximo coche.

La preferencia se reparte principalmente entre:

  • Vehículos híbridos: 32%
  • Modelos gasolina y diésel: 32%
  • Híbridos enchufables: 19%

El híbrido aparece para muchos conductores como una fórmula de transición razonable. Permite reducir consumos y emisiones sin depender completamente de la infraestructura de recarga, que todavía genera dudas en parte de los usuarios.

Vicente Segura explica que el interés por estas tecnologías responde a la búsqueda de un equilibrio entre coste, facilidad de uso y practicidad diaria.

Qué valoran quienes sí apuestan por el coche eléctrico

Entre los conductores interesados en un vehículo eléctrico, los principales motivos son económicos y medioambientales.

Las razones más mencionadas son:

  • El menor coste de uso frente a los combustibles tradicionales (38%)
  • La preocupación medioambiental (33%)
  • La experiencia de conducción (25%)
  • La futura prohibición europea de vender coches de combustión (25%)

Aun así, el estudio deja claro que el mercado español todavía se encuentra en una fase de transición. Muchos consumidores mantienen dudas relacionadas con la autonomía, el precio de compra o la disponibilidad de puntos de recarga.

Un consumidor más abierto y menos previsible

Más allá de los porcentajes, el informe refleja un cambio cultural en la relación entre conductor y automóvil. El comprador español se muestra hoy más flexible, más informado y más dispuesto a reconsiderar sus preferencias.

La fidelidad absoluta a una marca pierde fuerza frente a criterios más prácticos como el coste de uso, la tecnología disponible o la adaptación del vehículo a las nuevas necesidades de movilidad.

En un mercado donde la oferta no deja de crecer y las tecnologías evolucionan rápidamente, el conductor español parece haber dejado atrás muchas certezas tradicionales para priorizar algo mucho más simple: encontrar el coche que mejor encaje con su momento de vida actual.

lunes, 6 de julio de 2026

La industria europea del recambio entra en zona de riesgo: beneficios mínimos, pérdidas al alza y presión por la electrificación

La industria europea de proveedores de automoción afronta una etapa marcada por la incertidumbre económica, la transformación tecnológica y el aumento de la competencia internacional. El último estudio “Pulse Check” elaborado por CLEPA, la asociación que representa a los fabricantes europeos de componentes y recambios, refleja un escenario especialmente complejo para un sector que resulta fundamental tanto para la fabricación de vehículos como para la cadena de suministro de la posventa.

Los datos revelan una situación cada vez más delicada: el 75% de los proveedores europeos prevé cerrar 2026 con márgenes inferiores al 5%, mientras que uno de cada cuatro anticipa directamente pérdidas. Unas cifras que evidencian hasta qué punto la rentabilidad se está reduciendo en plena transición hacia la electrificación y la digitalización del automóvil.

Una transformación histórica que llega en el peor momento financiero

La automoción europea atraviesa uno de los mayores procesos de cambio de su historia reciente. El avance del vehículo eléctrico, la conectividad, el desarrollo del software embarcado y las exigencias regulatorias vinculadas a las emisiones están obligando a fabricantes y proveedores a acelerar inversiones multimillonarias.

Sin embargo, el problema para buena parte de la industria es que esa transformación tecnológica coincide con un fuerte deterioro económico. Según Benjamin Krieger, secretario general de CLEPA, la caída de la rentabilidad está alcanzando niveles que dificultan mantener inversiones sostenidas en innovación, producción y empleo.

La situación preocupa especialmente porque los proveedores representan una parte esencial del ecosistema industrial europeo. Son los encargados de desarrollar tecnologías, fabricar componentes y suministrar sistemas clave para los vehículos actuales y futuros. Cuando este tejido pierde capacidad financiera, toda la cadena de valor se resiente.

Más de 100.000 empleos perdidos en apenas dos años

El deterioro económico ya está teniendo consecuencias visibles sobre el empleo. CLEPA recuerda que el sector ha perdido más de 104.000 puestos de trabajo desde 2024, un ajuste que refleja la presión que soportan las compañías europeas.

La organización considera que la falta de estabilidad regulatoria y la lentitud política están agravando el problema. Muchas empresas necesitan tomar decisiones inmediatas sobre inversión, electrificación y capacidad industrial, pero lo hacen en un contexto de incertidumbre sobre ayudas, producción local y competitividad internacional.

Además, el sector denuncia que Europa corre el riesgo de impulsar una transición energética sin consolidar al mismo tiempo una estrategia industrial capaz de proteger su tejido productivo.

China gana terreno mientras Europa pierde capacidad industrial

Uno de los aspectos más relevantes del informe es el cambio de equilibrio global dentro de la industria del automóvil. CLEPA advierte de que China genera actualmente casi el doble de valor añadido que la Unión Europea en el sector de suministro de automoción, una diferencia que no deja de ampliarse.

Al mismo tiempo, la producción europea continúa reduciéndose, mientras los fabricantes asiáticos ganan presencia tanto en electrificación como en baterías, software y cadenas de suministro estratégicas.

Este escenario está obligando a muchas compañías europeas a replantear su actividad. El estudio detecta una clara concentración de inversiones en áreas consideradas prioritarias:

  • Electrificación
  • Software y digitalización
  • Sistemas inteligentes de movilidad
  • Tecnologías vinculadas a la reducción de emisiones

En paralelo, muchas empresas están abandonando líneas de negocio con márgenes demasiado bajos para sostenerse en el nuevo contexto industrial.

El 40% de los proveedores busca negocio fuera de la automoción

La presión económica está llevando a numerosas compañías a buscar nuevas vías de ingresos. Según el informe, el 40% de los proveedores europeos ya está diversificando operaciones fuera del sector del automóvil.

El objetivo es mantener actividad industrial, preservar empleo y reducir la dependencia de un mercado sometido a una enorme transformación tecnológica y comercial.

Esta diversificación puede incluir sectores como la energía, la ingeniería industrial avanzada, la movilidad urbana o la fabricación tecnológica. No obstante, CLEPA advierte de que este movimiento también puede acabar debilitando el peso industrial de la automoción europea si termina convirtiéndose en permanente.

La preocupación de la patronal no reside únicamente en la pérdida de negocio actual, sino en el riesgo de que Europa pierda progresivamente capacidad tecnológica y productiva frente a otros mercados.

Descarbonizar sin desindustrializar: el gran desafío europeo

El informe insiste en que la descarbonización y la competitividad industrial no deberían avanzar por caminos separados. CLEPA defiende los objetivos climáticos europeos, pero considera que la transición energética necesita ir acompañada de políticas capaces de proteger la producción local.

La asociación teme que acelerar la electrificación sin reforzar simultáneamente la industria europea termine desplazando inversiones, empleo y cadenas de suministro hacia otros continentes.

En este contexto, iniciativas recientes como la Ley de Aceleración Industrial son vistas como un primer paso positivo. Sin embargo, el sector reclama medidas más rápidas, claras y coordinadas para evitar que Europa pierda capacidad productiva mientras intenta liderar la movilidad sostenible.

Además, la organización pide a las instituciones europeas una mayor vigilancia sobre las relaciones comerciales y los mecanismos que podrían favorecer desequilibrios competitivos frente a fabricantes de terceros países.

Europa aún tiene margen para reaccionar

Pese al tono de preocupación, CLEPA considera que Europa todavía dispone de herramientas para revertir la situación. El continente mantiene una fuerte capacidad tecnológica, una amplia experiencia industrial y una red de proveedores altamente especializada.

La clave, según el sector, pasa ahora por construir un modelo capaz de equilibrar tres grandes objetivos:

  • Neutralidad climática
  • Competitividad industrial
  • Rentabilidad empresarial sostenible

Porque, tal y como advierten los proveedores europeos, la transición hacia la movilidad limpia no solo definirá qué coches circularán en el futuro, sino también qué regiones controlarán la innovación, el empleo y el valor económico de la automoción mundial.

martes, 30 de junio de 2026

España sobre ruedas… pero envejecidas: el mapa provincial que revela coches de más de 18 años

El parque automovilístico español continúa envejeciendo a un ritmo constante y preocupante. Lejos de ser un fenómeno puntual, se trata de una tendencia estructural que se arrastra desde hace más de dos décadas y que, en 2025, vuelve a confirmarse: la edad media de los turismos alcanza ya los 14,6 años, una décima más que el año anterior.

Detrás de esta cifra se esconde una realidad desigual, donde el lugar de residencia condiciona de forma directa la antigüedad del vehículo. Mientras algunos territorios avanzan tímidamente hacia la renovación, otros acumulan coches que superan ampliamente la mayoría de edad.

Un país a dos velocidades sobre el asfalto

El análisis por comunidades autónomas refleja un escenario claro: solo dos regiones han conseguido rejuvenecer su parque móvil. La Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana son las únicas que han reducido ligeramente la edad media de sus vehículos, en un contexto generalizado de envejecimiento.

En el extremo opuesto, territorios como Castilla y León, Galicia o Extremadura consolidan su posición entre los más envejecidos del país, acompañados por Ceuta y Melilla, que rozan ya los 18 años de media.

Esta divergencia dibuja un mapa en el que la modernización del parque no avanza al mismo ritmo en todo el territorio, generando una brecha cada vez más evidente entre regiones.

Provincias donde el tiempo parece haberse detenido

Si se afina aún más el análisis, la fotografía provincial resulta todavía más contundente. Hay territorios donde la edad media de los vehículos supera los 18 años, una cifra que pone en cuestión tanto la seguridad como la eficiencia del parque.

Melilla encabeza esta clasificación con 18,5 años, seguida de cerca por Ourense (18,2) y Zamora (18). Provincias como León o Palencia tampoco se quedan atrás, con medias que rondan los 17,5 años.

Estos datos no solo reflejan una menor renovación del parque, sino también las dificultades estructurales que enfrentan determinados territorios para acceder a vehículos más modernos.

El efecto Madrid: una media nacional “maquillada”

En este contexto, la Comunidad de Madrid desempeña un papel determinante. Su elevado volumen de vehículos, junto con el peso de las flotas corporativas y de renting, contribuye a reducir la media nacional.

Sin este efecto tractor, la fotografía global del parque automovilístico español sería aún más envejecida. De hecho, solo un reducido número de provincias logra situarse por debajo de la media nacional, lo que evidencia hasta qué punto el problema está extendido.

Más que antigüedad: un desafío para la seguridad y la sostenibilidad

El envejecimiento del parque no es una cuestión meramente estadística. Tiene implicaciones directas en aspectos clave para el conjunto de la sociedad.

Vehículos más antiguos implican menor dotación tecnológica en seguridad, mayor probabilidad de averías y niveles de emisiones más elevados. A ello se suma una dificultad creciente para adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales y normativas, especialmente en entornos urbanos.

La evolución histórica refuerza esta preocupación. En 2002, la edad media de los turismos en España era de 7,6 años. Hoy, prácticamente se ha duplicado.

Iniciativas dispersas frente a un problema estructural

En los últimos años, varias comunidades autónomas han puesto en marcha planes de renovación o incentivos para retirar los vehículos más antiguos. Sin embargo, el impacto de estas medidas todavía no se refleja con claridad en los datos actuales, lo que indica que su alcance es limitado o que requieren más tiempo para consolidarse.

La falta de una estrategia coordinada a nivel nacional sigue siendo uno de los principales obstáculos para revertir esta tendencia.

La renovación pendiente del parque español

El sector coincide en un diagnóstico común: España necesita acelerar la renovación de su parque automovilístico. No solo para avanzar en descarbonización, sino también para mejorar la seguridad vial y garantizar un acceso más equitativo a una movilidad eficiente.

La activación de un plan nacional, alineado con las iniciativas autonómicas, se perfila como una herramienta clave para corregir las desigualdades territoriales y dar respuesta a un problema que no deja de crecer.

Una brecha que va más allá del vehículo

El envejecimiento del parque automovilístico español es, en realidad, el reflejo de una brecha más amplia: económica, territorial y tecnológica. Con provincias que superan los 18 años de antigüedad media, la renovación del parque ya no es solo una cuestión industrial o ambiental, sino también social.

La carretera española sigue llena de coches… pero cada vez más antiguos. Y esa es una realidad que exige respuestas urgentes y estructurales.

jueves, 25 de junio de 2026

La industria del automóvil revisa sus planes eléctricos ante la caída de la demanda y los cambios regulatorios

 

La electrificación del automóvil, durante años presentada como un camino sin retorno, atraviesa ahora una fase de revisión estratégica. El giro no es menor: al menos una docena de fabricantes globales están ajustando sus planes eléctricos, según datos publicados por Financial Times.

La causa no responde a un único factor. Por un lado, la demanda de vehículos de combustión se mantiene más sólida de lo esperado. Por otro, el contexto regulatorio y económico —especialmente en Estados Unidos y Europa— ha perdido parte del impulso que sostenía la transición.

El resultado es un escenario más complejo, donde la electrificación avanza, pero ya no al ritmo previsto.

De los objetivos ambiciosos a las estrategias híbridas

Uno de los movimientos más significativos ha sido el de Honda, que ha decidido abandonar su objetivo de eliminar los motores de combustión en 2040. La marca japonesa, además, anticipa un impacto económico de hasta 16.000 millones de dólares en los próximos dos años tras revisar su estrategia.

No es un caso aislado. Grupos como Mercedes-Benz, Ford, Stellantis o Volvo Cars han moderado sus objetivos eléctricos, apostando por un enfoque más flexible.

En este nuevo equilibrio, los híbridos enchufables ganan protagonismo como solución intermedia: permiten reducir emisiones sin exigir al usuario un cambio radical en sus hábitos.

El lujo también redefine sus prioridades

El segmento premium, tradicionalmente asociado a la innovación, también está revisando sus planes. Rolls-Royce Motor Cars ha confirmado que seguirá produciendo modelos con motor de gasolina más allá de 2030, pese a haber sido pionera con su eléctrico Spectre.

Firmas como Bentley, Audi, Porsche o Lotus también han ajustado sus calendarios eléctricos.

Especialmente ilustrativo es el caso de Lamborghini, que ha transformado su futuro modelo Lanzador en un híbrido enchufable. La decisión responde a un argumento que trasciende lo técnico: la experiencia emocional sigue siendo clave en este tipo de vehículos.

La emoción frente a la electrificación total

En el segmento de altas prestaciones, el debate no gira únicamente en torno a la eficiencia o las emisiones. La identidad del producto —sonido, respuesta, sensaciones— continúa siendo determinante.

Así lo refleja Ferrari, que ha reducido a la mitad su objetivo de producción eléctrica para 2030, aunque mantiene el desarrollo de su primer modelo 100% eléctrico. Su consejero delegado, Benedetto Vigna, ha insistido en que la marca no renunciará a uno de sus principales atributos: el carácter de sus motores.

Menos incentivos, más incertidumbre

El entorno político también ha influido en este cambio de tendencia. En Estados Unidos, la administración de Donald Trump ha eliminado incentivos clave para la compra de eléctricos y ha reducido la inversión en infraestructura de recarga, además de suavizar los objetivos de emisiones.

En Europa, aunque la hoja de ruta hacia la descarbonización se mantiene, la flexibilización de ciertas exigencias regulatorias ha reducido la presión inmediata sobre los fabricantes.

Un coste millonario para recalibrar el futuro

El ajuste estratégico está teniendo un impacto económico notable. Según estimaciones del Financial Times, los cambios en los planes eléctricos han generado un coste de al menos 75.000 millones de dólares en el último año.

Cancelaciones de proyectos, retrasos en lanzamientos y rediseño de inversiones reflejan la complejidad de una transición que exige equilibrio entre innovación, rentabilidad y aceptación del mercado.

Más que un frenazo, una redefinición

Lejos de suponer un abandono, este repliegue apunta a una conclusión más matizada: la electrificación continúa, pero lo hace bajo un enfoque más pragmático y diversificado.

Los fabricantes están optando por convivir con múltiples tecnologías —combustión, híbridos y eléctricos— en función de la demanda, el marco regulatorio y la evolución del mercado.