lunes, 25 de mayo de 2026

El renting impulsa la movilidad en 2026 mientras el 64% de las empresas aún no cuenta con planes sostenibles

Los primeros meses de 2026 confirman una tendencia que ya venía consolidándose en los últimos años: el renting se afianza como una solución clave dentro del nuevo ecosistema de movilidad en España. Sin embargo, este avance convive con una realidad menos favorable en el ámbito corporativo: la mayoría de empresas aún no ha desarrollado planes de movilidad sostenible para sus empleados.

El renting gana protagonismo en la nueva movilidad

El modelo de renting continúa ganando peso como alternativa flexible y eficiente para empresas y particulares. En un contexto marcado por la transición energética, la digitalización y la optimización de costes, el renting se posiciona como una herramienta estratégica para adaptar las flotas a las nuevas exigencias del mercado.

Su crecimiento no responde únicamente a criterios económicos. Cada vez más compañías ven en este modelo una vía para incorporar vehículos más eficientes, reducir emisiones y mejorar la gestión de sus recursos, alineándose así con los objetivos de sostenibilidad y responsabilidad corporativa.

Además, el renting facilita la renovación constante de vehículos, lo que permite integrar tecnologías más limpias y sistemas avanzados de seguridad sin necesidad de grandes inversiones iniciales.

Un dato preocupante: el 64% de las empresas, sin plan de movilidad sostenible

A pesar de este contexto favorable, los datos evidencian una brecha significativa en el tejido empresarial español. Según el estudio del Foro de Movilidad de Alphabet, el 64% de las empresas españolas carece de planes de movilidad sostenible para sus empleados.

Este dato resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta el nuevo marco normativo. El Gobierno ha reducido de 24 a 12 meses el plazo para que las empresas de más de 500 empleados (o 250 por turno) desarrollen estos planes, lo que acelera la necesidad de adaptación.

La medida se enmarca en el Real Decreto-ley 7/2026, que incluye el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Próximo y refuerza el impulso hacia modelos de movilidad más sostenibles.

Presión regulatoria y desafío empresarial

La entrada en vigor de esta normativa supone un punto de inflexión. La aceleración de los plazos plantea un “desafío considerable” para muchas compañías, que deberán diseñar e implementar estrategias de movilidad en un tiempo limitado.

No se trata únicamente de cumplir con la legislación. La movilidad laboral se ha convertido en un factor clave dentro de las políticas corporativas, con impacto directo en la productividad, la sostenibilidad y la reputación empresarial.

En este escenario, el renting puede desempeñar un papel relevante, al ofrecer soluciones que permiten adaptar las flotas corporativas a los nuevos requisitos sin comprometer la eficiencia operativa.

Qué demandan los empleados: transporte público y soluciones mixtas

El estudio también pone el foco en las expectativas de los trabajadores. La movilidad sostenible no es solo una exigencia normativa, sino una demanda creciente de los propios empleados.

Entre las medidas más valoradas destacan:

  • Incentivos al uso del transporte público (43,6%)
  • Disponibilidad de autobuses lanzadera o rutas de empresa (32,2%)
  • Oferta de plazas de aparcamiento (31,1%)

Estos datos reflejan una tendencia clara hacia modelos de movilidad más flexibles y combinados, donde el vehículo privado convive con alternativas colectivas y sostenibles.

Movilidad sostenible: de obligación legal a ventaja competitiva

Más allá del cumplimiento normativo, la movilidad sostenible se está consolidando como un elemento estratégico dentro de las empresas. Tal y como señala Ángeles Roca, existe una oportunidad para integrar estos planes como parte del enfoque ESG y mejorar la eficiencia operativa.

Las compañías que adopten estas medidas de forma proactiva no solo evitarán sanciones, sino que podrán optimizar costes, mejorar su imagen corporativa y atraer talento.

Un escenario dual: avance del renting y retraso en planificación

El inicio de 2026 dibuja un panorama con dos velocidades. Por un lado, el renting avanza con fuerza y se consolida como pieza clave en la movilidad moderna. Por otro, una parte importante del tejido empresarial aún no está preparada para afrontar los nuevos retos regulatorios y sociales.

La convergencia entre ambos elementos será determinante en los próximos meses. La capacidad de las empresas para integrar soluciones como el renting dentro de planes de movilidad sostenibles marcará la diferencia en un entorno cada vez más exigente y orientado a la eficiencia.