La calidad del servicio se ha convertido en el principal factor que tienen en cuenta los talleres españoles al seleccionar un proveedor de recambios. El 60,7% prioriza el nivel de atención ofrecido por el distribuidor, por delante de otros criterios relacionados con la operativa o las condiciones comerciales.
Así lo refleja el Informe de Logística 2026, elaborado por la Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios y Accesorios (Ancera). El estudio analiza la evolución del canal de distribución de recambios multimarca en España y muestra un sector cada vez más profesionalizado, digitalizado y orientado a responder con rapidez a las necesidades del taller.
Rapidez y fiabilidad para evitar tiempos de espera
Para los profesionales de la reparación, recibir la pieza adecuada en el momento previsto resulta esencial. Un retraso, un error en la referencia o una entrega incompleta pueden prolongar la estancia del vehículo en el taller y afectar tanto a su productividad como a la experiencia del cliente.
Por este motivo, además de la atención, la rapidez, la fiabilidad y la regularidad de las entregas continúan siendo elementos decisivos para valorar a un distribuidor. El informe confirma que las empresas del sector mantienen niveles elevados de servicio, aunque operan en un contexto condicionado por el aumento de los costes de transporte y la necesidad de proteger sus márgenes.
Las condiciones comerciales también están ganando importancia. Sin embargo, los resultados indican que el precio no es el único elemento que determina la elección. El taller valora una respuesta ágil, un suministro estable y la capacidad del proveedor para resolver incidencias.
El 60% de las ventas ya se realiza por canales digitales
La digitalización continúa transformando la distribución de recambios. Según Ancera, el 60% de las ventas del sector ya se lleva a cabo mediante canales digitales, una cifra que refleja la progresiva consolidación de las plataformas de pedidos y consulta de referencias.
El ERP se mantiene como la principal herramienta de gestión de las empresas, mientras aumenta la implantación de sistemas específicos para organizar el almacén. Además, el 89% de los distribuidores tiene digitalizadas sus áreas de administración y gestión.
El análisis de la información y la toma de decisiones figuran entre las áreas que más están creciendo. De este modo, las compañías pueden anticipar la demanda, controlar mejor sus existencias y ajustar sus operaciones a las necesidades de los talleres.
Almacenes más automatizados y conectados
La gestión del almacén evoluciona hacia modelos basados en la automatización de procesos, la optimización del stock y el uso de herramientas avanzadas de planificación. El objetivo es reducir errores, mejorar la disponibilidad de las piezas y acelerar la preparación de los pedidos.
También se observa una mayor coordinación entre las áreas de compras, almacén y transporte. Esta integración permite disponer de una visión más completa de la cadena logística y facilita la adaptación de las rutas y los modelos de entrega.
Al mismo tiempo, la función logística requiere perfiles con experiencia práctica y conocimientos vinculados a la tecnología, el análisis de datos y la planificación operativa.
La logística se consolida como un eje estratégico
La presidenta de Ancera, Nines García de la Fuente, considera que el informe confirma el papel estratégico que ha adquirido la logística en la distribución de recambios. El nivel de servicio, la eficiencia operativa y la digitalización son ya factores determinantes para competir en un mercado cada vez más exigente.
Por su parte, el secretario general de la asociación, Carlos Martín, señala que el estudio pretende ayudar a los distribuidores a identificar tendencias, detectar oportunidades de mejora y tomar decisiones fundamentadas en datos.
Los resultados muestran, en definitiva, que la relación entre el taller y su proveedor ya no depende únicamente del producto o del precio. La atención, la disponibilidad de los recambios y la capacidad de respuesta se han convertido en ventajas competitivas esenciales.




