miércoles, 26 de agosto de 2026

Más del 30% de los vehículos obligados sigue sin acudir a la ITV

Más de tres de cada diez vehículos obligados a pasar la Inspección Técnica de Vehículos no acudieron a una estación ITV durante 2025. El nivel de incumplimiento continúa por encima del 30% y ha aumentado un 11% desde 2017, según la radiografía del parque automovilístico español presentada por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la ITV, Aeca-ITV.

La asociación advierte de que esta situación no constituye únicamente una infracción administrativa. Los vehículos que retrasan o evitan la inspección presentan una mayor proporción de defectos graves y muy graves, con consecuencias directas para la seguridad vial y el medio ambiente.

Entre las causas del absentismo, Aeca-ITV señala que algunos propietarios conocen el mal estado de sus vehículos y consideran que el coste de las reparaciones necesarias para superar la inspección puede ser superior al importe de una sanción de tráfico. Sin embargo, circular sin la ITV en vigor puede implicar multas de entre 200 y 500 euros, dependiendo de las circunstancias.

Un parque cada vez más envejecido

El incumplimiento se produce en un contexto marcado por el progresivo envejecimiento de los vehículos. En 2025, la antigüedad media del parque español alcanzó los 15,2 años, una décima más que en el ejercicio anterior. Se trata del segundo dato más elevado de la serie reciente, después de los 15,4 años registrados en 2023.

Además, el 49% de los vehículos tiene más de 15 años, frente al 35% que representaban en 2017. Los camiones, con una media de 18,7 años, y las furgonetas, con 17,7 años, son las categorías más envejecidas. También se encuentran entre las que recorren más kilómetros y permanecen durante más tiempo en circulación.

Durante 2025 se retiraron alrededor de 800.000 vehículos con más de 15 años. Paralelamente, el parque de vehículos de entre cero y cuatro años creció un 4%, hasta representar el 28% del total.

El retraso aumenta la probabilidad de detectar fallos graves

Los datos de Aeca-ITV muestran una relación clara entre el retraso de la inspección y el estado técnico del vehículo. Los automóviles que acuden con hasta seis meses de demora presentan un 30% más de defectos graves o muy graves que aquellos que cumplen el plazo establecido.

Cuando el retraso se sitúa entre seis y doce meses, el incremento alcanza el 51%. Si la ITV lleva caducada más de un año, la posibilidad de detectar este tipo de deficiencias aumenta un 65%.

Los vehículos que acumulan más de doce meses de retraso tienen una antigüedad media de 19,3 años, más de cuatro años por encima de quienes realizan la inspección dentro del plazo.

Cuatro sistemas concentran la mayoría de los defectos

Entre los vehículos que sí acudieron a la ITV en 2025, el 81% superó favorablemente la inspección. Los mejores resultados correspondieron a los vehículos agrícolas, con un 87%, y a las motocicletas, con un 84%.

En cambio, las tasas de aprobación fueron inferiores entre los camiones, con un 71%; los autocares, con un 73%; y los furgones de menos de 3.500 kilos, con un 74%.

Los vehículos rechazados presentaron una media de dos defectos graves o muy graves. Cuatro sistemas concentraron el 75% de estas deficiencias: alumbrado y señalización, con un 23%; emisiones contaminantes, con un 22%; ruedas, neumáticos y suspensión, con un 20%; y frenos, con un 11,4%.

Mayor presencia en siniestros mortales

Aeca-ITV también alerta del aumento de vehículos de más de diez años sin inspección en vigor implicados en siniestros con víctimas mortales. El crecimiento se observa en todas las categorías analizadas, aunque resulta especialmente elevado entre los camiones de más de 3.500 kilos, donde la presencia de vehículos sin ITV en accidentes mortales ha aumentado un 56% respecto al periodo anterior a la pandemia.

Para reducir el incumplimiento, la asociación reclama mayores controles y campañas de concienciación. También recuerda que la inspección puede realizarse hasta un mes antes de la fecha de caducidad sin perder días de validez. Adelantar la cita permite planificar posibles reparaciones y evitar circular con defectos que puedan comprometer la seguridad de sus ocupantes y del resto de usuarios de la vía.