miércoles, 7 de octubre de 2026

La posventa del automóvil emplea ya a más europeos que las fábricas de coches

Fábricas, baterías, cadenas de montaje: ese es el imaginario que domina el debate sobre la automoción europea, alimentado en buena parte por el discurso institucional de Bruselas. Sin embargo, un informe de Eurofound revela una realidad distinta: la venta y reparación de vehículos genera ya más empleo en la Unión Europea que la propia fabricación de coches.

Casi 7 millones de empleos en los dos grandes bloques

El estudio "El empleo en el sector de la automoción en la Unión Europea" cifra en 6,72 millones los trabajadores que sumaban ambos bloques centrales del sector en el tercer trimestre de 2024, el equivalente al 3% del empleo total de la UE. De ese total, 3,12 millones correspondían a la fabricación de vehículos, remolques y semirremolques, mientras que 3,6 millones estaban vinculados al comercio, la venta y la reparación.

La posventa, motor silencioso del sector

El dato invita a una lectura clara: la automoción europea no termina en la línea de montaje. Los clientes priorizan cada vez más un buen servicio posventa, incluso por delante del precio, y los propios fabricantes chinos que están desembarcando en España lo saben bien: todos llegan acompañados de una red de concesionarios sólida, garantías de suministro de recambios y condiciones comerciales ventajosas. Cualquier política de competitividad, electrificación o empleo centrada solo en la fabricación dejaría fuera una parte esencial de la cadena de valor.

Un empleo más estable que el de las fábricas

La evolución temporal refuerza esta conclusión. Según Eurofound, la venta y reparación de vehículos sumaba en 2024 120.000 empleos más que en 2010, una trayectoria mucho más estable que la de la fabricación, condicionada por crecimientos desiguales en el este de Europa y caídas recientes en mercados industriales tradicionales como Francia, Alemania o Italia.

Nuevas competencias para una nueva etapa

La electrificación y la digitalización están modificando también el perfil profesional que demanda el sector. En fabricación, crecen las necesidades ligadas a baterías, software y automatización; en la red de venta y reparación, el cambio se traduce en asesoramiento especializado, diagnosis avanzada, gestión de datos y mayor capacidad de explicación al cliente sobre el vehículo electrificado.

Por todo ello, el informe defiende que las políticas europeas y nacionales de transición no pueden dejar al margen a talleres y concesionarios. La renovación del parque, el despliegue del eléctrico y la confianza del consumidor dependen, en gran medida, de la capacidad de esta red para formar profesionales y acompañar a los usuarios durante todo el ciclo de vida del vehículo.