lunes, 16 de marzo de 2026

El superávit comercial del automóvil en España cae un 36% y marca mínimos desde 2009

La industria automovilística española atraviesa un momento de transición que ya se refleja en sus cuentas exteriores. El superávit comercial del sector del automóvil se redujo un 36,3% en 2025, situándose en 10.190 millones de euros, frente a los 15.991 millones registrados en 2024. Se trata de la cifra más baja desde 2009, en plena crisis financiera.

Este descenso evidencia las tensiones que vive el sector en Europa y confirma que la combinación de menor producción, cambios tecnológicos y presión internacional está alterando el equilibrio comercial tradicional del automóvil español.

Un sector estratégico que pierde fuerza en el comercio exterior

El automóvil ha sido históricamente uno de los pilares del superávit comercial de España. Sin embargo, los datos más recientes muestran un deterioro claro.

Según el análisis elaborado por la patronal de fabricantes ANFAC a partir del Informe de Comercio Exterior del Ministerio de Economía, el saldo positivo del sector se ha reducido de forma significativa.

El contexto que explica esta caída combina varios factores:

  • Debilitamiento de la demanda en algunos mercados europeos

  • Aumento de las importaciones impulsado por la recuperación del mercado interno

  • Caída de la producción en las plantas españolas durante 2025

En paralelo, la competencia internacional, especialmente de fabricantes asiáticos, gana terreno en Europa, lo que presiona el posicionamiento de los vehículos producidos en España.

Menos producción en las plantas españolas

Uno de los factores clave detrás de esta caída es la reducción de la producción de vehículos en España, que cerró 2025 con 2,27 millones de unidades, lo que supone un descenso del 4,3% respecto al año anterior.

Este ajuste responde, en gran medida, a los procesos de transformación industrial que atraviesan varias fábricas para adaptarse a la electrificación.

Entre las plantas que están realizando cambios relevantes se encuentran:

  • SEAT en Martorell

  • Volkswagen en Landaben

Ambas instalaciones se preparan para producir nuevos modelos eléctricos, entre ellos:

  • ID. Polo

  • Skoda Epiq

  • Cupra Raval

  • ID. Cross

Estos procesos industriales implican paradas parciales, ajustes de líneas y reconfiguración tecnológica, lo que reduce temporalmente el volumen de producción y exportación.

Exportaciones a la baja y mayor presión de las importaciones

El impacto también se observa en el comercio exterior del conjunto del sector.

En 2025:

  • Las exportaciones de automoción cayeron un 8,2%, hasta 50.586 millones de euros.

  • Las importaciones aumentaron un 2,2%, alcanzando 45.764 millones de euros.

Como resultado, el superávit total del sector de automoción se redujo un 53,4%, situándose en 4.822 millones de euros.

Si se analizan únicamente los vehículos:

  • Exportaciones: 39.062 millones de euros (-7,8%)

  • Importaciones: 28.871 millones (+9,4%)

Este comportamiento refleja una tendencia clara: España sigue siendo un gran exportador de vehículos, pero el equilibrio comercial se está estrechando rápidamente.

El sector de componentes también acusa el impacto

El retroceso no afecta únicamente a los fabricantes de vehículos. La industria de componentes también experimentó un descenso en sus ventas exteriores.

Durante 2025:

  • Las exportaciones de componentes cayeron un 9,5%, hasta 11.525 millones de euros.

  • Las importaciones descendieron un 8,1%, hasta 16.893 millones.

A pesar de esta reducción en las compras exteriores, el déficit del sector proveedor aumentó un 5%, alcanzando 5.368 millones de euros.

Esto confirma que toda la cadena de valor de la automoción está sometida a un proceso de ajuste estructural.

Europa sigue siendo el principal destino

A pesar de los cambios en el comercio internacional, Europa continúa siendo el principal mercado para los vehículos fabricados en España.

En términos de valor económico:

  • El 93,1% de las exportaciones de vehículos españoles se dirige al continente europeo, aunque su peso se ha reducido 0,6 puntos porcentuales.

Dentro de la Unión Europea, las exportaciones descendieron un 9,9%, hasta 27.122 millones de euros.

En contraste, las ventas hacia África aumentaron un 6,8%, alcanzando 1.048 millones de euros, lo que muestra una ligera diversificación geográfica de los mercados.

Francia, Alemania y Reino Unido siguen liderando las compras

Por países, los principales destinos de los vehículos fabricados en España continúan siendo los grandes mercados europeos.

Los datos muestran la siguiente evolución:

  • Francia: 7.261 millones de euros (-13%)

  • Alemania: 7.107 millones (-9,2%)

  • Reino Unido: 4.210 millones (-14,9%)

Sin embargo, aparecen movimientos relevantes en otros mercados.

Por ejemplo:

  • Turquía aumentó sus compras un 17%, hasta 3.760 millones de euros.

  • Italia registró una fuerte caída del 24,1%, con 3.676 millones.

Estos cambios reflejan una reconfiguración gradual de los flujos comerciales dentro del sector automovilístico europeo.

Crecen las importaciones procedentes de China

En el capítulo de importaciones, Alemania sigue siendo el principal proveedor de vehículos para el mercado español.

En 2025:

  • Importaciones desde Alemania: 7.514 millones de euros (+11,6%)

Sin embargo, uno de los movimientos más relevantes procede de Asia.

Las importaciones de vehículos desde China crecieron con fuerza:

  • China: 2.658 millones de euros (+16,3%)

  • Cuota de mercado: 9,2% del total de importaciones

Esto supone un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto al año anterior.

Mientras tanto, Japón registró un crecimiento mucho más moderado, con 2.260 millones de euros (+1,1%), aunque su cuota de mercado se redujo.

También destaca el fuerte crecimiento de Turquía, cuyas exportaciones a España aumentaron un 34,9%, hasta 2.228 millones de euros.

El país otomano se está consolidando como un nuevo polo industrial para grandes fabricantes internacionales, especialmente con la llegada de compañías como BYD.

El sector reclama un plan estratégico

Ante este escenario, el sector industrial advierte de la necesidad de reforzar su competitividad.

El director general de ANFAC, José López‑Tafall, señala que la caída del superávit comercial a niveles no vistos desde 2009 es una señal de alerta para la industria.

Según explica:

“La producción y las exportaciones se están frenando. Este contexto confirma la necesidad de un plan estratégico que preserve las fortalezas del sector”.

En este marco, el sector impulsa el Plan España Auto 2030, cuyo objetivo es reforzar toda la cadena de valor del automóvil y mantener su relevancia en la economía española.

Un cambio estructural en marcha

El retroceso del superávit comercial no responde únicamente a factores coyunturales. El sector se encuentra en plena transformación tecnológica e industrial.

Entre los elementos que marcarán su evolución destacan:

  • La electrificación del parque automovilístico

  • La reconfiguración de las cadenas de suministro globales

  • La entrada de nuevos fabricantes internacionales

  • La adaptación de las plantas europeas a nuevos modelos productivos

España sigue siendo uno de los principales polos industriales del automóvil en Europa, pero el nuevo escenario global exige acelerar la adaptación para mantener su competitividad en los próximos años.