martes, 4 de agosto de 2026

ITV caducada: la DGT endurece los controles y recuerda las sanciones por circular fuera de plazo

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un requisito obligatorio para garantizar que los vehículos circulan en condiciones adecuadas de seguridad y cumplen con la normativa sobre emisiones contaminantes. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que conducir con la ITV caducada constituye una infracción que puede acarrear importantes consecuencias económicas y administrativas, además de comprometer la seguridad vial.

Circular con la ITV caducada puede suponer una multa de hasta 500 euros

La DGT insiste en que no existe ningún periodo de gracia una vez expira la ITV. Desde el mismo día en que finaliza su vigencia, el vehículo deja de cumplir los requisitos legales para circular, incluso aunque el propietario ya haya solicitado una cita para realizar la inspección.

En caso de ser detectado durante un control, el conductor se enfrenta a una multa de 200 euros por circular con la ITV caducada. Si el retraso supera un año, la sanción puede ascender hasta 500 euros, al tratarse de una infracción de mayor gravedad.

Además, los agentes de la autoridad pueden inmovilizar el vehículo hasta que la situación se regularice y el automóvil vuelva a cumplir con la normativa vigente.

La ITV, un elemento clave para la seguridad vial

La inspección técnica tiene como objetivo comprobar que el vehículo reúne las condiciones necesarias para circular con seguridad. Durante la revisión se verifican elementos esenciales como el sistema de frenos, la dirección, los neumáticos, la suspensión, el alumbrado, los sistemas de seguridad y las emisiones contaminantes.

Los fallos en el sistema de iluminación continúan siendo una de las causas más frecuentes de inspección desfavorable, por lo que resulta recomendable revisar todas las luces antes de acudir a la estación ITV.

Sin embargo, la DGT recuerda que uno de los incumplimientos más habituales detectados en carretera no es el resultado desfavorable de la inspección, sino circular directamente sin haber renovado la ITV.

La pegatina de la ITV también es obligatoria

Junto con la inspección en vigor, la normativa establece la obligación de llevar visible en el parabrisas el distintivo que acredita que la ITV ha sido superada.

No exhibir correctamente la pegatina también puede dar lugar a una sanción independiente, ya que facilita las labores de comprobación por parte de los agentes durante los controles de tráfico.

Las consecuencias pueden ir más allá de la sanción económica

Circular con la ITV caducada no solo implica afrontar una multa. En caso de accidente, la situación puede complicar la cobertura del seguro, ya que la aseguradora podría analizar si el incumplimiento de la normativa ha influido en las circunstancias o en la gravedad del siniestro.

Por este motivo, mantener la inspección al día no solo permite evitar sanciones, sino que también aporta mayores garantías desde el punto de vista legal y de la responsabilidad civil.

La DGT refuerza los controles en carretera

La Dirección General de Tráfico ha intensificado las campañas de vigilancia para detectar vehículos que circulan con la ITV caducada o sin haber superado la inspección obligatoria.

Estos controles se desarrollan tanto en carreteras interurbanas como en vías urbanas y zonas de estacionamiento, con el objetivo de reducir los riesgos asociados a posibles deficiencias mecánicas y mejorar la seguridad de todos los usuarios de la vía.

Planificar la revisión sigue siendo la mejor prevención

Ante el incremento de los controles, la recomendación de la DGT es clara: no esperar al último momento para solicitar cita en la estación ITV y comprobar periódicamente la fecha de caducidad.

Mantener la inspección técnica en vigor, revisar los elementos básicos del vehículo y colocar correctamente la pegatina identificativa son medidas sencillas que permiten evitar sanciones y contribuir a una circulación más segura.