El mercado de vehículos de ocasión se ha consolidado como una de las principales puertas de acceso a la movilidad en España. Sin embargo, detrás de algunas de sus ofertas aparentemente atractivas pueden ocultarse historiales complejos que generan incertidumbre para los compradores.
Un reciente estudio revela que uno de cada 22 coches dañados vendidos en el mercado de ocasión en España ha sufrido un accidente grave en el pasado. El análisis, realizado por la plataforma de datos de automoción carVertical, se basa en los informes de historiales de vehículos consultados entre julio de 2024 y noviembre de 2025.
Los resultados muestran además que el 37% de los coches analizados presentaban algún tipo de daño registrado en su historial, un dato que subraya la importancia de verificar la trayectoria de un vehículo antes de formalizar la compra.
El historial del vehículo: una información clave para el comprador
El mercado de segunda mano continúa creciendo en España impulsado por factores como el encarecimiento de los coches nuevos, los plazos de entrega y la necesidad de movilidad inmediata. Sin embargo, este dinamismo también aumenta el riesgo de que ciertos vehículos lleguen al mercado con antecedentes que no siempre resultan evidentes para el comprador.
Según el análisis de carVertical, más de un tercio de los coches revisados presentaba daños registrados en su historial, aunque la gravedad de estos incidentes varía considerablemente.
En muchos casos se trata de desperfectos menores, como golpes estéticos o reparaciones superficiales. No obstante, en otros escenarios los daños pueden tener un impacto estructural o económico significativo.
Por ello, los especialistas recomiendan consultar siempre el historial del vehículo antes de adquirir un coche usado, ya que esta información permite conocer aspectos como:
-
Accidentes previos registrados
-
Reparaciones importantes
-
Cambios de propietario
-
Posibles manipulaciones del kilometraje
Este tipo de verificaciones se ha convertido en una herramienta clave para reducir riesgos en el mercado de ocasión.
Accidentes graves: una minoría, pero con alto impacto
Aunque la mayoría de los daños detectados en los historiales corresponden a incidentes de menor importancia, el informe también identifica casos más preocupantes.
En concreto, el 4,5% de los vehículos dañados analizados presentaba reparaciones cuyo coste equivalía al 50% o más del valor de mercado del coche. Este tipo de intervenciones suele asociarse a accidentes de mayor gravedad.
El impacto económico de estas reparaciones puede variar en función del tipo de vehículo:
-
En modelos generalistas, el coste puede ascender a varios miles de euros.
-
En vehículos de gama premium, las reparaciones pueden alcanzar fácilmente decenas de miles de euros.
A pesar de ello, el informe señala que el 83,2% de los coches dañados presentaban reparaciones cuyo coste no superaba el 20% de su valor, lo que indica que la mayoría de los incidentes registrados son relativamente leves.
El problema surge cuando vehículos con daños importantes son reparados de forma económica y regresan al mercado sin que el comprador sea plenamente consciente de su historial.
Cuando un coche “siniestro total” vuelve a circular
En España no existe un porcentaje legal único que determine cuándo un vehículo debe retirarse definitivamente de la circulación tras un accidente grave.
En la práctica, muchas aseguradoras consideran que un coche es siniestro total cuando el coste de reparación alcanza entre el 75% y el 100% de su valor de mercado, aunque esta decisión puede variar según las condiciones de cada póliza.
Este margen abre la puerta a determinadas prácticas en el mercado internacional de vehículos usados. Algunos operadores adquieren coches muy dañados en subastas, realizan reparaciones básicas y posteriormente los venden en otros países.
En estos casos, rastrear el historial completo del vehículo puede resultar más complejo, especialmente cuando el coche ha cambiado de país o de sistema de registro.
Un fenómeno europeo: millones de vehículos desaparecen del registro
La dimensión internacional del mercado de vehículos usados añade un factor adicional de complejidad.
Según datos de la Comisión Europea, alrededor de 3,5 millones de vehículos desaparecen cada año de los registros oficiales de la Unión Europea. Muchos de ellos terminan circulando en otros países o son desmontados para reutilizar sus piezas en distintos mercados.
Esta situación ha llevado a las instituciones europeas a trabajar en una nueva normativa que permita conectar los sistemas nacionales de matriculación, con el objetivo de mejorar la trazabilidad de los vehículos y evitar prácticas que puedan comprometer la seguridad vial.
Diferencias entre países en el mercado de ocasión
El estudio también pone de relieve que la proporción de vehículos con daños graves varía entre los distintos países europeos.
Entre los mercados analizados, los porcentajes más elevados de coches con daños que superan el 50% de su valor de mercado se registran en:
-
Italia: 7,8%
-
Alemania: 7,7%
-
Suecia: 5,8%
Estos datos resultan especialmente llamativos porque varios de estos países figuran entre los mayores exportadores de vehículos usados dentro de Europa, lo que obliga a los compradores a extremar la precaución cuando adquieren coches importados.
Comprobar el historial y revisar el coche: dos pasos imprescindibles
Ante este contexto, la verificación del historial del vehículo se ha convertido en una práctica cada vez más habitual tanto entre compradores particulares como entre concesionarios y profesionales del sector.
Plataformas especializadas recopilan información procedente de cientos de fuentes internacionales, lo que permite detectar posibles incidentes registrados a lo largo de la vida útil del coche.
No obstante, los expertos insisten en que consultar el historial no debe ser el único paso antes de la compra. También recomiendan:
-
Realizar una prueba de conducción
-
Solicitar una inspección técnica en un taller profesional o estación de ITV
-
Revisar el estado estructural del vehículo
En un mercado donde cada vez circulan más coches usados entre distintos países, conocer el pasado de un vehículo puede marcar la diferencia entre una compra acertada y un problema mecánico a largo plazo.




