El Ayuntamiento de Madrid prepara un cambio relevante en la regulación de movilidad urbana. La nueva modificación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible permitirá que los vehículos sin etiqueta ambiental de la DGT puedan circular por todo el término municipal, siempre que cumplan determinadas condiciones administrativas y ambientales.
La medida afecta directamente a más de 200.000 vehículos, que hasta ahora se enfrentaban a restricciones progresivas dentro del marco de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Con este ajuste normativo, la capital introduce un enfoque más flexible, aunque sujeto a determinados límites.
Un cambio normativo que modifica las restricciones previstas
La normativa inicial contemplaba la prohibición de circulación para los vehículos sin distintivo ambiental desde el 1 de enero de 2024. Sin embargo, el calendario ya había sido aplazado en dos ocasiones mediante moratorias que extendían el plazo hasta el 31 de diciembre de 2026.
La nueva modificación supone un giro significativo. A partir de ahora, los coches sin etiqueta podrán seguir circulando en Madrid de forma indefinida, siempre que cumplan dos requisitos básicos:
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Estar empadronados en la ciudad de Madrid.
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Pagar el impuesto de circulación en la capital.
De este modo, los propietarios de vehículos antiguos que residan en la ciudad podrán continuar utilizando sus coches dentro del municipio.
Qué vehículos podrán beneficiarse de la medida
La modificación afecta a los denominados vehículos de tipo A, es decir, aquellos que no disponen de distintivo ambiental de la Dirección General de Tráfico.
Entre ellos se incluyen:
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Turismos antiguos
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Furgonetas
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Motocicletas
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Camiones ligeros
Si cumplen los requisitos administrativos mencionados, podrán circular por todas las zonas del municipio, incluidas aquellas áreas que forman parte de las Zonas de Bajas Emisiones.
Además, la normativa contempla que estos vehículos podrán estacionar en las zonas SER del barrio donde esté empadronado el propietario, lo que facilita su uso cotidiano dentro de la ciudad.
Un límite ambiental que condiciona la medida
Aunque la modificación permite la circulación de estos vehículos, el Ayuntamiento ha establecido un condicionante clave relacionado con la calidad del aire.
La normativa solo se mantendrá vigente si los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂) no superan los límites establecidos por la Unión Europea, que son:
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40 microgramos por metro cúbico en 2026
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20 microgramos por metro cúbico en 2030
Estos umbrales funcionan como un mecanismo de control ambiental que permitirá revisar la medida si la contaminación atmosférica aumenta.
Situación actual de la calidad del aire en Madrid
Según los datos de las estaciones de medición de la capital, ningún punto de control supera actualmente los límites establecidos.
En algunas zonas se registran valores más elevados, aunque todavía dentro de los márgenes permitidos. Uno de los ejemplos es la estación situada en el entorno de Embajadores, donde los niveles rondan los 30 microgramos por metro cúbico, aún por debajo del máximo fijado por la normativa europea.
Esta situación explica por qué las autoridades consideran viable la modificación de la ordenanza en el contexto actual.
Un contexto marcado por la transición energética
El cambio normativo se produce en un momento en el que el parque automovilístico está evolucionando hacia tecnologías menos contaminantes.
El aumento de vehículos híbridos y eléctricos está contribuyendo progresivamente a la reducción de emisiones urbanas. Esta tendencia permite que la ciudad mantenga los niveles de contaminación dentro de los límites establecidos, lo que facilita la aplicación de medidas más flexibles para los vehículos antiguos.
En cualquier caso, las autoridades municipales seguirán evaluando la evolución de los indicadores ambientales para asegurar el cumplimiento de los objetivos europeos de calidad del aire.
Próxima aprobación de la modificación
La modificación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible está incluida en el texto que se someterá a aprobación en el Pleno municipal previsto para el mes de marzo.
Una vez aprobada, la nueva regulación permitirá la circulación de los coches sin etiqueta en Madrid bajo las condiciones establecidas, introduciendo un nuevo equilibrio entre movilidad urbana, normativa ambiental y realidad del parque automovilístico.




