miércoles, 10 de junio de 2020

Los coches autónomos no hacen milagros y otro espectacular accidente de un Tesla lo demuesta

Los coches autónomos no hacen milagros y otro espectacular accidente de un Tesla lo demuesta
En la nueva serie Upload, el protagonista sufre un accidente con un coche autónomo que provoca la incredulidad y las carcajadas del resto de personajes. Y es que en esa visión del futuro, los humanos ya no tienen accidentes de tráfico gracias a la inteligencia artificial. Sin embargo, un reciente estudio rebaja la euforia de los guionistas al constatar las limitaciones de la conducción autónoma.

Los vehículos que conducen por sí solos, sin intervención humana, sólo serán capaces de evitar un tercio de los accidentes que ocurren hoy en día y que son fruto de los errores cometidos por los conductores, según un informe que pone en duda cifras más optimistas ofrecidas por el sector.

El Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), una de las instituciones más respetadas en Estados Unidos sobre seguridad en el transporte, señaló que para que la tecnología de la conducción automática realmente ayude a evitar la mayoría de accidentes, la programación debe concentrarse en seguridad más que en velocidad y comodidad.

El estudio, que analizó más de 5.000 informes policiales de accidentes de tráfico, concluyó que algo más de 9 de cada 10 accidentes que se producen en Estados Unidos son fruto de errores cometidos por los conductores. El año pasado, 36.000 personas murieron en el país a consecuencia de accidentes de tráfico.

Accidentes por errores humanos

Aunque la tecnología de la conducción autónoma ha sido presentada en los últimos años como una garantía para evitar la mayoría de esos accidentes, sólo un tercio serían evitables porque las decisiones deliberadas de los conductores, como la velocidad o maniobras ilegales, causan hasta un 40% de los accidentes según los datos.

La principal autora del estudio, Alexandra Mueller, científica investigadora de IIHS, señaló en un comunicado que "producir coches autónomos que conduzcan también como las personas es un gran desafío. Pero tienen que ser mejores para que se hagan realidad las promesas que todos hemos escuchado".

Los más de 5.000 accidentes estudiados por IIHS fueron divididos en cinco grandes categorías por los investigadores. En la primera categoría se incluyeron los causados por errores en los sentidos o percepción, como distracción del conductor, escasa visibilidad o la incapacidad de prever peligros.

La segunda son errores de predicción, como cuando uno se equivoca al calcular las velocidades de otros vehículos. Otras dos categorías fueron errores de planificación y decisión, como conducir demasiado rápido o lento, y los de ejecución y rendimiento, aquellos en que no se actúa de forma adecuada, como una maniobra evasiva.

La quinta y última categorías de accidentes fueron los provocados por el consumo de alcohol o drogas o por quedarse dormido al volante, es decir, por incapacitación. Los investigadores incluyeron también accidentes inevitables, como los causados por el reventón de una rueda.



Otro accidente de un Tesla que pone la tecnología en entredicho

Las cámaras de tráfico de una autopista de Taiwan han captado un nuevo accidente de un Tesla que circulaba con el modo Autopilot. Las imágenes, que se han convertido en virales en redes sociales, han vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad de los sistemas de conducción autónoma. Pero, ¿qué falló en el nuevo accidente de un Tesla?

Eran las 6:40 de la mañana cuando un Tesla Model 3 que circulaba por una autopista en el condado de Chuiayi siguió su marcha a una velocidad de 110 km/h y, aunque intentó frenar, era demasiado tarde y se acabó empotrando contra la caja de un camión que había volcado en el asfalto.El impacto fue importante y provocó que el camión se desplazara. De hecho, el coche perforó la caja del camión y acabó con la parte frontal dentro de ella.

El conductor del vehículo explicó a la policía que circulaba con el Autopiot activado y que pisó el freno al percatarse de la presencia del camión accidentado bloqueando la vía y también al ver al conductor del vehículo que hacía gestos para que redujera la velocidad. En el vídeo se puede ver el humo del frenazo unos metros antes de la colisión.

Fallo técnico y humano

Este nuevo siniestro de un Tesla con el Autopilot fue fruto, según las investigaciones preliminares, de la suma de fallos técnico y humanos. Por un lado, el 'software' del turismo fue incapaz de detectar el obstáculo en la autopista a pesar del gran volumen del camión.

En condiciones normales, tendría que haber detectado el camión accidentado y haber activado la frenada de emergencia, como cualqier vehículo con este sistema aunque no circule en modo autónomo. En este caso, el Autopilot actuó más como un sistema de velocidad de crucero sin tener en cuenta el entorno.