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lunes, 31 de agosto de 2026

Europa acelera la economía circular: los coches nuevos deberán incluir un 25% de plástico reciclado

La Unión Europea ha aprobado una nueva regulación destinada a reducir el consumo de materias primas y mejorar el aprovechamiento de los vehículos al final de su vida útil. La norma obligará a que los plásticos empleados en cada nuevo tipo de vehículo contengan al menos un 15% de material reciclado seis años después de su entrada en vigor. El porcentaje aumentará hasta el 25% a los diez años.

El Parlamento Europeo dio su aprobación definitiva el 18 de junio de 2026 y el Consejo de la Unión Europea completó la adopción formal el 29 de junio. Por tanto, el reglamento ya ha superado el procedimiento legislativo, aunque sus obligaciones se aplicarán progresivamente. Con carácter general, comenzará a aplicarse dos años después de su entrada en vigor.

Más plástico recuperado dentro de los nuevos vehículos

La regulación también pretende crear un circuito más cerrado dentro del propio sector. Al menos el 20% del plástico reciclado utilizado para cumplir los objetivos deberá proceder de vehículos fuera de uso o de piezas recuperadas durante su utilización.

Este porcentaje no equivale al 20% de todo el plástico del coche, sino a una quinta parte del contenido reciclado obligatorio. La medida busca aprovechar materiales que actualmente se pierden, reducir la demanda de plástico virgen y favorecer las inversiones en sistemas de clasificación y reciclaje de mayor calidad.

La Comisión Europea deberá estudiar, además, futuros objetivos para otros materiales, como acero, aluminio, magnesio y materias primas críticas. El automóvil es uno de los sectores industriales europeos con mayor consumo de recursos, mientras que el uso de materiales secundarios continúa siendo limitado.

Vehículos diseñados para desmontarse y reutilizarse

Los fabricantes tendrán que considerar la circularidad desde la fase de diseño. Los vehículos deberán construirse de forma que resulte más sencilla la retirada de componentes, así como su reparación, reutilización, reacondicionamiento y reciclaje.

También se reforzará la responsabilidad ampliada del productor. Tres años después de la entrada en vigor de las nuevas reglas, los fabricantes tendrán que asumir la responsabilidad financiera y organizativa de la recogida y el tratamiento de los vehículos al final de su vida útil, incluso cuando terminen su recorrido en otro Estado miembro.

La regulación se aplicará plenamente a los turismos y vehículos comerciales ligeros. Los camiones, motocicletas y vehículos de uso especial quedarán sometidos a un conjunto más limitado de requisitos, centrados especialmente en su correcta recogida, descontaminación y tratamiento.

Fin a la exportación de coches que no puedan circular

Otra medida destacada será la prohibición de exportar fuera de la Unión Europea vehículos usados que ya no sean aptos para circular. La restricción comenzará a aplicarse cinco años después de la entrada en vigor del reglamento.

Las instituciones europeas quieren evitar que vehículos altamente contaminantes o considerados residuos sean enviados a terceros países como si todavía fueran coches usados. También se pretende conservar dentro de la UE materiales con valor económico y ambiental.

La normativa introduce controles más claros para diferenciar un vehículo de segunda mano de otro que ya ha llegado al final de su vida útil. Asimismo, reforzará la documentación exigida en determinadas transferencias de propiedad, especialmente cuando exista una declaración de siniestro total o la operación se realice exclusivamente mediante una plataforma digital.

Una transformación gradual de la industria europea

Cada año, más de seis millones de vehículos alcanzan el final de su vida útil en la Unión Europea. Aunque las normas actuales han permitido recuperar una parte importante de sus materiales, persisten problemas relacionados con la trazabilidad, el reciclaje de los plásticos y la desaparición de vehículos del circuito legal.

Los nuevos objetivos conceden varios años de adaptación a fabricantes, proveedores, desmontadores y recicladores. Sin embargo, obligarán al sector a revisar materiales, procesos productivos y cadenas de suministro. El coche del futuro europeo no solo tendrá que reducir su impacto durante la utilización: también deberá diseñarse para que una parte creciente de sus componentes pueda regresar a la industria.

jueves, 23 de julio de 2026

La transición del transporte comercial eléctrico avanza a diferentes velocidades en la UE

La electrificación del transporte profesional avanza en Europa, aunque no al mismo ritmo en todos los territorios. Mientras algunos países han reforzado sus ayudas para impulsar las furgonetas, camiones y autobuses de cero emisiones, otros todavía no ofrecen incentivos suficientes para facilitar esta transición a empresas y profesionales del transporte.

El último informe elaborado por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), titulado “Vehículos comerciales de cero emisiones: beneficios fiscales e incentivos 2026”, dibuja un mapa europeo lleno de contrastes. La conclusión principal es clara: la movilidad sostenible avanza, pero sigue dependiendo demasiado del país en el que se encuentre cada empresa.

Una transición desigual en pleno cambio del transporte europeo

El transporte comercial vive una transformación profunda. La presión regulatoria, los objetivos climáticos europeos y la evolución tecnológica están llevando a fabricantes y operadores logísticos a apostar cada vez más por vehículos eléctricos o impulsados por tecnologías alternativas.

Sin embargo, el apoyo institucional no es homogéneo. Según ACEA, uno de cada tres países de la Unión Europea todavía no ofrece incentivos directos para la compra de vehículos comerciales de cero emisiones. Además, solo la mitad dispone de ayudas específicas para desarrollar infraestructuras de recarga.

Esto significa que muchas empresas interesadas en renovar sus flotas continúan encontrándose con barreras económicas y operativas importantes, especialmente en sectores donde los márgenes son ajustados y la inversión inicial resulta elevada.

El coste sigue siendo una de las grandes preocupaciones

Para muchas pequeñas empresas, autónomos y operadores logísticos, electrificar una flota no es solo una cuestión medioambiental. También implica analizar costes, tiempos de amortización, autonomía y disponibilidad de puntos de carga.

Por eso, los incentivos públicos siguen teniendo un peso decisivo. Las ayudas pueden marcar la diferencia entre acelerar una renovación de vehículos o aplazarla varios años.

El informe señala además que ocho países europeos —Austria, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Letonia, Lituania y Países Bajos— tampoco aplican ventajas fiscales relacionadas con la posesión de vehículos comerciales cero emisiones. En la práctica, esto reduce parte del atractivo económico que sí ofrecen otros mercados europeos.

España mantiene una estrategia de apoyo más amplia

En este contexto, España aparece entre los países que han desarrollado una estrategia más completa para apoyar la electrificación del transporte profesional.

Las medidas actuales combinan incentivos a la compra, ventajas fiscales y programas para ampliar la infraestructura de recarga.

Menos impuestos para vehículos electrificados

Entre las políticas vigentes destaca la exención del impuesto de matriculación para vehículos con emisiones iguales o inferiores a 120 g de CO₂/km. Además, en Canarias los vehículos electrificados con emisiones reducidas pueden beneficiarse de la exención del IVA.

A nivel municipal, varias ciudades españolas también ofrecen ventajas relevantes. En Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza, los vehículos eléctricos pueden acceder a bonificaciones de hasta el 75% en el impuesto de circulación.

Ayudas para renovar flotas profesionales

Otro de los programas destacados es Auto+, previsto a partir de 2026. Este plan contempla ayudas de hasta 5.000 euros para vehículos comerciales ligeros tipo N1, dependiendo de la tecnología utilizada y de si su fabricación se realiza dentro de la Unión Europea.

Más allá de incentivar las ventas, este tipo de programas busca facilitar la modernización de las flotas profesionales y reducir el impacto ambiental del transporte urbano y de distribución.

La recarga sigue siendo el gran reto pendiente

Aunque las matriculaciones de vehículos electrificados crecen cada año, la infraestructura continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector.

ACEA recuerda que solo 14 Estados miembros de la UE cuentan actualmente con ayudas específicas para desplegar redes de recarga. Y en el caso del transporte pesado, la necesidad de puntos de alta potencia y corredores adaptados resulta todavía más importante.

En España, el programa MOVES Corredores pretende acelerar este despliegue mediante una inversión de 200 millones de euros para instalar puntos de recarga públicos en la red transeuropea de transporte (TEN-T).

Las ayudas cubren hasta el 70% de los costes elegibles, con un límite máximo de 15 millones de euros por proyecto.

El vehículo eléctrico privado también refleja diferencias

Las desigualdades entre países no afectan únicamente al transporte comercial. El informe de ACEA también analiza la situación de los coches eléctricos particulares y concluye que, aunque todos los países europeos ofrecen algún tipo de apoyo, las diferencias siguen siendo notables.

Actualmente, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Estonia y Eslovaquia no cuentan con incentivos directos para la compra de coches eléctricos privados.

Esto demuestra que la transición hacia la movilidad eléctrica continúa avanzando en Europa, pero todavía sin una estrategia completamente uniforme.

Europa busca acelerar, pero aún necesita coordinar mejor el camino

La movilidad de cero emisiones ya forma parte del presente del transporte europeo. Fabricantes, empresas logísticas y administraciones coinciden en que la transformación es necesaria, tanto por razones medioambientales como por competitividad industrial.

Sin embargo, el informe de ACEA deja una idea sobre la mesa: la transición no dependerá únicamente de la tecnología, sino también de la capacidad de los países para crear entornos que faciliten realmente el cambio.

Para muchas empresas, la electrificación no es solo una cuestión de compromiso climático. También supone una decisión económica y operativa que requiere estabilidad, infraestructura y políticas claras a largo plazo.

lunes, 9 de febrero de 2026

ACEA y CLEPA reclaman a la UE medidas urgentes para frenar la pérdida de competitividad de la automoción europea

La industria europea de automoción atraviesa un momento decisivo. En vísperas de nuevas decisiones estratégicas en Bruselas, la patronal de fabricantes ACEA y la asociación de proveedores CLEPA han lanzado una advertencia clara: sin un giro político inmediato, Europa corre el riesgo de acelerar su desindustrialización y perder competitividad frente a otras regiones.

A través de una carta firmada por el presidente de ACEA, Ola Källenius, y de varios posicionamientos públicos, ambas organizaciones plantean prioridades concretas para asegurar el futuro productivo del continente.

Tres prioridades críticas para asegurar el futuro industrial

1️⃣ Reforzar la resiliencia y reducir dependencias estratégicas

ACEA insiste en la necesidad de crear más valor añadido dentro de Europa y evitar la erosión de su base manufacturera. Para ello propone:

  • Aprobar con rapidez los acuerdos de libre comercio ya negociados, como los alcanzados con India y Mercosur.

  • Impulsar incentivos a la producción y a la inversión industrial.

  • Reducir los costes energéticos.

  • Simplificar y acelerar los permisos industriales.

  • Apoyar de forma predecible la fabricación de baterías para vehículos eléctricos.

El objetivo es claro: evitar la fuga de inversiones y fortalecer las cadenas de valor europeas en tecnologías clave.

2️⃣ Una descarbonización “de tres carriles” y tecnológicamente neutral

ACEA defiende un enfoque pragmático para turismos, furgonetas, autobuses y camiones. Reclama:

  • Objetivos ambiciosos pero flexibles.

  • Neutralidad tecnológica real.

  • Refuerzo de las exenciones de cumplimiento para 2030.

  • Aplicación anticipada de mecanismos que incentiven combustibles sostenibles.

  • Mayor flexibilidad para fabricantes de camiones en la generación de créditos de emisiones.

La organización considera que la propuesta actual de modificación del reglamento de CO₂ para turismos y furgonetas resulta insuficiente. Además, subraya que sin incentivos de demanda homogéneos en todos los Estados miembros, electricidad competitiva y una infraestructura de carga más rápida, los objetivos climáticos serán difíciles de alcanzar.

3️⃣ Revertir el declive productivo europeo

Europa sufre un estancamiento en la producción de vehículos. Entre las causas destacan:

  • El envejecimiento del parque móvil.

  • El aumento constante de requisitos regulatorios.

  • La creciente inviabilidad de fabricar vehículos compactos asequibles en la UE.

ACEA reclama acelerar la renovación de flotas y racionalizar normativas como la Euro 7 para vehículos pesados. También propone establecer “lotes regulatorios” alineados con los ciclos de desarrollo de producto, en lugar de introducir cambios normativos constantes que dificultan la planificación industrial.

Frenar el éxodo industrial: más de 100.000 empleos en riesgo

Desde CLEPA alertan de que los proveedores han anunciado más de 100.000 recortes de empleo desde 2024. Su secretario general, Benjamin Krieger, advierte de una “desventaja estructural” derivada de:

  • Altos costes energéticos.

  • Fragmentación regulatoria.

  • Competencia de regiones con menores costes laborales y menos exigencias normativas.

Un estudio de Roland Berger citado por CLEPA señala que hasta 350.000 empleos europeos podrían estar en riesgo hasta 2030 debido a competencia desleal, subsidios externos, exceso de capacidad y prácticas de dumping.

La competitividad europea, en cuestión

La industria propone un enfoque doble:

  1. Reformas estructurales: reducir burocracia, abaratar electricidad y profundizar el Mercado Único.

  2. Medidas temporales de protección: incentivar el contenido local y salvaguardar capacidades críticas mientras se implementan las reformas.

CLEPA considera que los instrumentos tradicionales de defensa comercial resultan lentos y complejos para ofrecer estabilidad inmediata.

¿Qué significa realmente “fabricado en Europa”?

Uno de los puntos clave gira en torno a la próxima Ley de Aceleración Industrial. Para que sea efectiva, según CLEPA, debe incluir una definición clara:

Un vehículo europeo debería incorporar al menos un 75 % de componentes europeos.

El estudio citado indica que más del 80 % de los componentes de los vehículos fabricados en la UE ya proceden de proveedores europeos, por lo que este umbral sería realista y no encarecería los precios.

Además, recuerdan que los proveedores representan aproximadamente el 75 % del valor añadido de un vehículo, por lo que centrar las políticas únicamente en el ensamblaje final podría acelerar la deslocalización de la I+D y la capacidad tecnológica.

La realidad del mercado frente a los objetivos climáticos

Los proveedores europeos invierten 30.000 millones de euros anuales en I+D, siendo actores clave de la transición ecológica. Sin embargo, advierten de una desconexión entre regulación y mercado.

El Estudio Global sobre Consumidores de Automoción 2026 de Deloitte muestra que:

  • Casi la mitad de los compradores en Alemania, Francia y Reino Unido siguen prefiriendo motores de combustión interna.

  • La preferencia por híbridos alcanza el 14 % en Alemania y el 23 % en Francia.

CLEPA reclama un marco de CO₂ abierto a todas las tecnologías y alineado con la demanda real.

De las promesas a la implementación

Tanto ACEA como CLEPA coinciden en un mensaje final: Europa no puede permitirse retrasar decisiones estratégicas.

La autonomía industrial y tecnológica del continente depende de:

  • Mantener capacidades manufactureras.

  • Preservar la innovación.

  • Garantizar empleo cualificado.

  • Reducir dependencias externas críticas.

En un contexto de competencia global creciente, la industria europea exige pasar de las declaraciones políticas a medidas concretas y aplicables. La ventana de oportunidad, advierten, se está estrechando.

miércoles, 14 de enero de 2026

Bruselas da más margen a la combustión: la UE permitirá compensar hasta un 10% de emisiones en 2035


La política climática europea en materia de automoción entra en una nueva fase. Tras semanas de negociaciones y un anuncio aplazado hasta el último momento, la Comisión Europea ha confirmado una flexibilización del objetivo de emisiones cero en 2035, introduciendo un sistema de compensaciones que abre la puerta a mantener, de forma limitada, tecnologías distintas al vehículo 100% eléctrico.

Un cambio clave en la prohibición de los motores térmicos

Hasta ahora, la normativa aprobada en 2023 establecía que todos los turismos y furgonetas nuevos vendidos en la UE debían ser neutros en emisiones de CO₂ a partir de 2035. Sin embargo, Bruselas ha optado por revisar este planteamiento.

La nueva propuesta fija que en 2035 deberá alcanzarse una reducción del 90% de las emisiones respecto a los niveles de 2021, dejando margen para compensar el 10% restante mediante otras medidas medioambientales. Este enfoque había sido adelantado por Manfred Weber, presidente del Partido Popular Europeo, mayoritario en el Parlamento Europeo.

¿Cómo se compensará ese 10% de emisiones?

La Comisión ha detallado los mecanismos previstos para cubrir ese porcentaje residual:

  • Hasta un 3% podrá compensarse mediante créditos derivados del uso de biocombustibles y e-fuels.

  • Hasta un 7% se absorberá a través del uso de acero bajo en carbono producido en la UE.

De este modo, no se elimina el objetivo climático, pero sí se introduce una mayor flexibilidad tecnológica, en respuesta a las dificultades del mercado para cumplir los plazos inicialmente previstos.

Presiones políticas y división entre Estados miembros

La decisión supone el mayor retroceso medioambiental de la UE en los últimos cinco años y llega tras una intensa presión de países como Alemania e Italia, junto con varios fabricantes europeos. En el lado opuesto, Francia y España habían defendido mantener intacta la prohibición total de los motores de combustión.

Pese a este giro, Bruselas ha confirmado que la normativa será revisada en 2035 y, posteriormente, cada cinco años, con el objetivo de verificar su alineación con la neutralidad climática fijada para 2050.

Otras medidas incluidas en el paquete de automoción

La revisión de la prohibición no llega sola. La Comisión ha presentado un conjunto de iniciativas adicionales para apoyar al sector:

  • Nueva categoría M1E para pequeños vehículos eléctricos de hasta 4,2 metros, con ventajas fiscales y regulatorias.

    • Contarán como 1,3 vehículos a efectos de cumplimiento de objetivos de CO₂.

    • Tendrán su normativa congelada durante 10 años.

  • Sistema de “banking and borrowing” entre 2030 y 2032, que permitirá a los fabricantes compensar excedentes y déficits de emisiones entre ejercicios.

  • Relajación de los objetivos para furgonetas eléctricas, rebajando la exigencia de reducción de emisiones para 2030 del 50% al 40%.

  • Battery Booster, un programa dotado con 1.800 millones de euros, de los que 1.500 millones se canalizarán como préstamos sin intereses para fabricantes europeos de celdas.
    Además, se prevé una reducción de cargas administrativas que permitirá ahorrar unos 706 millones de euros anuales.

Reacciones enfrentadas dentro del sector

La mayoría de los fabricantes han recibido la medida con alivio. Aunque han incrementado la producción de eléctricos, la demanda no ha crecido al ritmo esperado, debido a precios elevados, una infraestructura de recarga insuficiente y el aumento de la competencia internacional, especialmente desde China, solo parcialmente mitigada por los aranceles europeos.

En este contexto, la industria llevaba tiempo reclamando un enfoque multitecnológico, que permita convivir motores de combustión, híbridos enchufables, eléctricos con extensor de autonomía y combustibles considerados neutros en CO₂. Una postura que ya había sido respaldada públicamente por Ursula von der Leyen tras su reelección.

Por el contrario, el sector del vehículo eléctrico y las organizaciones medioambientales han mostrado su preocupación. Temen que esta flexibilización frene inversiones, genere incertidumbre regulatoria y retrase aún más a Europa frente a China en la carrera por el liderazgo eléctrico. También cuestionan la viabilidad de los biocombustibles, al considerarlos limitados, costosos y no plenamente neutros en carbono.

Próximos pasos: nuevas medidas a finales de enero

Aunque el paquete completo estaba previsto para diciembre, la falta de consenso obligó a aplazar parte de su contenido. A finales de enero, Bruselas podría anunciar nuevas acciones, entre ellas:

  • Un arancel fronterizo sobre las emisiones de CO₂ de productos importados, como acero, aluminio o cemento.

  • Requisitos para priorizar productos fabricados localmente dentro de la UE.

Medidas que apuntan a reforzar la competitividad industrial europea mientras se mantiene, con ajustes, el rumbo hacia la descarbonización.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Europa da un paso adelante para abaratar la energía industrial y proteger la competitividad

La Comisión Europea ha anunciado un nuevo conjunto de medidas para reducir los precios de la energía y aliviar la carga que soportan tanto las industrias como los consumidores en el actual contexto económico. El objetivo es claro: preservar la competitividad europea en plena transición energética y evitar que los costes energéticos sigan lastrando la producción industrial.

La iniciativa llega tras meses de reclamaciones por parte de los sectores industriales más afectados. En España, la Alianza por la Competitividad de la Industria Española ha acogido con satisfacción el anuncio. Su portavoz, Carlos Reinoso, ha subrayado que “la Comisión reconoce de nuevo la gravedad del problema energético para la industria, así como la urgencia de actuar”.

Según Reinoso, la elevada carga fiscal y los gravámenes eléctricos, que en algunos casos superan un tercio del coste total, representan una barrera crítica para la competitividad y la supervivencia de sectores industriales esenciales.

Cinco ejes para reactivar la energía industrial

El plan europeo se estructura en cinco líneas de actuación orientadas a reducir costes, mejorar infraestructuras y acelerar la transición hacia fuentes más sostenibles sin perder empleo ni tejido productivo.

1. Refuerzo del marco de ayudas estatales

Bruselas insta a los Estados miembros a aprovechar al máximo el marco revisado de ayudas estatales (CISAF) para apoyar a las industrias intensivas en energía. Estas ayudas permitirán reducir los precios energéticos y acelerar la descarbonización del sector. La Comisión ofrecerá orientación específica antes de fin de año para facilitar su aplicación.

2. Inversión en redes y almacenamiento energético

Se fomentará el uso de fondos de cohesión no utilizados para reforzar las infraestructuras nacionales y los sistemas de almacenamiento energético. Los Estados miembros podrán presentar programas revisados antes de fin de año, con apoyo técnico directo de la Comisión Europea.

3. Impulso a los acuerdos de compra de energía (PPA)

La Comisión promueve los contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPAs) como vía para dar estabilidad a precios y garantizar el suministro. En colaboración con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), se ha lanzado un programa piloto de 500 millones de euros destinado a fomentar PPAs corporativos y reducir su riesgo financiero.

4. Aceleración de permisos y nuevas infraestructuras

La lentitud de los procesos administrativos sigue siendo un obstáculo para el despliegue de energías renovables y redes eléctricas. Por ello, el Ejecutivo comunitario impulsará el paquete de redes (“Grids Package”) y la iniciativa “Energy Highways”, que buscan acelerar los permisos y eliminar los cuellos de botella que ralentizan el desarrollo de proyectos estratégicos.

5. Diversificación del gas y alivio fiscal

La Comisión planea una nueva iniciativa de agregación de demanda de gas en Europa del Sudeste, con el objetivo de negociar acuerdos competitivos con socios fiables y garantizar el suministro energético. Asimismo, prepara recomendaciones para reducir los impuestos sobre la electricidad, que en algunos países representan hasta un tercio de la factura energética.

España, ante el reto de actuar con rapidez

La aplicación de estas medidas dependerá ahora de la capacidad de cada país para adaptarlas a su contexto nacional. En este sentido, Carlos Reinoso ha sido contundente: “España debe tomar decisiones valientes y revisar con urgencia la fiscalidad energética que penaliza a nuestras empresas. La industria no puede esperar más”.

La Alianza por la Competitividad insiste en que el futuro de la industria española pasa por un equilibrio entre sostenibilidad y competitividad, donde la transición energética no se convierta en un freno al crecimiento ni al empleo.

Con este paquete, Europa busca garantizar una energía más asequible, segura y limpia, consolidando su liderazgo industrial y protegiendo a las empresas que sostienen gran parte del empleo y la innovación del continente.

martes, 18 de noviembre de 2025

La Unión Europea moderniza los permisos de conducir: carné digital, nuevas edades mínimas y más seguridad vial

El Parlamento Europeo aprobó el pasado 22 de octubre de 2025 una profunda reforma de la normativa que regula los permisos de conducir en los Estados miembros. El propósito es mejorar la seguridad vial, reducir la siniestralidad y adaptar el sistema a la era digital, en un contexto donde cada año mueren alrededor de 20.000 personas en las carreteras europeas.

La nueva directiva armoniza los plazos de validez, incorpora el permiso de conducir digital y establece una formación más rigurosa para los nuevos conductores. Entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, y los países dispondrán de tres años para adaptar sus legislaciones nacionales.

Formación centrada en la seguridad y los usuarios vulnerables

Los exámenes para obtener el permiso incluirán nuevos contenidos que buscan reforzar la conciencia vial y la prevención de riesgos. Entre ellos:

  • Puntos ciegos y maniobras seguras.

  • Uso de sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS).

  • Apertura segura de puertas para evitar accidentes con ciclistas.

  • Peligros del uso del teléfono móvil al volante.

Con esta actualización, la UE pretende sensibilizar especialmente sobre la protección de peatones, ciclistas y menores, los colectivos más expuestos en las vías urbanas.

Nuevos periodos de validez según el tipo de permiso

La reforma establece una validez estándar de 15 años para los permisos de coche y motocicleta, aunque los Estados podrán reducirla a 10 años si el carné se usa también como documento de identidad.

En el caso de vehículos pesados, la vigencia será de cinco años, mientras que los conductores mayores de 65 años podrían enfrentarse a plazos más cortos, revisiones médicas o cursos de actualización.

Quienes soliciten o renueven el permiso por primera vez deberán superar una evaluación médica inicial (oftalmológica y cardiovascular), aunque se permite sustituirla por formularios de autoevaluación si los países así lo deciden.

Esta flexibilidad responde a peticiones de asociaciones como la Liga de Defensa de los Conductores, que considera discriminatorios los exámenes médicos obligatorios por edad y defiende métodos alternativos que garanticen la igualdad sin comprometer la seguridad.

El carné digital: hacia una movilidad conectada

Uno de los cambios más destacados es la creación del permiso de conducir digital europeo, que podrá almacenarse en smartphones o dispositivos electrónicos.
Este formato se convertirá en el estándar en toda la UE, aunque seguirá existiendo una versión física opcional, que deberá entregarse en un máximo de tres semanas desde la solicitud.

El nuevo modelo permitirá verificar la validez del permiso en cualquier país miembro y simplificará los trámites en caso de pérdida o renovación, avanzando hacia una gestión más ágil y unificada.

Nuevas edades mínimas y sanciones más severas

Los jóvenes de 17 años podrán obtener el permiso B (turismos), siempre que conduzcan acompañados hasta cumplir los 18.
Para el permiso C (camiones), la edad mínima baja a 18 años, y para el permiso D (autobuses), a 21 años, siempre que el conductor disponga del certificado de aptitud profesional.

Durante los dos primeros años de conducción, las infracciones graves —como conducir bajo los efectos del alcohol o drogas o no usar el cinturón— tendrán sanciones más duras, buscando reducir los accidentes entre conductores noveles.

Cooperación europea para sancionar sin fronteras

Otro avance clave es el refuerzo de la cooperación entre Estados miembros. Si un conductor comete una infracción en otro país, las autoridades del país de origen del permiso serán notificadas y deberán aplicar las sanciones o suspensiones correspondientes.

En los casos más graves, los Estados estarán obligados a intercambiar información sin demoras para garantizar la efectividad de las prohibiciones de conducción en toda la UE.

Un paso decisivo hacia una movilidad más segura y digital

La nueva normativa europea marca un antes y un después en la gestión de los permisos de conducción. Al combinar educación vial, control médico, tecnología y cooperación internacional, la UE busca reducir la siniestralidad y modernizar el modelo de movilidad europea.

Con la llegada del carné digital y una formación más consciente, Bruselas aspira a construir un espacio vial más homogéneo, seguro y preparado para los retos del futuro.

lunes, 6 de octubre de 2025

Europa reabre el debate: los coches de combustión seguirán más allá de 2035

La política europea de movilidad sostenible vive un giro inesperado. La Comisión Europea ha decidido adelantar a finales de 2025 la revisión de la normativa que prohibía la venta de coches de combustión a partir de 2035, una medida que hasta ahora parecía inamovible. La presidenta Ursula von der Leyen lo confirmó tras reunirse en Bruselas con fabricantes, proveedores y sindicatos, defendiendo la necesidad de una estrategia más flexible que garantice competitividad y empleo.

Una neutralidad tecnológica en el horizonte

Von der Leyen reconoció que el contexto económico e industrial ya no es el mismo que cuando se aprobó la prohibición. Por ello, apuesta ahora por la “neutralidad tecnológica”, es decir, abrir el futuro de la movilidad a eléctricos de batería, híbridos, híbridos enchufables, hidrógeno y combustibles sintéticos (e-fuels). La idea es permitir que distintas tecnologías coexistan, reduciendo las emisiones sin frenar la inversión ni poner en riesgo empleos en Europa.

Los proveedores piden un cambio de rumbo

La CLEPA, la patronal europea de proveedores de automoción, en la que participa Sernauto, lleva tiempo reclamando una estrategia más abierta. Su presidente, Matthias Zink, advierte que centrarse únicamente en los eléctricos supone marginar tecnologías neutras en carbono en las que Europa ya lidera el mercado mundial. Además, denuncian que la industria europea afronta una desventaja de costes del 15 al 35 % frente a otros competidores internacionales, lo que podría traducirse en más de 76.000 despidos entre 2024 y 2025.

Entre las medidas solicitadas figuran congelar el factor de utilidad para los híbridos enchufables, dar más peso al hidrógeno y los combustibles renovables, y reducir los costes energéticos y burocráticos que lastran la competitividad.

Los constructores reclaman realismo

La voz de los fabricantes también se ha dejado oír. La ACEA, la asociación de constructores europeos, trasladó a Bruselas que los objetivos de CO₂ no son alcanzables con la situación actual. Los eléctricos apenas representan el 15,6 % de las matriculaciones de turismos y el 9 % en furgonetas, mientras que los híbridos mantienen el 35 % del mercado. Pese al lanzamiento de unos 290 nuevos modelos y grandes inversiones en electrificación, persisten problemas estructurales: falta de infraestructura de recarga, elevados costes de electricidad y escasez de incentivos a la compra.

Los fabricantes reclaman además un marco regulatorio que distinga entre turismos, furgonetas y vehículos pesados, y que se acelere la implantación de puntos de recarga y repostaje, junto a medidas que fortalezcan la cadena de suministro europea de baterías y semiconductores.

Consecuencias para talleres y posventa

Este cambio de rumbo tendrá un impacto directo en la posventa. La prolongación de los motores de combustión asegura que los talleres seguirán reparando y manteniendo vehículos tradicionales más allá de 2035, mientras se incorporan tecnologías híbridas, eléctricas e impulsadas por combustibles alternativos.

El resultado será un parque automovilístico más diverso y complejo que nunca. Los talleres deberán invertir en formación continua, actualización de equipos de diagnosis y adaptación a nuevos protocolos de seguridad. Los recambios convencionales —como filtros, lubricantes, embragues o sistemas de escape— mantendrán su mercado, pero convivirán con las necesidades específicas de eléctricos, híbridos, e-fuels o hidrógeno.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Circularidad sobre ruedas: la UE aprueba nuevas normas de diseño, reutilización y reciclaje en automoción

El Parlamento Europeo ha dado luz verde a un paquete legislativo que busca transformar el sector de la automoción en Europa bajo principios de circularidad y sostenibilidad. Con 431 votos a favor, 145 en contra y 76 abstenciones, los eurodiputados han respaldado una normativa que abarca todo el ciclo de vida de los vehículos, desde su diseño hasta su eliminación final.

El objetivo es claro: reducir el impacto ambiental de la fabricación y el tratamiento de los vehículos al final de su vida útil, a la vez que se refuerza la industria europea del reciclaje.

Ámbito de aplicación de las nuevas normas

La normativa se aplicará a todos los vehículos nuevos, salvo excepciones como:

  • Vehículos especiales (ejército, protección civil, servicios médicos de emergencia o bomberos).

  • Vehículos de interés histórico o cultural, que quedan al margen de estas exigencias.

Diseño para desmontar y reutilizar

Los fabricantes deberán asegurar que los vehículos se diseñen para facilitar la retirada del mayor número posible de piezas y componentes. Esto permitirá que instalaciones de tratamiento autorizadas puedan destinarlos a:

  • Sustitución

  • Reutilización

  • Reciclaje

  • Refabricación

  • Reacondicionamiento

El requisito se aplicará siempre que sea técnicamente viable, abriendo la puerta a un modelo de producción más sostenible y eficiente.

Objetivos de reciclaje de materiales

Uno de los ejes centrales de la normativa se centra en el uso de materiales reciclados:

  • Plásticos: cada nuevo modelo deberá contener al menos un 20% de plástico reciclado en seis años.

  • El objetivo se elevará al 25% en diez años, siempre que haya disponibilidad suficiente a precios razonables.

  • Acero y aluminio: la Comisión Europea estudiará fijar metas específicas para el empleo de materiales reciclados en estos sectores estratégicos.

Responsabilidad ampliada del productor

Tres años después de la entrada en vigor de la normativa, los fabricantes deberán asumir la responsabilidad ampliada del productor. Esto implica que estarán obligados a cubrir los costes de recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil.

Además, el Parlamento ha recalcado la importancia de diferenciar claramente entre vehículos usados y los que ya han alcanzado el final de su ciclo vital, estableciendo incluso una prohibición de exportar vehículos que ya no sean aptos para circular.

Declaraciones y visión política

Los coponentes Jens Gieseke (PPE, Alemania) y Paulius Saudargas (PPE, Lituania) señalaron que el Parlamento está comprometido con la economía circular en la automoción:

“Estamos impulsando la seguridad del suministro, protegiendo el medio ambiente y garantizando la sostenibilidad. Para evitar la sobrecarga del sector, hemos establecido objetivos realistas, reducido la burocracia y garantizado una competencia leal”.

Un cambio estructural para la industria

Las nuevas normas no solo suponen un desafío para los fabricantes, sino también una oportunidad para modernizar la industria, fortalecer las cadenas de suministro y posicionar a Europa como referente en movilidad sostenible y circular.

Con estas medidas, la UE busca un equilibrio entre innovación tecnológica, competitividad industrial y responsabilidad ambiental, consolidando un modelo que trasciende lo local y aspira a influir en la transición ecológica global.

martes, 9 de septiembre de 2025

El sector del automóvil europeo reclama más tiempo y ayudas para una transición eléctrica realista

La industria automovilística europea ha lanzado una advertencia clara a Bruselas. Los presidentes de los fabricantes de automóviles y proveedores europeos, agrupados en ACEA y Clepa, han enviado una carta a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, para pedir más plazos y mayores ayudas en la transición hacia el coche eléctrico.

Una transición “inviable” en las condiciones actuales

En la misiva, los máximos representantes del sector —Ola Källenius (Mercedes-Benz y ACEA) y Matthias Zink (Schaeffler y Clepa)— aseguran que cumplir con los objetivos de reducción de CO2 para 2030 y 2035 ya no es factible en el contexto actual. Subrayan que el plan europeo debe reconocer las “realidades industriales, geopolíticas y económicas” para no poner en riesgo a toda una industria estratégica.

Según ambos directivos, Europa no ofrece todavía las condiciones necesarias para posibilitar una transición ordenada, ya que faltan incentivos potentes para estimular la demanda, como menores costes de energía para la recarga, subvenciones de compra y reducciones fiscales.

La dependencia de Asia y la presión de EE. UU.

Los fabricantes y proveedores destacan dos factores externos que complican aún más el proceso:

  • La dependencia casi total de Asia en la cadena de valor de las baterías, lo que deja a Europa en una situación vulnerable.

  • Los aranceles de Estados Unidos, que suponen un lastre frente a un mercado clave para los balances de las marcas europeas.

“Queremos que esta transición funcione, pero nos frustra la falta de un plan político holístico y pragmático. Se nos pide transformar con las manos atadas a la espalda”, criticaron los portavoces.

Incentivos más ambiciosos y ágiles

En su análisis, Källenius y Zink apuntan que una descarbonización exitosa debe ir más allá de los vehículos nuevos. Para ello proponen:

  • Acelerar la renovación de la flota existente.

  • Ampliar los incentivos fiscales y de compra para turismos, furgonetas y vehículos de empresa.

  • Introducir medidas específicas para camiones y autobuses, con el fin de equilibrar el coste total de propiedad.

  • Simplificar la burocracia para no frenar la decisión de los consumidores en la transición hacia sistemas de propulsión alternativos.

Actualmente, la cuota de mercado de modelos eléctricos en Europa es baja: 15% en turismos, 9% en furgonetas y apenas 3,5% en camiones.

Una cita clave el 12 de septiembre

La industria automovilística señala como decisiva la reunión prevista para el próximo 12 de septiembre, en la que se debatirá el futuro del sector europeo. “Es la última oportunidad de la UE para ajustar sus políticas a las realidades geopolíticas, económicas y del mercado actual”, advierten los representantes.

De no hacerlo, aseguran, se pondría en peligro la competitividad de una de las industrias más relevantes para la economía del continente.

viernes, 29 de agosto de 2025

Automoción en bloques: cómo China, EE. UU. y Europa están redefiniendo las reglas del juego

Durante décadas, el sector del automóvil ha aspirado a una cadena de valor integrada y global, con plataformas comunes, interoperabilidad técnica y flujos comerciales abiertos. Sin embargo, esa visión está desapareciendo. Según el informe Global Automotive Supplier Study 2025 de Roland Berger, el sector entra en una nueva etapa marcada por la fragmentación estructural en tres grandes bloques regionales: China, Estados Unidos y Europa.

Esta desalineación normativa, tecnológica y comercial afecta ya a las decisiones de inversión, desarrollo e innovación, generando una profunda transformación en la cadena de suministro global.

Tres bloques, tres estrategias industriales

El estudio identifica estrategias regulatorias y tecnológicas cada vez más incompatibles entre sí, lo que obliga a fabricantes y proveedores a adaptarse a entornos regionales muy distintos.

🇨🇳 China: subsidios, autonomía tecnológica y liderazgo en baterías

China ha consolidado un ecosistema propio, cerrado y autosuficiente. Entre sus claves:

  • Fuertes subsidios estatales para fomentar el vehículo eléctrico.

  • Liderazgo en baterías y materias primas críticas.

  • Normativas técnicas propias, como el estándar GB/T para carga.

  • Apuesta decidida por los vehículos definidos por software (SDV).

🇺🇸 Estados Unidos: proteccionismo tecnológico y fiscal

Estados Unidos ha apostado por un enfoque más selectivo y geopolíticamente restrictivo:

  • Incentivos fiscales del IRA (Inflation Reduction Act).

  • Requisitos de origen local para baterías y componentes clave.

  • Restricciones a software y hardware chinos, especialmente en vehículos conectados y autónomos.

  • Consolidación del estándar de carga NACS de Tesla.

🇪🇺 Europa: regulación ambiental sin política industrial efectiva

Europa mantiene una estrategia basada en la regulación medioambiental, pero con debilidades industriales:

  • Objetivos ambiciosos de reducción de emisiones (Euro 7, GSR II, AFIR).

  • Falta de coordinación en política industrial y dependencia de terceros en materias primas.

  • Inversiones más lentas y fragmentadas frente a sus competidores.

Consecuencias para proveedores: costes, plazos y rigidez estructural

Una de las principales advertencias del informe es que esta fragmentación normativa y técnica puede:

  • Duplicar los costes de desarrollo y homologación.

  • Retrasar los lanzamientos de nuevos modelos.

  • Obligar a crear productos diferentes para cada región, con cadenas de suministro redundantes y localizadas.

  • Dificultar la escalabilidad global, afectando especialmente a proveedores medianos que no pueden mantener plataformas paralelas.

Innovación, inversión y cooperación, en jaque

La fragmentación también podría tener un impacto negativo en los flujos de capital, la innovación compartida y las alianzas estratégicas:

  • Riesgo de que iniciativas globales como Android Automotive o servicios en la nube queden limitadas a nivel regional.

  • Mayor dificultad para establecer joint ventures, estándares comunes o consorcios de software.

  • Aumento de la inseguridad jurídica y geopolítica para fabricantes y proveedores.

Soluciones propuestas: modularidad, localización y resiliencia

Roland Berger lanza un mensaje claro: el sector debe prepararse para esta nueva realidad con resiliencia estratégica. Algunas de las recomendaciones clave del informe son:

  • Arquitecturas técnicas modulares, que faciliten la adaptación a múltiples estándares con componentes reutilizables.

  • Doble localización industrial para reducir riesgos logísticos y políticos.

  • Refuerzo de los equipos de compliance tecnológico, ciberseguridad e inteligencia geoeconómica como funciones clave en los comités de dirección de los proveedores Tier-1 y Tier-2.

Un nuevo tablero global: más incierto y menos colaborativo

La fragmentación del sector del automóvil en bloques regionales marca un cambio profundo en la forma de diseñar, fabricar y comercializar vehículos. La desglobalización tecnológica ya no es una hipótesis, sino una realidad con implicaciones estructurales para todos los actores del ecosistema. Navegar en este nuevo escenario exigirá visión estratégica, adaptación normativa y, sobre todo, una capacidad renovada de innovar bajo condiciones dispares.

viernes, 22 de agosto de 2025

La revolución circular arranca en Bruselas: nuevas reglas para una automoción más justa, verde y reparable

El Parlamento Europeo ha dado un impulso decisivo a la transformación del sector de la automoción con la aprobación del informe sobre los nuevos requisitos de circularidad y fin de vida útil de los vehículos. Esta propuesta legislativa, conocida como Regulación sobre Vehículos Fuera de Uso (End-of-Life Vehicles, ELV), fue respaldada el pasado 7 de julio por las comisiones de Mercado Interior (IMCO) y Medio Ambiente (ENVI), en una votación liderada por los eurodiputados Jens Gieseke (Alemania) y Paulius Saudargas (Lituania), ambos del Partido Popular Europeo.

El informe aprobado se someterá a votación plenaria entre el 8 y el 11 de septiembre de 2025 y tiene como objetivo avanzar hacia una automoción más sostenible, garantizando al mismo tiempo una competencia equilibrada entre fabricantes y operadores independientes.

Más allá del reciclaje: diseño, reparación y remanufactura

La propuesta no solo busca mejorar el reciclaje, sino que abarca todo el ciclo de vida del vehículo, desde su diseño hasta su tratamiento como residuo. Entre los puntos clave que recoge el informe destacan:

  • Mejora de los requisitos de diseño (artículo 7): los nuevos vehículos deberán facilitar la reutilización, sustitución, remanufactura y reacondicionamiento de componentes.

  • Mayor precisión en los conceptos clave (artículo 3): se refuerzan las definiciones de remanufactura y de los operadores de reparación y mantenimiento, alineándolas con la Regulación de Homologación de Tipo.

  • Acceso a la información técnica (artículo 11 y Anexo V): se asegura que los operadores independientes puedan acceder a los datos necesarios para mantener y reparar vehículos, lo que fomenta una posventa abierta y accesible.

  • Criterios más claros sobre la irreparabilidad (Anexo I): se establecen nuevas pautas para evitar que un vehículo se declare como fuera de uso de forma prematura, cuando aún existan opciones de reparación viables.

Apoyo del sector posventa independiente

La Federación Internacional de Distribuidores de Recambios (FIGIEFA) ha celebrado la aprobación del texto, destacando que introduce mejoras sustanciales respecto a la propuesta original de la Comisión Europea. Según FIGIEFA, estas modificaciones proporcionan claridad normativa esencial y consolidan las bases para un ecosistema automovilístico competitivo, abierto y verdaderamente circular.

Además, la federación insta al Consejo y a la Comisión Europea a mantener estas enmiendas durante el proceso de Trílogo, previsto también para septiembre. Considera que son imprescindibles para garantizar que la normativa no favorezca exclusivamente a los fabricantes, sino que incluya de forma justa a todo el tejido de talleres y distribuidores de piezas.

Un futuro más sostenible para la posventa

Este paso legislativo refleja una voluntad política clara de modernizar el sector de la automoción europeo bajo criterios de sostenibilidad, reutilización y acceso equitativo. Si la propuesta es ratificada en septiembre, Europa consolidará un marco legal que permitirá a los talleres y distribuidores independientes participar plenamente en la economía circular, favoreciendo la prolongación de la vida útil de los vehículos y la reducción del impacto ambiental del parque móvil.

Una posventa más justa, sostenible y transparente está en juego en las próximas decisiones del Parlamento Europeo. La mirada ahora está puesta en la votación plenaria, que podría marcar un antes y un después en la forma en que se diseña, mantiene y recicla un vehículo en Europa.

jueves, 31 de julio de 2025

La UE se prepara para revisar los objetivos de emisiones de CO₂ en 2026

La Comisión Europea ha iniciado el proceso de revisión de los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono para turismos y furgonetas, marcados en el Reglamento 2023/851, en vigor desde el año pasado. Esta revisión, que se enmarca dentro del Plan de acción industrial para el sector de la automoción, estará basada en una consulta pública abierta hasta el 29 de septiembre de 2025, con una resolución prevista para el segundo trimestre de 2026.

Desde Bruselas se insiste en que la evaluación “se basará en evidencias robustas”, considerando avances tecnológicos y priorizando una transición económicamente viable y socialmente justa hacia la movilidad de cero emisiones.

Objetivos actuales de descarbonización: la hoja de ruta hacia 2035

La normativa vigente establece límites progresivos para las emisiones de CO₂ de los vehículos:

  • Entre 2025 y 2029, los coches no podrán superar los 93,6 g de CO₂/km, y las furgonetas, los 153,9 g de CO₂/km.

  • De 2030 a 2034, se endurecen los límites: 49,5 g de CO₂/km para turismos y 90,6 g de CO₂/km para furgonetas.

  • El objetivo final es una reducción del 100% de las emisiones para 2035, lo que implica el fin de la venta de vehículos nuevos con motor de combustión interna en la UE.

Flexibilización temporal para 2025-2027 ante la presión del sector

Ante la dificultad del sector para cumplir con los niveles fijados para los próximos años, la Comisión Europea propuso, como resultado del Diálogo Estratégico con el motor, una medida transitoria: permitir a los fabricantes promediar sus resultados de emisiones entre 2025 y 2027 a través de un sistema de créditos, evitando así sanciones anuales.

Esta flexibilización del Reglamento (UE) 2019/631 fue respaldada por las instituciones europeas:

  • Aprobación del Parlamento Europeo el 8 de mayo de 2025 con 458 votos a favor.

  • Luz verde del Consejo de la UE un día antes.

  • Publicación oficial en el boletín comunitario el 19 de junio de 2025.

Revisión del etiquetado para vehículos nuevos

Además de la revisión de los objetivos de CO₂, Bruselas ha lanzado otra consulta pública sobre la Directiva 1999/94/EC, relativa al etiquetado de vehículos. El objetivo es mejorar la información al consumidor en el momento de compra y favorecer decisiones sostenibles, al tiempo que se facilita a los fabricantes el cumplimiento de los objetivos medioambientales.

Transparencia, tecnología y sostenibilidad: los pilares del futuro europeo

Con estas revisiones, la Unión Europea busca reevaluar el equilibrio entre ambición climática y viabilidad económica, en un contexto en el que la transformación del sector del automóvil sigue siendo crucial para alcanzar la neutralidad climática. La revisión de 2026 será clave para determinar si Europa mantiene su apuesta firme por la descarbonización total en 2035 o ajusta el rumbo en función de las circunstancias tecnológicas y económicas.

jueves, 24 de abril de 2025

Europa pisa el acelerador hacia una automoción más circular: reciclaje obligatorio, control independiente y materiales sostenibles

Europa está decidida a redefinir el futuro de la automoción apostando por una economía verdaderamente circular. Para ello, trabaja en una ambiciosa Regulación de Vehículos al Final de su Vida Útil (ELVR) que marcará un antes y un después en cómo se reciclan y reutilizan los materiales de los coches fuera de uso.

Las principales voces del reciclaje europeo, EuRIC y FEAD, ven en esta futura normativa una oportunidad decisiva para establecer un sistema más justo, eficiente y respetuoso con el medioambiente. Pero advierten: no bastan las buenas intenciones, se necesita un marco sólido y eficaz.

Supervisión estricta para evitar distorsiones

Uno de los principales reclamos de EuRIC y FEAD es la necesidad de establecer mecanismos de control independientes. Proponen:

  • Supervisión ajena a los productores y sus organizaciones de responsabilidad ampliada, con el fin de prevenir conflictos de intereses y prácticas anticompetitivas.

  • Reconocimiento de que los esquemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) no son una solución única, y que deben incluir a toda la cadena de valor del reciclaje –desde centros de tratamiento hasta recicladores finales– en su toma de decisiones.

Asimismo, demandan que los fabricantes asuman el coste completo del reciclaje, incluyendo el desmontaje y tratamiento de los vehículos, permitiendo que los recicladores conserven la propiedad de las piezas y materiales recuperados.

Más reciclaje, pero con calidad: plásticos y acero en el foco

La futura regulación no solo debe mejorar la gobernanza del reciclaje, sino también elevar su calidad y ambición ambiental. Por ello, EuRIC y FEAD hacen un llamamiento urgente para mantener e incluso fortalecer objetivos concretos:

  • Mantener el 25% de contenido reciclado en plásticos, como propuso la Comisión Europea, utilizando solo residuos postconsumo y excluyendo residuos preconsumo o plásticos de origen biológico, para garantizar la efectividad real de la medida.

  • Incluir un objetivo obligatorio de contenido reciclado en el acero, el material más utilizado en la fabricación de automóviles. Esta medida incentivaría el desarrollo de tecnologías de reciclaje más avanzadas y sostenibles.

Una regulación clave en un momento crucial

La urgencia de una regulación sólida se ha visto reforzada recientemente por la decisión de la Comisión Europea contra varios fabricantes y la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), al detectar prácticas contrarias a la competencia.

Este precedente subraya, según EuRIC y FEAD, la necesidad de establecer reglas claras, equitativas y vigiladas que aseguren que la transición hacia una automoción más circular no quede en manos de unos pocos, sino que involucre a todos los actores del sector.

Hacia un modelo circular, justo y transparente

Con la futura ELVR, Europa tiene la posibilidad de sentar las bases de un modelo de reciclaje automovilístico más justo, más transparente y verdaderamente circular. Un modelo en el que la sostenibilidad no sea una opción, sino una obligación, y en el que todos los eslabones de la cadena estén representados y comprometidos.

Las decisiones que se tomen hoy serán determinantes para que el vehículo del mañana no solo sea eficiente sobre la carretera, sino también responsable cuando llegue al final de su vida útil.