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lunes, 28 de septiembre de 2026

Euro 7 arranca en 2026: la norma que también pone bajo control a los coches eléctricos

La regulación europea de emisiones afronta este año uno de sus principales cambios. La norma Euro 7 comenzará a aplicarse el 29 de noviembre de 2026 a los nuevos tipos de turismos y vehículos comerciales ligeros homologados en la Unión Europea. Un año después, desde el 29 de noviembre de 2027, sus requisitos se extenderán a todos los vehículos nuevos de estas categorías que se matriculen en el mercado comunitario.

La entrada en vigor será, por tanto, gradual. Euro 7 no obliga a adaptar los automóviles que ya circulan ni supone la retirada de los modelos Euro 6 existentes. Su impacto se concentra inicialmente en los fabricantes, los procesos de homologación y los nuevos vehículos puestos a la venta.

Mucho más que las emisiones del tubo de escape

La principal novedad de Euro 7 es que amplía el concepto tradicional de contaminación del automóvil. Las anteriores normas europeas se centraban principalmente en los gases expulsados por los motores de combustión. La nueva regulación incorpora también las partículas generadas por los frenos, el desgaste de los neumáticos y la durabilidad de las baterías de tracción.

Esta ampliación explica por qué la norma afecta igualmente a los coches eléctricos. Aunque estos vehículos no emiten gases contaminantes por el escape, sí generan partículas durante la frenada y por el contacto de los neumáticos con el asfalto. Además, la Unión Europea establecerá requisitos mínimos para garantizar que sus baterías mantengan unas prestaciones adecuadas con el paso de los años.

En los turismos eléctricos e híbridos enchufables, la batería deberá conservar, como mínimo, el 80% de su capacidad inicial durante los primeros cinco años o 100.000 kilómetros, y el 72% hasta los ocho años o 160.000 kilómetros. Para las furgonetas, los porcentajes serán del 75% y del 67%, respectivamente.

Los límites Euro 6 se mantienen, pero aumentan los controles

En el caso de los turismos y furgonetas, el texto definitivo mantiene en términos generales los límites de emisiones de escape establecidos por Euro 6. No obstante, endurece el control sobre las partículas sólidas más pequeñas, amplía las condiciones en las que deben realizarse las pruebas y exige que el cumplimiento se mantenga durante más tiempo.

La vida útil considerada para comprobar las emisiones de turismos y vehículos comerciales ligeros se amplía hasta diez años o 200.000 kilómetros. De este modo, no bastará con que un modelo cumpla los límites durante su homologación o sus primeros años de funcionamiento. Deberá conservar su comportamiento ambiental durante una parte mucho mayor de su vida operativa.

Euro 7 también refuerza los sistemas de diagnóstico y monitorización a bordo. Los vehículos podrán detectar anomalías relacionadas con las emisiones, el funcionamiento de los sistemas anticontaminación o el estado de la batería. La regulación contempla, además, un pasaporte ambiental digital del vehículo, con información sobre emisiones, consumo, autonomía eléctrica y durabilidad de la batería.

Un nuevo escenario para los talleres

La transformación tendrá consecuencias directas para la posventa. Los vehículos incorporarán más sensores, unidades de control y sistemas electrónicos destinados a vigilar su funcionamiento ambiental. Esto aumentará la importancia de disponer de equipos de diagnosis actualizados, acceso a información técnica y profesionales especializados.

El mantenimiento dejará de depender únicamente de síntomas visibles o averías mecánicas. Los talleres tendrán que interpretar datos, comprobar el estado de los dispositivos anticontaminación y detectar desviaciones que puedan comprometer el cumplimiento de la norma.

También cobrarán mayor relevancia operaciones como la revisión del sistema de frenado, el montaje correcto de neumáticos, la diagnosis electrónica o la evaluación de la batería de alta tensión. Una reparación inadecuada o la instalación de componentes incompatibles podría alterar los parámetros registrados por el propio vehículo.

Hacia un cumplimiento ambiental permanente

Euro 7 no representa únicamente una nueva etiqueta de emisiones. Introduce una lógica de control durante todo el ciclo de vida del automóvil, desde su homologación hasta su mantenimiento y uso cotidiano.

Para fabricantes, distribuidores y talleres, la norma exigirá una mayor integración entre mecánica, electrónica y gestión de datos. Para los conductores, supondrá vehículos sometidos a controles ambientales más amplios, incluidos los eléctricos.

La nueva regulación abre así una etapa en la que la capacidad para diagnosticar, mantener y acreditar el comportamiento ambiental del vehículo será tan importante como reparar una avería convencional.

lunes, 3 de agosto de 2026

Europa pierde músculo industrial en el automóvil: España resiste mejor que las grandes potencias del motor

Durante décadas, Europa fue uno de los grandes centros de producción automovilística del mundo. Sus fábricas marcaron el ritmo de la innovación, el empleo industrial y las exportaciones. Sin embargo, el mapa global del automóvil ha cambiado profundamente en los últimos 20 años. La producción europea se ha reducido, varias plantas históricas han cerrado y gigantes asiáticos como China han ganado protagonismo a una velocidad difícil de ignorar.

En medio de esta transformación, España ha logrado mantener una posición relativamente sólida frente al retroceso sufrido por otros grandes productores europeos. Aunque la industria nacional también ha perdido volumen, el impacto ha sido mucho menor que el registrado en Francia, Italia o Reino Unido.

Los datos de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), recopilados por EL ESPAÑOL-Invertia, reflejan con claridad cómo ha evolucionado la fabricación de vehículos en Europa desde 2005.

Europa fabrica hoy millones de coches menos que hace dos décadas

En 2005, las fábricas europeas producían más de 20,8 millones de vehículos al año. Dos décadas después, esa cifra se ha reducido hasta los 17,2 millones, lo que supone una caída de 3,6 millones de unidades o un descenso del 17,3%.

La reducción no responde a una única causa. El sector ha tenido que adaptarse a crisis económicas, cambios tecnológicos, nuevas normativas medioambientales y una competencia internacional cada vez más intensa. Además, el propio mercado europeo ya no tiene el mismo tamaño que hace veinte años.

En 2025 se matricularon en Europa 18,6 millones de vehículos, alrededor de 2,4 millones menos que en 2005. Menos demanda implica también menos necesidad de producción dentro del continente.

A esto se suma otro fenómeno importante: la deslocalización industrial. Muchos fabricantes trasladaron parte de su producción a otros mercados con costes más competitivos o con mayor cercanía a nuevos focos de demanda internacional.

España pierde producción, pero mantiene su fortaleza industrial

Aunque España tampoco ha escapado de este contexto, su comportamiento ha sido más estable que el de otras potencias europeas. Entre 2005 y 2025, las fábricas españolas dejaron de producir 478.474 vehículos, lo que representa un descenso del 17,4%.

La cifra es relevante, pero queda lejos de los desplomes registrados en otros países del entorno. De hecho, España se ha convertido en el gran productor europeo que mejor ha logrado sostener su capacidad industrial durante estas dos décadas.

No significa que el camino haya sido sencillo. En este tiempo desaparecieron plantas emblemáticas, como Santana Motor en Linares o la factoría de Nissan en Barcelona, cuyo cierre tuvo un fuerte impacto económico y social en miles de familias.

Otras instalaciones también han tenido que reinventarse para adaptarse a la nueva movilidad. La planta de Ford en Almussafes, por ejemplo, atraviesa una etapa de transición mientras espera nuevos proyectos ligados a vehículos multienergía.

Aun así, la automoción española mantiene una ventaja estratégica: gran parte de los vehículos fabricados en el país se destinan a la exportación. Esa orientación internacional ha permitido amortiguar mejor la caída del mercado interno.

El mercado español ya no se parece al de 2005

La evolución de las ventas ayuda a entender parte de esta transformación. Hace veinte años, España vivía uno de los momentos más fuertes de su historia automovilística. En 2005 se matricularon casi 1,96 millones de vehículos nuevos, una cifra récord para el mercado nacional.

Hoy el escenario es muy diferente. Las matriculaciones han caído un 30,1% respecto a entonces. En términos absolutos, se venden cerca de 590.000 vehículos menos al año.

La crisis financiera de 2008, el aumento de precios, la incertidumbre económica y el cambio en los hábitos de movilidad han modificado la relación de muchos ciudadanos con el automóvil. Comprar un coche nuevo ya no resulta tan accesible como antes para una parte importante de la población.

Además, la transición hacia el vehículo eléctrico ha generado dudas entre muchos conductores, especialmente por el precio de adquisición y la infraestructura de recarga disponible.

Francia e Italia sufren una pérdida histórica de capacidad productiva

El deterioro industrial ha sido especialmente duro en algunos países tradicionalmente ligados a la fabricación de automóviles.

El caso de Francia resulta especialmente significativo. En 2005, el país era el segundo productor europeo de vehículos. Hoy esa posición pertenece a España. Las fábricas francesas pasaron de producir más de 3,5 millones de vehículos a apenas 1,46 millones en 2025. La caída alcanza el 58,7%.

Italia también atraviesa una situación compleja. La producción italiana se ha reducido más de un 54% en dos décadas. Las plantas transalpinas fabricaron menos de 475.000 vehículos el pasado año, una cifra muy alejada de sus niveles históricos.

Buena parte del sector mira ahora hacia Stellantis y la nueva etapa que inicia el grupo bajo la dirección de Antonio Filosa, tras la salida de Carlos Tavares. La gran incógnita es si la nueva estrategia permitirá recuperar parte de la actividad industrial perdida en Italia.

Alemania intenta adaptarse a una nueva realidad

Ni siquiera Alemania, considerada durante años la locomotora industrial europea, atraviesa un momento sencillo.

La producción alemana se sitúa casi un 28% por debajo de los niveles de 2005. El encarecimiento de la energía, la presión regulatoria y el avance de los fabricantes chinos están obligando a los grandes grupos alemanes a replantear parte de su estrategia.

Fabricantes como Volkswagen, BMW o Mercedes-Benz ya han anunciado ajustes de plantilla y medidas de contención de costes.

El impacto del denominado dieselgate también aceleró muchos cambios dentro de la industria alemana. Desde entonces, las inversiones se han dirigido principalmente hacia la electrificación y el software, en un contexto donde competir ya no depende únicamente de fabricar motores eficientes.

China cambia el equilibrio mundial del automóvil

Mientras Europa pierde capacidad productiva, China ha protagonizado el mayor crecimiento industrial del sector automovilístico.

En 2005, el país asiático fabricaba 5,7 millones de vehículos. En 2025 alcanzó los 34,5 millones. Su producción se ha multiplicado por seis en apenas veinte años.

El crecimiento chino no solo se explica por su enorme mercado interno. También responde a una estrategia industrial sostenida, basada en la electrificación, el desarrollo tecnológico y el control de materias primas clave para las baterías.

Europa ya nota ese cambio de equilibrio. Cada vez más fabricantes chinos desembarcan en el continente y España aparece como uno de los territorios más atractivos para iniciar operaciones industriales y comerciales.

Un sector en transformación permanente

La automoción europea vive uno de los mayores procesos de transformación de su historia reciente. Las fábricas necesitan adaptarse a nuevas tecnologías, a consumidores con hábitos diferentes y a un escenario global mucho más competitivo.

En este contexto, España continúa demostrando una capacidad de resistencia superior a la de otras grandes potencias europeas. Sin embargo, mantener ese equilibrio dependerá de factores como la inversión industrial, la transición energética, la innovación y la capacidad para atraer nuevos proyectos de fabricación en los próximos años.

lunes, 2 de marzo de 2026

El mercado europeo suma 13,2 millones de turismos nuevos, un 2,3% más que en 2024

El mercado europeo de turismos cerró 2025 con una evolución positiva. Según los últimos datos publicados por JATO Dynamics, las matriculaciones de turismos nuevos aumentaron un 2,3% interanual, hasta alcanzar 13,2 millones de unidades.

Este crecimiento confirma una tendencia de estabilización tras años marcados por la pandemia, la crisis de semiconductores y las tensiones logísticas. Sin embargo, el volumen total aún no ha recuperado los niveles anteriores a 2020. En comparación con 2019, cuando se matricularon 15,8 millones de turismos, el mercado europeo continúa un 16,5% por debajo.

Europa, una excepción en el contexto global

A escala mundial, la evolución del mercado europeo presenta una particularidad. Mientras Europa sigue lejos de los registros de 2019, otras regiones ya han recuperado o superado esas cifras.

  • América Latina y América del Norte registraron descensos del 1,4% y 3,5% respectivamente frente a 2019.

  • En cambio, África, Asia y Oceanía ya superan los volúmenes previos a la pandemia.

Esta divergencia convierte a Europa en un mercado que avanza, pero con mayor cautela estructural que otras áreas geográficas.

Los países que impulsan el crecimiento

El avance interanual del 2,3% no fue homogéneo. Algunos mercados desempeñaron un papel decisivo:

  • Noruega: +39%

  • España: +13%

  • Austria: +12%

  • Polonia: +8%

En el lado opuesto, se registraron descensos en:

  • Bélgica: -7%

  • Francia: -5%

  • Italia: -2%

  • Suiza: -2%

En cuanto a la producción y origen de los vehículos matriculados, Alemania representó el 21% del total europeo, seguida de España (12%) y Chequia (8%).

Un dato especialmente relevante fue la evolución de China como país productor. China ascendió del noveno al quinto puesto en 2025, impulsada por un aumento del 77% en las importaciones.

Según explicó Daniele Ministeri, consultor sénior de JATO Dynamics, este fenómeno no se limita a marcas chinas: también incluye modelos europeos fabricados en China, como el Mini Cooper, el Dacia Spring o el Cupra Tavascan.

El impulso eléctrico marca el año

2,6 millones de eléctricos matriculados en 2025

La electrificación volvió a ser uno de los grandes protagonistas. En total, se matricularon 2,6 millones de vehículos eléctricos en Europa durante 2025.

Los vehículos eléctricos de batería (BEV) destacaron especialmente:

  • +29% de crecimiento interanual

  • 20% de cuota de mercado

Volkswagen supera a Tesla en BEV

Volkswagen se convirtió en la marca de BEV más vendida del continente, con 274.000 unidades (+56%), superando a Tesla.

Aun así, el Tesla Model Y mantuvo el liderazgo como modelo BEV más vendido, pese a registrar una caída del 28%. Le siguieron el Skoda Elroq (93.000 unidades en su primer año completo) y el Tesla Model 3 (-24%).

El auge de los híbridos y el retroceso del motor convencional

Los sistemas de propulsión híbridos consolidaron su expansión:

  • PHEV (híbridos enchufables): 1,3 millones de unidades (+34%)

    • El BYD Seal U DM-i fue el PHEV más vendido, con 72.000 unidades.

  • HEV (híbridos completos): +10% interanual

    • Toyota mantuvo el liderazgo gracias al Toyota Yaris Cross, el Toyota Yaris y el Toyota Corolla.

  • MHEV (híbridos suaves): +16%, convirtiéndose en la segunda motorización más vendida en Europa.

En contraste, los motores de combustión interna convencionales fueron la única tecnología en retroceso, con una caída del 20% en matriculaciones.

También comenzaron a ganar visibilidad los vehículos eléctricos de autonomía extendida (EREV), con 6.000 unidades, liderados por el Leapmotor C10. Aunque su volumen es reducido, varios fabricantes europeos y chinos han anunciado su intención de explorar esta tecnología en 2026.

Las marcas chinas alteran el equilibrio competitivo

Crecimiento del 44% para fabricantes de propiedad china

A nivel de grupos, Volkswagen mantuvo el liderazgo (+6%), seguido de Stellantis (-2%) y Renault (+6%).

La sorpresa fue SAIC Motor, que aumentó su volumen un 26% y se situó en décima posición, superando a Tesla y Nissan.

En conjunto, las marcas de propiedad china incrementaron sus matriculaciones un 44% interanual. BYD y Omoda casi triplicaron sus volúmenes, mientras que Jaecoo y Leapmotor alcanzaron cerca de 60.000 y 33.000 unidades respectivamente.

Además, su estrategia evolucionó. La cuota de BEV en las marcas chinas pasó del 40% al 35%, mientras que HEV y PHEV ganaron ocho puntos porcentuales, evidenciando una adaptación a las preferencias del consumidor europeo.

Un mercado en transición estructural

El ejercicio 2025 confirma tres tendencias claras:

  1. Crecimiento moderado, pero sostenido (+2,3%).

  2. Electrificación acelerada, con BEV e híbridos como motores del mercado.

  3. Mayor peso de fabricantes chinos y producción extracomunitaria.

Europa avanza hacia un nuevo equilibrio competitivo y tecnológico. Aunque todavía no recupera los volúmenes de 2019, el mercado muestra señales de consolidación en un entorno de transformación profunda.

viernes, 9 de enero de 2026

La automoción europea pierde ritmo en un contexto de menor demanda y tensiones comerciales

El sector de la automoción atraviesa un momento de debilidad estructural en Europa, condicionado por un entorno internacional cada vez más complejo. Las tensiones geopolíticas, la menor demanda y el aumento de los costes están pasando factura a una industria clave para la economía continental, que encadena varios ejercicios de dificultades y afronta 2026 con previsiones contenidas.

La producción mundial entra en terreno negativo

Según un reciente informe de Crédito y Caución, la producción mundial de automóviles se contraerá un 1,2% en 2026, un retroceso directamente relacionado con la desaceleración del consumo y el endurecimiento de las relaciones comerciales.

Uno de los factores determinantes ha sido la política arancelaria de Estados Unidos, que ha impuesto aranceles del 15% a sus principales socios del sector —Japón, Corea del Sur y la Unión Europea—, generando efectos negativos en las cadenas de suministro y en los flujos comerciales.

Europa, lejos de la recuperación

En el caso europeo, el panorama sigue siendo frágil. Tras las contracciones de 2024 (-5,1%) y 2025 (-2%), la industria automovilística apenas prevé un crecimiento del 1,6% en 2026, insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas.

La explicación está en una demanda todavía débil, marcada por el lento gasto de los hogares en bienes de alto valor, como el automóvil. Este comportamiento mantiene los volúmenes de ventas bajo presión y limita la capacidad de recuperación del sector.

Costes al alza y dudas en el abastecimiento

A la debilidad de la demanda se suma la incertidumbre en el suministro de semiconductores y tierras raras, así como el impacto directo de los nuevos aranceles. Todo ello eleva los costes de producción y obliga a los fabricantes de equipos originales (OEM) a replantear sus estrategias de abastecimiento e inversión.

Uno de los grandes retos sigue siendo la transición del motor de combustión al vehículo eléctrico, un proceso que exige una profunda remodelación industrial. Sin embargo, los datos reflejan las dificultades de Europa para ganar competitividad en este ámbito: entre enero y agosto de 2025, los vehículos eléctricos apenas representaron el 15,8% de las matriculaciones de coches nuevos.

Alemania, el mercado más expuesto

El impacto es especialmente visible en Alemania, uno de los grandes motores de la automoción europea y altamente dependiente del mercado estadounidense. En 2024, los fabricantes alemanes exportaron vehículos por valor de 33.000 millones de dólares a Estados Unidos.

No obstante, la débil demanda, la reducción de márgenes y los aranceles provocarán una contracción de la producción del 2,7% en 2026, según las previsiones del sector.

Insolvencias y financiación más restrictiva

El contexto financiero tampoco ofrece alivio. La situación de insolvencia sigue siendo tensa, con niveles de impago cercanos a los registrados en 2024. Además, los bancos están endureciendo las condiciones de acceso al crédito, especialmente para los proveedores del sector automovilístico, lo que añade presión a toda la cadena de valor.

Oportunidades fuera de Europa

Pese a este escenario, la automoción global aún cuenta con palancas de crecimiento. La baja densidad de vehículos y el aumento de la clase media en los mercados emergentes están impulsando la demanda, al igual que el lanzamiento de nuevos modelos y gamas, la bajada de precios, los incentivos a la compra y las políticas de reducción de emisiones de CO₂.

viernes, 19 de diciembre de 2025

El coste de tener un coche en Europa ha crecido de media un 27% en los últimos cinco años

El coste total de tener un vehículo en propiedad ha aumentado un 27% desde 2020, según el estudio “La visión global del coste total de propiedad (TCO) perspectivas para 2025 y oportunidades estratégicas para su gestión”, elaborado por Arval Mobility Observatory. Se trata de un incremento que coincide con los efectos de la pandemia y un contexto de inflación persistente que ha afectado a todos los elementos del ciclo de vida del automóvil.

Una “tormenta perfecta” para los conductores europeos

El informe describe que entre 2020 y 2025 se ha producido una “tormenta perfecta”:

  • Precio de compra,

  • Combustible y energía,

  • Mantenimiento,

  • Neumáticos,

  • Seguros,

  • Financiación.

Todos estos componentes han registrado incrementos importantes, muchos de ellos simultáneos, tensionando el presupuesto de los automovilistas y obligando a replantear hábitos de movilidad.

Combustibles, mantenimiento y neumáticos: los mayores incrementos

Aunque todos los gastos asociados al vehículo han aumentado, los que más han crecido son los que el conductor percibe de forma directa en su día a día. Según Arval:

  • El precio de los combustibles ha subido un 32%, impulsado también por las recientes tensiones geopolíticas.

  • La electricidad se ha encarecido un 70%, un dato especialmente relevante en el contexto de la movilidad electrificada.

  • El mantenimiento del vehículo ha aumentado un 29%.

  • Los neumáticos han subido un 27%.

Además, el coste real que más ha afectado al bolsillo del conductor europeo es el aumento del 19% en el precio de los coches nuevos entre 2020 y 2025. Este encarecimiento se explica por factores como la inflación global, la mayor presencia de modelos SUV, la incorporación de nuevos sistemas de seguridad, la expansión de la electrificación y el precio de las baterías.

En paralelo, el precio medio del coche de ocasión ha aumentado un 18,5% en cinco años, presionado por las mismas dinámicas que impactan al mercado del vehículo nuevo.

Normativas, cadenas de suministro y financiación más cara

La introducción de las nuevas normas europeas de CO₂ y las disrupciones en las cadenas de suministro postpandemia han elevado los costes industriales, trasladándose al precio final para el cliente. A esto se suma la dificultad añadida de financiar un coche en un contexto de tipos de interés al alza.

Según Arval:

  • Los tipos de interés han aumentado un 35% entre 2022 y 2025,

  • Con un pico del 50% en 2024, lo que ha dificultado el acceso a vehículos nuevos y ha retrasado decisiones de compra.

Renting y movilidad alternativa ganan terreno

Con este escenario, modalidades como el renting, la movilidad compartida y las soluciones electrificadas han ganado atractivo entre los usuarios. En muchos casos, permiten controlar mejor el gasto mensual y esquivar parte del impacto de los incrementos en mantenimiento o financiación.

lunes, 24 de marzo de 2025

Europa acelera: claves del nuevo plan de acción para el sector del automóvil

El Parlamento Europeo trabaja actualmente en un ambicioso plan para revitalizar el sector automovilístico, una pieza clave de la economía europea que representa cerca del 7% del PIB comunitario y genera empleo para alrededor de 14 millones de personas. Este sector enfrenta desafíos significativos debido al avance de competidores chinos y la amenaza constante de aranceles por parte de Estados Unidos sobre materias primas críticas como el acero y el aluminio.

Equilibrio entre sostenibilidad y pragmatismo

Apostolos Tzitzikostas, comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, destacó recientemente que este plan busca proporcionar a la industria automotriz europea un periodo adicional para adaptarse a las exigencias ambientales, ofreciendo un equilibrio necesario entre “sostenibilidad” y “pragmatismo”.

Más margen para cumplir con los objetivos de emisiones

Una de las claves más relevantes del nuevo plan es el aplazamiento hasta 2028 de las sanciones económicas previstas inicialmente para este año, dirigidas a fabricantes que no cumplan con la reducción del 15% de las emisiones de CO2 respecto a los niveles de 2021. Según Tzitzikostas, esta decisión aportará "un poco de aire fresco y flexibilidad" al sector.

No obstante, esta propuesta requiere el visto bueno tanto del Consejo como del Parlamento Europeo. El comisario instó a los eurodiputados a actuar con rapidez para aprobar estas medidas, facilitando así una implementación inmediata.

Revisión a la prohibición del motor de combustión

Aunque la normativa actual establece que a partir de 2035 solo podrán venderse vehículos con cero emisiones en la UE, este mismo año se reconsiderará la inclusión de otras tecnologías, como los e-combustibles. Este debate está impulsado por sectores del Partido Popular Europeo (PPE), que buscan extender la vida útil del motor de combustión para ofrecer más margen de adaptación a los fabricantes.

Por otro lado, organizaciones ambientales como Transport and Environment advierten que no debe haber concesiones significativas, recordando que el transporte representa el 22% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa.

Europa apuesta fuerte por las baterías propias

Para disminuir la dependencia tecnológica y de recursos frente a otros mercados, especialmente China, la UE asignará un fondo de innovación de 1.800 millones de euros destinado a fomentar la producción de baterías para coches eléctricos en territorio europeo. Asimismo, a partir de 2026, se establecerá una organización específica para asistir a los fabricantes europeos en el acceso a materias primas estratégicas.

Este nuevo plan de acción europeo evidencia la complejidad de equilibrar crecimiento económico, competitividad industrial y metas ambientales, en un sector clave para el futuro del continente.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Los coches más seguros de 2024 según Euro NCAP: ¿Cuáles son los mejores en cada segmento?

Las pruebas de seguridad de Euro NCAP se han convertido en una referencia fundamental para los compradores de automóviles. Este organismo independiente evalúa la protección de ocupantes adultos e infantiles, la seguridad de los peatones y la eficacia de los sistemas de asistencia a la conducción. En 2024, varios modelos destacaron en sus respectivas categorías, consolidándose como los vehículos más seguros del año.

El coche más seguro de 2024: Mercedes-Benz Clase E

El Mercedes-Benz Clase E se alzó con el mejor rendimiento general en seguridad entre todos los coches evaluados por Euro NCAP en 2024. Este modelo de gama alta obtuvo la mejor puntuación promedio en las cuatro categorías evaluadas, consolidándose como la mejor opción para quienes buscan un vehículo con los más altos estándares de protección y tecnología de seguridad.

Mejor SUV pequeño: ZEEKR X

La categoría de SUV pequeños dominó las pruebas de Euro NCAP en 2024, con 20 de los 44 modelos evaluados perteneciendo a este segmento. El ZEEKR X, de origen chino, logró el mejor desempeño en seguridad, superando a rivales de fabricantes europeos como el Porsche Macan, Cupra Tavascan y Volvo EX30. Además, el ZEEKR X también fue reconocido como el vehículo eléctrico puro más seguro de 2024.

Mejor SUV grande: Mazda CX-80

En la categoría de SUV grandes, en la que Euro NCAP evaluó seis modelos de siete plazas, el Mazda CX-80 se coronó como el mejor de su clase en 2024. Su desempeño en seguridad le permitió superar al Audi Q6 e-tron, demostrando la capacidad de la marca japonesa para competir con fabricantes premium en términos de seguridad vehicular.

Mejor vehículo familiar grande: Volkswagen Passat y Skoda Superb

Los modelos Volkswagen Passat y Skoda Superb compartieron el título de mejor coche familiar grande de 2024. Ambos vehículos, fabricados sobre la misma plataforma del Grupo Volkswagen, lograron una puntuación líder en seguridad, destacando en protección de ocupantes adultos e infantiles, así como en los sistemas de asistencia a la conducción.

Primera camioneta eléctrica evaluada: Maxus eTERRON 9

En un hito para Euro NCAP, la Maxus eTERRON 9 se convirtió en la primera camioneta eléctrica evaluada en Europa por el organismo. Esta pick-up de cinco asientos y cuatro puertas obtuvo una alta calificación en todas las categorías de seguridad, demostrando el avance de los fabricantes chinos en este segmento.

Sin ganadores en la categoría de coches familiares pequeños

A diferencia de otros años, en 2024 no hubo ganadores en la categoría de coches familiares pequeños. Esto se debió a que los modelos con mayor puntuación obtuvieron una calificación negativa en parte de su carrocería, lo que los descalificó para recibir el reconocimiento Best in Class.

Conclusión: la seguridad, un factor clave en la elección de un vehículo

Los resultados de Euro NCAP en 2024 reflejan la evolución de la industria automotriz en materia de seguridad. Modelos de marcas europeas, japonesas y chinas han demostrado avances significativos, garantizando mayor protección a conductores, pasajeros y peatones. Si estás buscando un vehículo nuevo, considerar las pruebas de Euro NCAP es clave para elegir el modelo más seguro según tus necesidades.

lunes, 17 de febrero de 2025

Europa y China: La industria del automóvil pide evitar una guerra comercial

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha lanzado una advertencia sobre las consecuencias de una escalada comercial entre la Unión Europea y China. Su presidente y CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, ha pedido a Bruselas que evite una guerra comercial con Pekín a raíz de la imposición de aranceles de hasta el 35,3% a los vehículos eléctricos chinos aprobados el pasado octubre.

"Es comprensible que la UE deba proteger su mercado interior y su economía frente a los actores que no respetan las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin embargo, las guerras comerciales no tienen vencedores", ha declarado Källenius, señalando que las medidas proteccionistas podrían no ser la mejor solución para garantizar la competitividad del sector.

Aranceles, subsidios y represalias

La decisión de la Comisión Europea de imponer estos aranceles surge de una investigación que concluyó que los subsidios del Gobierno chino permitían a los fabricantes asiáticos vender sus vehículos a precios más bajos que los europeos, una situación que vulnera las normas de la OMC.

El movimiento de Bruselas no tardó en encontrar respuesta en Pekín, que anunció investigaciones sobre las importaciones europeas de brandy, productos cárnicos y lácteos. Estas tensiones han generado incertidumbre en un sector que depende en gran medida de cadenas de suministro globalizadas y de un acceso fluido a los mercados internacionales.

Un mercado interior más resistente

Según Källenius, la clave no está en cerrar mercados, sino en fortalecer la competitividad europea sin poner en peligro el acceso a recursos esenciales. "La igualdad de condiciones no debe convertirse en un pretexto para restringir mercados ni dañar cadenas de suministro que han funcionado durante años", ha afirmado el presidente de ACEA.

La industria del automóvil europea necesita estabilidad para mantener la inversión y el empleo, algo que podría verse afectado por un aumento en las barreras comerciales. Por ello, Källenius ha instado a los líderes europeos a buscar una solución negociada con China que proteja la industria sin comprometer las relaciones comerciales.

El riesgo de nuevas tensiones con Estados Unidos

La incertidumbre también llega desde el otro lado del Atlántico. Con la posible vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, Europa podría enfrentarse a nuevos aranceles sobre los vehículos y componentes exportados a Norteamérica. "Europa y Estados Unidos tienen una relación de interdependencia en el sector automovilístico. Un aumento de las tensiones perjudicaría a ambas partes", ha advertido Källenius.

Las prioridades del sector para los próximos años

Ante estos desafíos, el presidente de ACEA ha fijado tres prioridades para garantizar la estabilidad y competitividad de la industria automovilística europea:

  1. Una transición realista hacia la descarbonización. Källenius ha pedido un enfoque más flexible que no penalice al mercado, permitiendo a los fabricantes cumplir con los objetivos sin sufrir costes desproporcionados.

  2. Un marco regulatorio que impulse la competitividad. Ha instado a aplicar las recomendaciones del informe del primer ministro italiano Mario Draghi, que aboga por mejorar la regulación en favor de la industria europea.

  3. Relaciones comerciales justas y libres. ACEA considera esencial fortalecer el comercio con China y Estados Unidos para proteger la economía europea y garantizar el crecimiento del sector.

Un llamado a revisar el Pacto Verde Europeo

Finalmente, Källenius ha puesto en cuestión el Pacto Verde Europeo, argumentando que su aplicación necesita mayor flexibilidad. Ha recordado que en 2024 las matriculaciones de vehículos eléctricos han caído un 6%, lo que podría poner en riesgo el cumplimiento de los objetivos de reducción de CO₂ en los próximos años.

En un contexto de creciente incertidumbre, la industria del automóvil europea apuesta por el diálogo y la cooperación internacional para evitar una guerra comercial que dañaría la competitividad del sector y el equilibrio del mercado global.

lunes, 13 de enero de 2025

Europa dice "No": La industria del automóvil deberá cumplir los objetivos de emisiones, cueste lo que cueste

En julio de 2024, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, reafirmó el objetivo de vender exclusivamente vehículos eléctricos nuevos en Europa a partir de 2035. Aunque dejó la puerta entreabierta para los combustibles sintéticos (e-fuels), el mensaje sobre las emisiones es claro: Europa no dará marcha atrás.

El comisario de Acción Climática, Wopke Bastiaan Hoekstra, lo ha confirmado recientemente: la Unión Europea no relajará las políticas climáticas ni los objetivos de emisiones. Sus declaraciones, que rechazan la posibilidad de flexibilizar las normativas, chocan frontalmente con las demandas de la industria automovilística y de sectores políticos como el Partido Popular Europeo (PPE), al que pertenece tanto él como Von der Leyen.

Una industria bajo presión: multas millonarias y empleo en riesgo

El sector automovilístico europeo atraviesa una de las etapas más críticas de su historia. Según estimaciones de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), el incumplimiento de los límites de emisiones para 2025 podría derivar en multas de hasta 15.000 millones de euros:

  • 13.000 millones de euros en turismos.
  • 3.000 millones de euros en furgonetas.

Además, estas restricciones obligarían a detener la producción de unos dos millones de vehículos, poniendo en peligro miles de empleos en toda Europa. Los fabricantes han argumentado que estas medidas afectan la competitividad y seguridad económica del continente, además de perjudicar a los consumidores por un posible aumento de precios.

Bruselas: "Los objetivos son necesarios"

Desde Bruselas, la respuesta a estas preocupaciones es tajante. La Comisión Europea sostiene que las normas actuales son esenciales para cumplir los compromisos climáticos legales y crear un entorno de inversión estable. "No podemos relajar los estándares sin poner en peligro los objetivos de emisiones de Europa", han señalado fuentes del Ejecutivo comunitario.

Hoekstra incluso minimizó el impacto de las multas impuestas en 2020, cuando Volkswagen, líder en Europa, recibió sanciones superiores a los 100 millones de euros, muy por debajo de las previsiones iniciales.

El dilema: emisiones vs. competitividad

La ACEA ha propuesto medidas de emergencia, como retrasar dos años los objetivos de emisiones y contabilizar el cumplimiento en una media de tres años, lo que permitiría incumplir las metas de 2025 y recuperarlas en 2026 y 2027. Sin embargo, Bruselas insiste en que no se contempla ningún cambio en los plazos establecidos.

Este debate llega en un momento crítico en el que la venta de vehículos eléctricos en Europa está muy por debajo de lo esperado. La presión de competidores como China y la caída en la demanda han obligado a muchos fabricantes a reducir sus objetivos de producción y ventas de coches eléctricos.

2035: Un futuro incierto pero inamovible

A pesar de la presión política y económica, la Comisión Europea no cede. La meta de alcanzar una media de 0 g/km de emisiones para 2035 sigue siendo innegociable. Para los fabricantes, esto supone redoblar esfuerzos en innovación y producción sostenible, mientras enfrentan un mercado cambiante y una competencia feroz.

La industria tiene un desafío monumental por delante: adaptarse a unas normativas que buscan garantizar un futuro más limpio, pero que también podrían redefinir el panorama automovilístico tal como lo conocemos.

martes, 3 de septiembre de 2024

Estancamiento en el mercado europeo de automóviles: Aumento del 0,2% en julio

En julio, el mercado de automóviles en Europa experimentó un crecimiento del 0,2% en comparación con el mismo mes del año anterior, con un total de 852.051 unidades matriculadas. Esta ligera mejora se enmarca en un contexto de desafíos significativos para la industria automovilística, en particular para el sector de vehículos eléctricos, que sigue enfrentando dificultades para alcanzar los objetivos de emisiones de CO2 establecidos por Bruselas para 2025.

Desafíos para los vehículos eléctricos

Las ventas de coches eléctricos en Europa han mostrado una preocupante caída del 10,8% interanual en julio, con solo 102.705 unidades vendidas. Esto ha reducido su cuota de mercado del 13,5% al 12,1%. En el acumulado del año, las ventas de vehículos eléctricos han alcanzado las 815.399 unidades. La principal causa de este retroceso se debe al mercado alemán, el mayor en términos de volumen para vehículos eléctricos, que ha experimentado una caída del 36,8% en sus ventas tras la eliminación de los incentivos a la compra de estos vehículos.

A pesar de que otros países como Bélgica, Países Bajos y Francia han mostrado mejoras en sus cifras de ventas de vehículos eléctricos, estas no han sido suficientes para contrarrestar el impacto negativo de Alemania.

Tendencias en otros segmentos

El mercado de híbridos enchufables también ha enfrentado un descenso del 14,1% en comparación con el año pasado, con 57.679 unidades matriculadas en julio, representando una cuota del 6,8% del total. Sin embargo, en Alemania, esta categoría ha experimentado un crecimiento del 3,2%.

Por otro lado, los vehículos híbridos convencionales han demostrado ser la opción más popular, representando el 32% de las matriculaciones en julio. Aunque su cuota sigue estando por detrás de los motores de gasolina, los híbridos convencionales han logrado un notable crecimiento en comparación con el pasado reciente.

El diésel, aunque también en declive, ha registrado una cuota del 12,6% en julio, superando ligeramente a los vehículos eléctricos. En lo que va del año, el diésel ha alcanzado una cuota del 12,8%, comparado con el 12,5% del año pasado.

Perspectivas futuras

A pesar del estancamiento general en el mercado, la Asociación de Constructores de Automóviles Europeos (ACEA) ha señalado que el ligero aumento en las matriculaciones se debe en gran parte a una base comparativa favorable en 2023. Los principales mercados europeos han mostrado un crecimiento positivo acumulado en lo que va del año, aunque modesto: España (5,6%), Italia (5,2%), Alemania (4,3%) y Francia (2,2%).

El panorama para los próximos meses será crucial para determinar si el sector automovilístico europeo podrá superar estos desafíos y alinearse con los objetivos de emisiones más estrictos. La transición hacia una movilidad más sostenible sigue siendo una prioridad, pero se enfrenta a obstáculos significativos en el corto plazo.


miércoles, 17 de julio de 2024

El consumo real de combustible: Un 20% superior al oficial, según informe de la comisión europea

En un reciente informe realizado por la Comisión Europea sobre el control de las emisiones de CO2 de los vehículos en condiciones reales, se ha revelado una discrepancia significativa entre el consumo de combustible real y el reportado oficialmente. Según este estudio, el consumo real de combustible de los vehículos es, en promedio, un 20% superior al que muestran los documentos oficiales de homologación.

Discrepancias según el tipo de combustible

La diferencia entre el consumo real y el oficial es más pronunciada en los vehículos de gasolina, donde se registra un 23,7% más de consumo en comparación con los datos oficiales. Por otro lado, los vehículos de gasóleo presentan una discrepancia del 18,1%. El informe detalla que, para los vehículos nuevos matriculados en 2021 en la Unión Europea, las emisiones de CO2 y el consumo de combustible reales superaron los reportados oficialmente en 34,6 g de CO2/km para los vehículos de gasolina y en 27,8 g de CO2/km para los vehículos a gasóleo.

Vehículos híbridos enchufables: La mayor discrepancia

El estudio subraya que la mayor diferencia se encuentra en los vehículos híbridos enchufables. Para estos, las emisiones de CO2 reales fueron, en promedio, 3,5 veces superiores a las oficiales, alcanzando los 100 g CO2/km. La Comisión Europea atribuye esta disparidad a la falta de carga y conducción en modo totalmente eléctrico de estos vehículos, lo cual podría estar motivado por la insuficiente infraestructura de carga disponible.

Impacto de los vehículos pesados

La Comisión también destaca una "amplia diferencia" en los vehículos más pesados, como los SUV y los coches de lujo. Estos vehículos, que ya tienen emisiones significativamente mayores, exacerban las diferencias observadas debido al aumento del tamaño y peso medio del parque automovilístico. Esto contrarresta las mejoras en la eficiencia del combustible que se han logrado en otros segmentos.

Metodología del estudio

Este exhaustivo estudio ha sido posible gracias a la información proporcionada por varios países, recopilada mediante el OBFCM (On-Board Fuel Consumption Meter) de los vehículos. En España, las entidades de ITV, integradas en AECA-ITV, han sido responsables de enviar esta información. AECA-ITV subraya la importancia de controlar los gases emitidos por los vehículos para alinear los valores oficiales de emisiones de CO2 con las emisiones reales.

jueves, 23 de mayo de 2024

Los desafíos y propuestas de CLEPA frente a la nueva Directiva europea sobre Declaraciones Verdes


En un reciente informe, la Asociación Europea de Proveedores de Automóviles (CLEPA) ha expuesto los desafíos y las recomendaciones fundamentales para la industria de suministro de automóviles ante la propuesta de Directiva 2023/0085 del Consejo Europeo y del Parlamento. Esta normativa, conocida como Directiva Green Claims, tiene como meta reforzar la sostenibilidad y enfrentar el "lavado verde" en la promoción de productos. Aunque CLEPA apoya la iniciativa de fondo, advierte sobre los posibles efectos adversos en la transición hacia productos más sostenibles si la directiva se mantiene en su forma actual.

Comunicación clara y transparente: Un imperativo para la industria

Para los talleres y otros actores del mercado automovilístico, es crucial entender que la Directiva Green Claims busca establecer una base firme y comparable para las declaraciones ambientales de productos y servicios. Este marco pretende asegurar que todas las partes operen en igualdad de condiciones, permitiendo a los consumidores realizar elecciones informadas y fomentando un mercado que realmente valorice la sostenibilidad.

Desafíos clave según CLEPA

  • Redacción subjetiva y definiciones ambiguas: La falta de claridad en las definiciones y en la redacción puede generar incertidumbres legales y dificultades para las empresas a la hora de comunicar efectivamente la sostenibilidad de sus productos.
  • Verificación obligatoria por terceros: La exigencia de que las afirmaciones sobre sostenibilidad sean verificadas por entidades independientes plantea un desafío significativo, especialmente en términos de los costes y la logística asociados a este proceso.
  • Falta de armonización: La directiva, en su estado actual, no proporciona un marco armonizado que permita a las empresas comparar de manera justa la sostenibilidad de sus productos frente a los de la competencia. Esta falta de estandarización podría impedir la competencia leal y la innovación en el sector.

Recomendaciones para una mejor implementación

CLEPA insta al Consejo Europeo y al Parlamento a considerar una revisión de la directiva que incluya una armonización legislativa más robusta. Esto incluiría clarificar las definiciones y garantizar que los requisitos de verificación no representan una carga desproporcionada para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas. Además, es fundamental que la directiva fomente la transparencia y la comparabilidad sin imponer barreras innecesarias al diálogo sobre sostenibilidad.

viernes, 15 de diciembre de 2023

Fabricantes de automóviles europeos Instan a la UE a revisar políticas para reforzar la competitividad global

En un reciente manifiesto promovido por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), los líderes de la industria automovilística en Europa han hecho un llamado urgente a la Unión Europea para modificar sus políticas actuales. Este movimiento, recogido por Coche Global, refleja la preocupación de los máximos dirigentes de las principales marcas de la automoción, tanto europeas como internacionales, ante los desafíos críticos que enfrenta la industria.

El documento, firmado por 17 CEOs y presidentes de reconocidos grupos automovilísticos, llega en un momento clave: justo antes de las próximas elecciones europeas y la cumbre climática mundial COP28. Los firmantes enfatizan la necesidad de una acción coordinada y urgente por parte de los responsables políticos europeos para abordar estos desafíos.

Cambios en el negocio

Luca de Meo, presidente de Acea y CEO de Renault, ha resaltado la importancia de la competencia y la igualdad en las reglas comerciales. El manifiesto señala que la transformación hacia la sostenibilidad y la era digital ha generado cambios profundos en el sector, enfrentándose a retos como la intensa competencia global, el aumento de costos comerciales, el creciente proteccionismo y un panorama geopolítico con muchas incertidumbres.

Solicitudes de la industria

Las propuestas de Acea se centran en la producción, oferta y demanda. Instan a la UE a desarrollar una estrategia industrial integral que abarque desde I+D hasta reciclaje, pasando por todas las etapas de la cadena de valor digital y sostenible. La industria de la automoción pide la negociación de acuerdos comerciales con terceros países para garantizar el acceso a materias primas y componentes esenciales, aunque con cautela para evitar conflictos comerciales, especialmente con China.

Previsión de ventas y futuro del sector

El manifiesto también aboga por condiciones favorables para la fabricación de una variedad de vehículos de cero emisiones en Europa, destacando la necesidad de mejorar y reconvertir la fuerza laboral. Propone expandir incentivos de compra, programas de adquisición y beneficios fiscales, así como aumentar la infraestructura de puntos de carga para vehículos eléctricos e hidrógeno.

Acea anticipa un crecimiento en las ventas de automóviles en la UE, con una proyección de aumento del 2,5% para el año de 2024, tras un incremento del 12% en 2023. Los vehículos eléctricos se esperan que alcancen aproximadamente el 14-14,5% del mercado en la UE este año, y un 20% en 2024.