jueves, 8 de febrero de 2018

Retirar de la circulación los coches de más de 15 años aumentaría la facturación de los talleres

Retirar de la circulación los coches de más de 15 años aumentaría la facturación de los talleres
Ya hemos comentado en la web de Asboc que, en los últimos años, los coches más mayores han dejado de ser poco rentables para el taller debido a que, al no renovarse el parque y mejorar la economía, los usuarios que no han renovado su vehículo 'no tienen más remedio' que confiar su mayor movilidad a sus 'viejos' vehículos.

Esto ha beneficiado a los talleres que han visto como estos coches regresaban a sus instalaciones, precisamente por tener una mayor necesidad de mantenimiento (sus usuarios vuelven a hacer más kilómetros, los coches, por tanto se desgastan más, y esos mismos usuarios tienen mayor poder adquisitivo para prestar más atención a sus vehículos).

Sin embargo, de fondo se mantiene la vieja máxima de 'a más edad, menos pasos por el taller'. Esto es al menos lo que se desprende de un estudio efectuado por Solera que señala que retirar de la circulación los coches de más de 15 años aumentaría un 12% la facturación de los talleres.

Según una simulación virtual, la retirada de la circulación de más de 11 millones de vehículos, provocaría que, teniendo en cuenta la proyección de altas y bajas hasta 2022, los coches de hasta cinco años pasaran a ser el 56% del parque. Esto supondría un giro de 180 grados a la situación actual, ya que a día de hoy son los vehículos que superan los 10 años los que ostentan este porcentaje (el 57%).

Y es que la posventa tiene en el envejecimiento del parque uno de sus principales desafíos, al igual que los ayuntamientos de ciudades como Madrid o Barcelona (y que pueden tener un efecto llamada en otros municipios) que tienen en su punto de mira a los coches más viejos por ser los más contaminantes.

De hecho, Madrid tiene previsto endurecer las condiciones de su protocolo de circulación en episodios de alta contaminación, de tal manera que no puedan rodar los coches sin distintivo ambiental cuando se eleve la alerta al nivel 2. Se espera que este tipo de medidas y otras nuevas sean una constante en el futuro, y, por tanto, su impacto en los talleres también será creciente.



¿Cómo quedaría el parque en 2022 si no hubiera coches de más de 15 años?
Fuente: Solera España.

Si no cambian las cosas…

De este modo, "si no se pone coto al envejecimiento progresivo del parque", los coches más viejos, de más de 10 años, representarán el 61% de todos los que hay en circulación en España para 2022, según la consultora. Estos vehículos, según el estudio, significarán prácticamente una de cada tres reparaciones en el taller, a pesar de que son las operaciones menos rentables.

Además, sin esas medidas, el parque más joven, el de hasta cinco años, sólo representaría el 23% del total de coches en circulación, aunque supondrán el 48% de las reparaciones, por lo que el 'trozo' de la tarta 'más preciado' para la posventa será a su vez el más pequeño en un sector que ronda los 30.000 talleres, según calcula la consultora.
De momento, y a pesar del envejecimiento del parque, los talleres cerraron 2017 con un aumento de los ingresos del 2,8%, según calcula la consultora —una décima menos que los cálculos de la federación de asociaciones de talleres Conepa de la que Asboc es miembro—, aunque las reparaciones apenas se incrementaron un 1%. 

Estos crecimientos, en línea con lo que venimos contando en la web de Asboc, "sorprendentemente" se deberían, según la consultora, a los coches mileuristas, los de más de diez años de antigüedad, que aumentaron los kilómetros rodados el año pasado un 24,7% pasando más por los talleres.

Buenas previsiones a corto plazo

Además, de cara a los próximos años, la posventa verá como para 2019 y 2020 sus ingresos crecerán en torno al 4% anual, aunque el volumen de reparaciones en ningún caso lo hará por encima del 2%, según la consultora.

Esto se debería a que el gran volumen de matriculaciones de los años 2007 y 2008 (por encima del millón de unidades) se ha convertido una década después en un flujo enorme de vehículos que pasan a formar parte de la masa más grande y menos rentable para el taller, la mileurista, al pasar por taller como mucho una vez al año para sólo lo imprescindible.

Según Solera, “en los próximos años, y acuciados por Bruselas, se espera una batería constante de medidas para combatir la contaminación y muchas de ellas, guste o no, afectarán al coche. Poner coto a los coches de más de 15 años tendría un impacto positivo en la posventa, y podría ser hasta el gran revulsivo que necesita el sector”.