jueves, 8 de enero de 2026

La DGT aplicará un periodo de flexibilidad antes de multar por no llevar la baliza V-16

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza luminosa V-16 se ha convertido en el único dispositivo legal para señalizar averías o accidentes en carretera, sustituyendo de manera definitiva a los tradicionales triángulos. No obstante, la Dirección General de Tráfico ha confirmado que las fuerzas y cuerpos de seguridad aplicarán un periodo de “flexibilidad razonable” antes de comenzar a sancionar a los conductores que aún no dispongan del dispositivo. Así lo señaló la DGT durante la presentación del balance provisional de siniestralidad vial de 2025.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió la implantación de la baliza como una medida “imprescindible para frenar la sangría de atropellos en carretera”, un problema especialmente grave. En 2025, 103 peatones fallecieron atropellados, cerca del 10% de las 1.119 víctimas mortales registradas en el año. Según recordó, el riesgo de descender del vehículo en una situación de emergencia es crítico: cada año unas 25 personas mueren arrolladas mientras intentaban señalizar una incidencia con los antiguos triángulos. La baliza V-16, que se coloca sin salir del vehículo, elimina este riesgo.

Grande-Marlaska también respondió a las dudas surgidas sobre la privacidad del sistema conectado. Subrayó que “no hay captación de ningún dato personal más allá de la geolocalización del vehículo” y destacó el beneficio que aporta a colectivos especialmente vulnerables, como las personas con discapacidad, que en muchos casos no pueden abandonar el coche para señalizar una avería. “Con salvar vidas no se juega”, insistió, recordando que quienes critican la medida deberían conocer de cerca realidades como la del Hospital de Parapléjicos de Toledo.

En cuanto al balance de siniestralidad, 2025 cerró con 1.119 fallecidos en 1.028 accidentes, lo que supone 35 muertes menos que el año anterior (-3%) y sitúa la cifra como la segunda más baja desde 1960, solo superada por 2019 si se excluyen los años atípicos de la pandemia. Todo ello en un contexto de mayor movilidad, ya que los desplazamientos por carretera crecieron un 3,39%, hasta alcanzar los 478,56 millones de movimientos.