La implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en todo el término municipal contará finalmente con un año adicional de moratoria. Así lo recoge una nueva resolución aprobada el pasado 29 de diciembre y ya publicada en el Boletín Oficial del Estado, según ha informado FENADISMER.
Esta decisión supone posponer la entrada en vigor de una de las medidas de movilidad más restrictivas planteadas en España, que afecta de forma directa al sector del transporte profesional y a la actividad económica de la ciudad.
Una medida excepcional en el contexto nacional
Desde FENADISMER subrayan que la decisión municipal de convertir todo el término municipal en Zona de Bajas Emisiones no tiene precedentes en otras grandes ciudades del país. A su juicio, se trata de una actuación que no guarda un equilibrio adecuado entre los objetivos medioambientales y el impacto económico, especialmente sobre el transporte de mercancías y reparto urbano.
Según recuerda la federación, ninguna otra ciudad española ha planteado una restricción de esta magnitud, y además no responde a una exigencia normativa ni estatal ni europea.
Mejora de la calidad del aire sin episodios graves desde 2020
Uno de los argumentos centrales es la evolución de los indicadores ambientales. Tal y como destaca FENADISMER, la calidad del aire en la ciudad ha mejorado de forma notable en los últimos años, hasta el punto de que no se ha registrado ningún episodio de alta contaminación desde 2020, de acuerdo con los datos oficiales publicados por el propio consistorio.
Este contexto refuerza la posición del sector, que considera que la extensión total de la ZBE no se justifica por una situación ambiental crítica.
El criterio del Ministerio para los sectores esenciales
La federación recuerda además que el Ministerio para la Transición Ecológica, en su Guía de Directrices para la creación de Zonas de Bajas Emisiones publicada en 2021, elaborada junto a la Federación Española de Municipios y Provincias, ya contemplaba la necesidad de un tratamiento específico y favorable para sectores profesionales esenciales, como el transporte y el reparto urbano.
El objetivo de estas directrices era garantizar la continuidad de actividades básicas para el funcionamiento de las ciudades, incluso en escenarios de transición ecológica.
Riesgo de paralización de obras estratégicas en Madrid
FENADISMER advierte de que, de haberse aplicado la ZBE en todo el municipio sin moratoria, el impacto habría sido inmediato sobre múltiples proyectos en ejecución. Entre ellos, obras públicas y privadas de gran relevancia, como:
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El soterramiento de la A-5 (Carretera de Extremadura)
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La cubrición de la M-30 en el Puente de Ventas
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La remodelación del entorno del estadio Santiago Bernabéu
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Los nuevos desarrollos urbanísticos del sureste de la ciudad
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Proyectos estratégicos como Madrid Nuevo Norte y la Operación Campamento
Según el sector, la restricción habría impedido operar a una parte significativa de la flota actual de vehículos de transporte de obras, sin que existiera una alternativa real capaz de sustituirla, provocando una paralización práctica de las actuaciones.




